Hoy por hoy los títulos de estrategia adolecen de un planteamiento bastante serio y sesudo. Es evidente que los puristas del género no querrán otra cosa, y se echarían las manos a la cabeza si una desarrolladora, sea la que sea, intentará trivializar algo tan serio. Pero, de vez en cuando, nunca viene mal que aparezca en el mercado un título que, sin dejar de lado las bases del género, proponga algo divertido y fresco. Un entorno con una temática épica, a la par que divertida. En definitiva, un contexto que no ahuyente a los no iniciados al género con montañas y montañas de tácticas y elementos a los que tener en cuenta. Y eso es lo que ofrece Majesty 2: The Fantasy Kingdom Sim. No os confundáis, estamos ante un título de estrategia de libro, pero con la suficiente frescura como para que no resulta tedioso a los jugadores más casuales.
Trama y Argumento
El juego nos pone en las legendarias tierras de Ardania, un reino mítico que se encuentra en estos momentos gobernado por un demonio. En la introducción del juego, que por desgracia se encuentra en perfecto inglés y sin traducir, vemos cómo el Rey, en un intento de aumentar su poder y consolidar su reinado, convoca a una serie de magos, con el fin de invocar a una serie de criaturas demoníacas. No obstante, el sortilegio sale mal, y uno de esos demonios, el más poderoso, consigue liberarse del control al que le tenía sometidos los magos, y toma el control del castillo. Así, el Rey deberá huir de su propio hogar, dejando en el trono al malvado monstruo.
Es aquí donde comienzan nuestras aventuras, siendo la reclamación del Trono Real, el fin último del juego. En nuestra aventura, contaremos en todo momento con la ayuda de nuestro Consejero Real, siendo él el primero en ofrecernos asilo en su hogar, y ejerciendo de guía durante toda la partida. Será él el que dirigirá el tutorial del juego, estando éste muy bien implementado, y cumpliendo con creces su función. Como es lógico, en nuestra aventura contaremos con la oposición de todo tipo de criaturas fantásticas. Y este es otro de los puntos fuertes del juego, ya que estamos ante un título ambientado en un entorno medieval fantástico, no antes una recreación fiel de la edad media. También deberemos lidiar con otros soberanos, puesto que nosotros, no seremos los únicos.
Mecánica de juego
Como he dicho al comienzo de este artículo, Majesty 2 no es un juego de estrategia al uso, teniendo una serie de particularidades que lo hacen especial. Como en cualquier título de estrategia en tiempo real, nosotros, como soberanos controlaremos, los edificios, recursos, y unidades en los campos de batalla del juego. Pero existe un detalle en este esquema que nos ha gustado mucho, y que pasaré a explicar a continuación.
Dicho detalle es que, en última instancia, nuestro control sólo es absoluto en las estructuras, en el reclutamiento de héroes, y en la recolección de oro, ya que las unidades y héroes que gestionemos actuarán por su cuenta, y de manera totalmente independiente. El juego, adquiere así un cierto toque de RPG, puesto que estas unidades irán subiendo de nivel y aumentado sus estadísticas de manera automática.
Nosotros, sólo disponemos de una mecánica de “banderas”, que llamarán la atención de nuestras unidades hacia la consecución de un objetivo. Es decir, si queremos que nuestros héroes exploren una zona nueva, o ataquen a un objetivo, plantaremos una bandera de ataque o de exploración para que los héroes sepan que esa zona deber ser explorada, o ese objetivo atacado. Normalmente, a dicho decreto real, se le suele añadir una recompensa, para que la tarea sea más atrayente para nuestros héroes. Pero, a fin de cuentas, es decisión exclusiva de las unidades el realizar o no la acción que se desee.
Como podéis ver, la aproximación de Paradox y los chicos de 1C: Ino-Co, resulta bastante peculiar, aunque refrescante. No obstante, este sistema no está exento de fallos, y en ocasiones, puede llegar a resultar bastante desesperante el ver a nuestras unidades hacer lo que les dé la gana, y hacer caso omiso de nuestras órdenes. Pero no desesperéis, el dinero casi siempre resulta un estímulo definitivo para nuestras unidades, y a partir de 300 monedas de oro, casi ningún vasallo se negará a hacer lo que le pidamos. El problema es cuando nos quedamos sin dinero. Por eso en Majesty 2, casi más que en ningún otro título de estrategia, es importante administrar bien nuestras arcas. No derrochéis.
Héroes
Los héroes son los verdaderos protagonistas del juego. Ellos son los que libran los combates, y dirigen la economía del reino, puesto que todo el dinero, pasa por ellos. Y es su compra de materiales lo que hace que los mercados estén llenos de vida e ingresos. Estos héroes, se dividen en gremios, que al comienzo del juego, se estructuran en cuatro grupos diferenciados; guerreros, pícaros, clérigos, y exploradores.
Es el soberano, es decir nosotros, el encargado de crear estos gremios. Y también correrá a su cuenta la labor de reclutamiento de los héroes que poblarán el gremio, así como las mejoras en las infraestructuras de los gremios, las cuales inciden directamente en el entrenamiento de los héroes, y en su progresión hacia habilidades mayores. Pero como ya he comentado en varias ocasiones, nuestra labor acaba ahí, puesto que una vez reclutados, los héroes seguirán su propio camino, siendo ellos los que deciden qué aventuras correr, y qué peligros desafiar. Nosotros sólo podremos proponer tareas, y hacerlas apetecibles por medio de suculentas recompensas.
Una función interesante de Majesty 2 es que los héroes pueden ser agrupados en grupos, con el fin de que ejecuten las tareas de forma conjunta, aumentando así su eficacia. Es aquí donde he visto una de las pegas del juego, puesto que en mi opinión, la colaboración entre los diferentes miembros del grupo no es del todo fluida, y la IA hace aguas en alguna que otra ocasión. Sea como fuere, ciertas misiones sólo podrán ser superadas en grupo, de modo que deberemos resignarnos, y aceptar de buen gusto este pequeño fallo. |