La obra maestra que en muchos aspectos constituyó la saga Aliens, con un diseño de los Xenomorfos de mano de H. R. Giger, que demuestra muchos años después que cuando algo está hecho de forma excelente, sigue funcionando de forma espectacular. Es cierto que la saga a nivel cinematográfico tuvo una bajada lamentable, pero sigue sin duda siendo un referente del género.
Ssssssh, Chhhssssk, Zzzzhhhssssssk.
El planteamiento argumental, no es nada que vaya a sorprendernos excesivamente, pero el objetivo de dotar una base donde desarrollar la acción lo cumple a la perfección, sin pedirle mucho más de lo que ya hemos conocido y vivido en el universo infestado por estos simpáticos bichitos.
Los humanos la liarán, como suele ser habitual en nuestra especie, y excavando unas ruinas de los Predator en un planeta que no sabemos ni dónde está, alertarán a estos cazadores letales, al mismo tiempo que con los experimentos con los Aliens se liará porque tener enjaulado a un organismo de este tipo, es imposible. Como no aprendemos de los errores, pues la matanza estará servida.
Lo más interesante del desarrollo de la historia, sin duda es que vamos a vivir tres campañas desde tres puntos de vista distintos, que se entrelazarán entre sí en los puntos álgidos y que le dan una variedad y frescura al juego muy agradable.
Jugabilidad. ¡Dios mío, los tengo encima!
Normalmente, lo usual será identificarnos con el marine, caramba es de nuestra especie. El modo de jugar aquí será muy similar a estar mirando a nuestra espalda constantemente, con una sensación de agobio permanente, donde el detector de movimiento y sus pitidos, nos van a acabar poniendo de los nervios, logrando una sensación de angustia permanente muy conseguida.
Aquí viviremos lo que podríamos considerar la parte más normal y estándar del juego, con un planteamiento de FPS con toques de survival horror. El arsenal extraído directamente de las películas, con los diseños de los rifles, bengalas, detector de movimiento y todo lo que rodea a los marines, es acertadísimo.
Cuando estamos disparando a los Aliens, y vemos como peligrosamente se van acabando nuestros proyectiles y tenemos que recargar es un momento crítico, porque los Aliens que consideras están lejos, van a estar encima de ti en un instante, dando una carga de tensión excelente. Será recomendable apuntar a la cabeza de nuestros xenomorfos amigos, y por supuesto alejarnos de ellos cuando les disparemos.
Algo realmente espectacular será cuando dispongamos de la ametralladora de seguimiento, que usada con pericia y en ráfagas quirúrgicas, será letal, con sus inconvenientes, como el no poder correr o llevar otro arma pesada y sus limitaciones de munición, pero dándonos la experiencia definitiva de sentirnos un Hicks o Vásquez cualquiera. Para avanzar en nuestros progresos, la técnica y las comunicaciones nos irán indicando que hacer y por dónde movernos, haciendo que la resolución no sea demasiado compleja.
El manejo del Alien, algo complicado tal vez, es sin duda alguna lo mejor que me ha parecido en el juego. Como buen guerrero definitivo, podremos movernos por donde nos de la gana, correr como verdaderos rayos, y lanzar definitivos y mortíferos ataques, con nuestras colas, mandíbulas o garras. Lógicamente, las misiones serán más simples, dirigidas por la consciencia de nuestra reina, que nos irá dando básicas indicaciones de qué hacer y dónde dirigirnos. Personalmente, es un planteamiento jugable en primera persona muy diferente a ningún otro, y dota a la acción de un punto extra, de una acción frenética, directa y simple, donde se reducirá a aniquilar o ser aniquilados, y el extermino es para lo que están hechos nuestros amigos. Resulta algo raro inicialmente, pero a medida que vamos haciéndonos con el control y la forma de atacar, de escondernos en las sombras o en los techos, atacar sigilosamente o infectar a nuestras presas, comprobaremos lo divertido que resulta, y la única pega es lo rápido que se nos va a acabar la campaña, dejándonos con ganas de más.
El Predator es también radicalmente distinto. Podría decirse que tendremos tres juegos en uno, y la única pega que podríamos poner es la brevedad individual de las campañas, pero mantener la línea argumental entrelazada, la tensión de las situaciones requiere mucho más que haber hecho algo más normal y lineal, por lo que se le perdona sin ningún pero. El cazador por excelencia estará pertrechado con sus habituales artilugios, como su cañón de plasma, sus discos, su lanza y sus potentes garras para desmembrar a corta distancia. El sigilo, el camuflaje, la visión superior, la tecnología superior, hará que el modo de manejarlo sea completamente distinto al del alien o el marine.
La conclusión en conjunto, es una excelente variedad de sensaciones y modos de juego, que hacen prácticamente que contemos con tres juegos en uno, con una buena intensidad y situaciones diversas para que no nos aburramos.