Hace varias semanas que Turbine nos sorprendía con el anuncio de que su MMORPG The Lord of the Rings Online seguiría los pasos de su otro MMO, Dungeons & Dragons Online, y se convertiría en F2P (Free to Play) a finales de año. Cabe señalar que, en ambos casos, en realidad se trata de un sistema mixto que permite la presencia de suscriptores mensuales (quienes gozan de acceso total a todo el contenido del título), jugadores que ocasionalmente hacen uso del “store” para adquirir objetos y características “bloqueadas” en el F2P y los jugadores gratuitos. Aprovechando la ocasión, os presentamos el análisis y avanzamos las impresiones de la mecánica F2P que se implementará para final de año.
Un anillo para atraerlos a todos...
Mientras que, en el este, el mal se concentra en las tétricas tierras de Mordor, en el noroeste Angmar se agita. El primero entre los Nazgûl, el Lord Brujo, prepara un ejército para invadir Eriador mientras teje una maraña de conspiraciones para debilitar esas tierras. Sólo unos pocos osados se enfrentarán a esta amenaza, conjurarán las tramas del señor de Angmar y evitarán que los siervos de Sauron se hagan con los dominios del noroeste de la Tierra Media y amenacen aun más a los pueblos libres.
Jugabilidad
Sin duda, The Lord of the Rings Online (LOTRO) hará un buen trabajo en contentar a quienes, desconociendo la obra de Tolkien, se acercaron a ella a raíz de la saga cinematográfica de Peter Jackson. Y puede que a la novela después por mera curiosidad. Pero, para quienes hayan devorado las obras del literato inglés, defraudará en parte al no conseguir captar del todo la ambientación y resultar en un MMO algo genérico.
Desde el mismo momento de la creación de nuestro personaje nos encontramos con una selección de razas bastante frecuente en los MMORPGs de corte fantástico. Humanos, elfos, enanos, hobbits (o sus más variopintas versiones en otros MMOs) no terminan de hacer justicia a la diversidad de etnias con que Tolkien pobló la Tierra Media. En casi todas esas opciones de raza se nos permite elegir su lugar de procedencia, si bien éso sólo aportará una variación meramente estética (color del cabello y ojos). Sin embargo, decir elfo y cambiarle el color de cabello según sea de Rivendel o Lorien no resulta más que una generalización para lo que son culturas élficas bien diferenciadas y con capacidades diferentes como pueden ser los Noldor, Sindar o Avari. Lo mismo pasa con los humanos y la variedad que puede haber desde los beornidas hasta los rohirrim, pasando por dunlendinos, dorwinrrim, hombres de los bosques, woses (por mencionar sólo algunos, con capacidades distintas unos de otros) o los Altos Hombres (dunedain o mornúmenedain).
Pero lo que acentua especialmente la sensación de genérico es la sucesión de misiones que consumirán gran parte del tiempo de juego. Lejos de vérnoslas con enemigos distintivos y característicos, como podrían ser las tropas goblinoides de Mordor (trasgos, orcos y uruk-hai) y los más exóticos haradrim o variags (tribus humanas influidas por Sauron y enroladas en sus huestes), las misiones que se nos darán nos llevan la mayor parte del tiempo a hacer recados para los lugareños, matar bandidos, fauna local y alimañas varias. Algo que hemos hecho ya en incontables ocasiones en anteriores MMOs. Ocasionalmente, se nos darán misiones “épicas”, que nos llevarán a presenciar en secuencias casi cinemáticas a tumularios mayores, espectros del anillo o a gente como Aragorn repetir momentos tales como ahuyentar a varios Nazgûl con fuego (igual que en la escena de Amon Sul en la película “La Comunidad del Anillo”). Desgraciadamente, estas ocasiones nos mantienen muchas veces como espectadores y no consiguen brillar con la suficiente fuerza como para hacernos olvidar las incontables horas de misiones genéricas que hemos hecho anteriormente.
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Por supuesto, LOTRO tiene sus puntos fuertes (y algunos no tan fuertes). Conforme se suben niveles, además de las habilidades que nuestro personaje puede “comprar” de los entrenadores, podemos ajustar una serie de rasgos (virtudes, propios de raza, clase y legendarios) que dan espacio a una mayor personalización que la típica “build” de habilidades. Las virtudes (compasión, justicia, valor, celo...) mejoran atributos como la resistencia a determinados ataques, refuerzan la moral de nuestro personaje o su regeneración en combate, aumentan los valores de defensa, etc. Los rasgos de raza permiten potenciar características o habilidades vinculadas racialmente (como la maestría con el arco de los elfos, que les proporciona una bonificación al daño); los rasgos de clase afectan de forma positiva a las habilidades de ésta (reduciendo su tiempo de demora, aumentando el daño que infligen o añadiendo efectos adicionales); finalmente, los rasgos legendarios conceden capacidades únicas, habilidades cuyo rendimiento excede al de las comunes asociadas a cada clase. Estos rasgos pueden ser “equipados” en ranuras habilitadas para tal efecto, que se desbloquean a determinados niveles.
Tampoco faltan las habilidades de artesanía. Inicialmente, hay una serie de habilidades generales, como puede ser carpintería, herrería, sastrería o estudio. A su vez, éstas engloban otra serie de habilidades secundarias más especializadas, como puede ser cultivar, trabajar el cuero o tallar madera. A pesar de no ser originales, estas habilidades ayudan a diversificar algo más el equipo con el que podemos dotar a nuestro personaje, además del que podemos comprar u obtener como recompensa de misiones. Sin embargo, será preciso contar previamente con las “recetas” adecuadas, adquiribles por compra a determinados personajes o al matar enemigos, y las materias primas, como varios tipos de madera, mineral, hierbas o artefactos, que podemos reunir mientras se recorren los parajes.
El elemento PvP no se presta especialmente bien a la mecánica o a la ambientación, pero la demanda por parte de la comunidad de jugadores acabó por propiciar la implementación de un sistema PvP, el Monster Play. Éste posibilita jugar con “creeps” (monstruos jugadores) contra “freeps” (pueblos libres) en Ettenmoors, una zona subdividida en puntos de control, por cuyo control luchan ambos bandos. Pero también hay una serie de misiones PvE y objetivos cuya consecución permite a los “creeps” ganar puntos de destino. Dichos puntos permiten “comprar” una serie de capacidades que aumentan el poder del personaje. Por otro lado, también es posible ganar puntos de infamia al matar a personajes de la facción rival; cuanta más infamia se acumule, mayor número de capacidades y atributos especiales estarán disponibles para su compra con puntos de destino. El acceso a esta parte del juego aun no está claro en F2P, si bien la compra de las capacidades especiales en la “store” del juego sería una posibilidad para su implementación, además de con los puntos de destino. |