Inspirándose en el poco e inmerecidamente reconocido Mount & Blade, lo nuevo de Paradox Interactive y Fatshark recuerda gratamente a lo que supone Red Orchestra 2 frente a colosos como Battlefield 3 o Call of Duty, es decir, un videojuego exigente, intenso, no apto para aporreadores taquicárdicos de botones y desarrollado con mimo y pocos medios pero muchísimo talento. Ambientado en una de tantas y absurdas guerras que ha dado la historia, la Guerra de las Dos Rosas que aconteció en Inglaterra entre el 1455 y el 1485, esta obra nos planta un evento multijugador en tercera persona de hasta 64 personas en el que cada golpe lanzado puede suponer unos minutos más de supervivencia o un paso inminente a caer derribados. Al igual que muchos otros juegos que intentan ir un poco más allá, War of the Roses engancha más cuanto más se juega.
Luchando por nobles que lo único que hicieron en la vida fue nacer…
La beta ya presagiaba un título con bemoles, con envergadura y con un planteamiento que tras un par de horas o más de frustración, por cogerle el tranquillo, se convertía en toda una experiencia que inmediatamente recordaba a Mount & Blade (los que lo hayan jugado, por supuesto). Paradox Interactive sigue martilleando el mundo del PC con experiencias diferentes y/o atípicas, centradas en un público determinado que busca un tipo de videojuegos generalmente alejado de la pirotecnia barata.
La Guerra de las Dos Rosas enfrentó en su día a las casas Lancaster y York, que luchaban por el trono enfrentando a la aristocracia y ejércitos, que como suele ser habitual en estas guerras, no dudaban en utilizar a soldados de a pie para sus fines políticos, mercantiles, terrenales o todas esas mandangas que simplemente habían heredado por el hecho aleatorio de haber nacido en esa familia. Historia de la humanidad que conviene conocer para no repetir, aunque hoy en día siga habiendo demasiados ejemplos al respecto en la realidad. Por suerte el mundo virtual nos ofrece repetir esas experiencias sin ningún tipo de penalización y sólo dejándose llevar por lo virtual.
La famosa guerra civil también es conocida por ser parte de la inspiración de George R.R. Martin, que en alguna ocasión ha reconocido que la batalla sentó algunas bases de lo que sería el enfrentamiento de los conocidos Lannister y Stark de las novelas Canción de Hielo y Fuego.
Probad a dar un golpe con una estática y pesada armadura de metal
¿Alguna vez habéis probado a coger una réplica real de una espada a dos manos como las que utilizaban en la Edad Media? ¿Alguna vez os habéis enfundado uno de esos pesados y metálicos trajes de capas para los que había que ponerse antes monos acolchados y cotas de malla? Probad a dar un golpe y veréis la lentitud con la que lo hacéis y la fuerza necesaria para atinar con precisión a alguna de las juntas o partes libres de la armadura. Porque generalmente las armas, a no ser que estuvieran pensadas para ello o realmente afiladas, no atravesaban el metal con la facilidad que hemos visto miles de veces en decenas de películas con montajes rápidos en los que atraviesan el metal como si fuera mantequilla. Quizá una de las películas que mejor represente ese aspecto sea Excalibur.
Así que iros olvidando de personajes a lo Gears of War o Dark Souls que son capaces de moverse como bailarinas con pesadísimas armaduras sobre sus hombros. En esos videjuegos no hay problemas en dar volteretas con veinte kilos encima y levantarse como una rosa, pero aquí no, en War of the Roses asestar un golpe mortal de necesidad es una tarea complicada, que requiere muchísima práctica y que, generalmente, os frustrará si no tenéis un poco de paciencia y le dedicáis, mínimo, una hora de vuestro tiempo a completar los tutoriales en contiendas contra la Inteligencia Artificial.
 |
Podéis lanzaros a la aventura del multijugador, en partidas de 64, 32 o menos jugadores, si queréis, pero es un buen consejo pasar por las diferentes contiendas que nos ponen en el rol de varios de los personajes por defecto del título: Footman será el clásico soldado de infantería con escudo, espada corta y una armadura baja o media; Crosbowman, que como su propio nombre indica llevará una ballesta y además una espada; Longbowman, un arquero con armadura acolchada y ligereza de movimientos; y Footknight, soldado pesado con lanza o arma punzante y espada o mandoble a dos manos.
Es importante llevar a cabo el tutorial por la sencilla razón de que al principio daréis golpes y veréis cómo no se muere ningún enemigo. Os pedirán matar a cinco enemigos a espadazos y os costará sudor y lágrimas hacer caer a uno, hasta que en un momento y por pura suerte hacéis caer a dos de golpe. De hecho, la IA matará mucho más rápido que vosotros por la sencilla razón de que aún no sabéis jugar, todavía no sabéis cuándo dar el golpe y cómo darlo.
El sistema de combate recuerda, también y levemente, a Blade: The Edge of Darkness en el sentido en el cual con las teclas WASD marcaremos el sentido de nuestro golpe y con el botón del ratón principal simplemente cargaremos la energía de este. Así pues si queremos apuñalar con la espada por encima del hombro presionaremos adelante y el botón de ataque, si queremos hacer un barrido de derecha a izquierda, pues presionaremos el botón derecha (D) y el de ataque. Todo esto mientras que nuestro soldado se mueve hacia la derecha pues estamos apretando al botón D.
Recalcar de manera significativa que el botón derecho se utilizará dependiendo el tipo de arma que llevemos, es decir: servirá para generar una mirilla en semi primera persona con el arco – y si lo mantenemos apretado notaremos cómo nuestro personaje contiene la respiración y tensa el arco durante unos segundos no indefinidos – o para protegernos con el escudo. El resto de habilidades son francamente simples pues habrá un botón para interactuar con las escaleras que podremos subir, otro para curarnos las heridas con vendajes y otro para llevar a cabo cargas sea a pie o a caballo. |