En todos los años que llevo analizando cada nueva entrega de la saga Football Manager, que ya son unos cuantos, su nota siempre ha fluctuado entre el 8,5 y el 9. Pequeñas variaciones en la calificación que servían un poco para indicar la cantidad de novedades de cada nueva edición y su importancia a nivel jugable, pues reconozcámoslo: la base de la que parte cada nueva entrega de la saga de Sports Interactive goza ya de unos niveles de calidad y de adicción realmente extraordinarios. Tal es así que si de repente apareciese una saga diferente con unos niveles similares a los ofrecidos, por ejemplo, por Football Manager 2008, se llevaría igualmente numerosos halagos. Dicho esto, ya os adelantamos que este Football Manager 2013 que analizamos hoy se va a llevar un 9, y tal es el nivel de novedades que introduce, que ha estado a un paso de dar el salto y de coronar un señor 9,5... pero desgraciadamente, por ahora, viene acompañado de una serie de bugs que afean un poco el resultado final.
El fútbol es así, son 11 contra 11, no hay rival pequeño
Lo primero, para los que hayan estado recluidos en un búnker y no conozcan lo que es un Football Manager: básicamente, el título que hoy analizamos nos pone en la piel del mánager de un equipo de fútbol. Aclarar que la definición de mánager engloba un concepto mayor de lo que es un simple entrenador, por lo que más allá de tener en forma a la plantilla, preparar tácticas y dirigir al equipo, también será labor nuestra buscar y fichar jugadores, renovar o vender a los que no queramos, configurar el organigrama técnico del club, organizar las categorías inferiores, etc. Todo ello en base a un presupuesto marcado por la directiva y consecuente con las capacidades económicas del club. Aunque, eso sí, sin entrar tampoco en los dominios del presidente, por lo que los contratos de televisión, la publicidad o el merchandising no entrarán dentro de nuestras responsabilidades.
Lo segundo, ¿se mantienen las principales características de la saga? Sí, por supuesto, incluyendo una base de datos que sigue siendo tan descomunal y detallada como siempre. Más allá de los miles de jugadores reales, entrenadores, preparadores, presidentes, ojeadores, decenas de ligas con sus clubes y distintas divisiones, todas las selecciones nacionales (incluyendo absolutas e inferiores) y demás, lo realmente genial de la base de datos es la extrema fidelidad que tiene con la realidad. Cada pequeño detalle, cada nombre, cada contrato, cada forma de ser de cada jugador, cada deuda de un club, cada regla de las distintas ligas se han llevado al máximo detalle. Es una gozada ver cómo pasan las temporadas y cómo va evolucionando la base de datos, cómo se van retirando jugadores (y algunos se convierten en entrenadores), cómo otros se van convirtiendo en grandes estrellas y cómo los clubs van cambiando de estatus según los éxitos que vayan cosechando. Sólo por eso, ya merece la pena disfrutar de cada nuevo Football Manager.
Y lo tercero, ¿cuáles son las novedades más importantes? ¿Funcionan realmente? La respuesta a lo primero es que hay un auténtico carrusel de ellas y para todos los gustos; y a lo segundo es que, en su mayor parte, sí, y mucho. Entremos pues un poco más en detalle.
Jugabilidad: Un repaso a las principales mejoras
La cantidad de novedades que nos presenta Sports Interactive en Football Manager 2013 es realmente digna de admiración. Nuevas opciones, características e incluso pequeños detalles que tardas en percatarte de que realmente están ahí, pero que entre todos ayudan a conformar un título más completo, profundo, dinámico y entretenido. A título personal, lo que más me ha gustado ver ha sido la remodelación total del sistema de entrenamientos, que no había acabado de cuajar del todo en anteriores entregas. Mayores posibilidades de configuración, un calendario mucho más claro, la posibilidad de ir mejorando las características y aptitudes de nuestros preparadores, o el poder realizar concentraciones (antes de la temporada o en los parones invernales de determinadas ligas) son sólo algunas de las nuevas opciones que ofrece. Y basta con que probéis un poco para daros cuenta de que vais a poder exprimir más el rendimiento de los jugadores simplemente configurando la intensidad de los entrenamientos según el número de partidos que tengamos por semana.
La figura del Director Deportivo, del Director de Jóvenes Promesas y del Jefe de Ojeadores son los otros dos añadidos que más llaman la atención en un primer momento. El primero podrá encargarse de fichar y traspasar, de realizar renovaciones, de desarrollar la cantera, gestionar los ojeadores, etc. La gracia está en que somos nosotros los que decidimos en qué temas debe implicarse y en qué medida, por lo que nos ayudará sólo en los asuntos que nos resulten más pesados o que todavía no tengamos totalmente dominado, o simplemente prescindir de él si queremos tener nosotros el control total del área deportiva del club. El Director de Jóvenes Promesas se encargará de la cantera, renovar a las promesas, recomendarnos prescindir de los que considere no aptos e incluso tendrá sus propios ayudantes (preparador físico, entrenador de porteros, etc.). Por último, el papel del Jefe de Ojeadores será filtrar la información de todos los ojeadores que tengamos repartidos por el mundo, haciendo más sencillo llevar este tema.
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Según seguimos echando horas y empezamos a profundizar en el sistema de traspasos, queda claro que el tema económico ha sido otra de las grandes preocupaciones de Sports Interactive en esta nueva entrega. Más opciones de pago, más importancia del régimen fiscal de cada país (una buena forma para comprobar las enormes tasas impositivas que hay en España), mayor número de opciones para optar a la cesión de jugadores, mayor número de datos para poder realizar previsiones más precisas de ingresos y gastos... Es decir, pilla a un equipo con dificultades económicas y te las verás y desearás para intentar sacar tu proyecto adelante, pues las limitaciones económicas y de presupuesto, al igual que ocurre en la realidad, van a ser tremendas. E incluso con equipos punteros ya no será tan sencillo sacar el talonario para fichar a todas las superestrellas mundiales.
En este sentido, uno de los detalles que más nos ha gustado ha sido cómo se ha enfocado el último día de fichajes. En vez de pasar el día de golpe, éste estará dividido en varias secciones, la cantidad de información aumenta, los rumores se suceden (podemos convocar a la prensa y soltar unos cuantos) y la actividad es realmente intensa, pues muchos clubes harán un último esfuerzo, incluso económico, para poder completar sus plantillas. Es algo opcional, nos lo podemos saltar, pero realmente es un momento del juego realmente divertido y muy bien llevado a cabo.
Y luego hay multitud de pequeños detalles que vas encontrándote según avanzas y que se agradecen, como las mejoras de interfaz (mayor facilidad para comparar jugadores, mayor número de estadísticas), la existencia de 'filosofías' de juego en cada club (será complicado que te metas a dirigir al F.C. Barcelona y empieces a jugar con defensa de 5 y al patadón), se añade la variable “tono” a las ruedas de prensa y, si algún día decides convertirte en seleccionador te encontrarás con muchas opciones nuevas, principalmente en lo referente a la interacción con jugadores, prensa y entrenadores de clubes.
Pasando a la ejecución de los partidos, se han realizado también mejoras de interfaz (más opciones de cámara, más facilidad en cambios), se añade más información simultánea, como otros partidos que se estén disputando a la misma hora (lo que posibilita que, según resultados, modifiquemos nuestra estrategia) y se ha añadido la variable del viento a los partidos, además de otros pequeños añadidos como poder decirle algo a un jugador que vayas a meter en el terreno de juego. Pero aquí encontramos también el principal problema de este Football Manager 2013, y no es otra cosa que una serie de bugs que afectan al motor gráfico y que, por consiguiente, afectan al desarrollo de los partidos.
Y es que no es agradable ver que dominas un partido y que tu portero se queda congelado, no se mueve y le meten goles por todos los lados, o que los jugadores por momentos parezca que resbalen y se desplacen a más velocidad de la que deberían... y así hay unos cuantos errores más. Es cierto que estos errores muchas veces son puntuales (si bajáis calidad gráfica tienden a reproducirse menos), que en general el título elimina esa sensación que había antes de que algunos partidos los perdías fijo sí o sí y que ahora tampoco deja ese feeling de que algunas tácticas eran invulnerables siendo ahora más fundamental conocer al dedillo nuestra plantilla, pero estos bugs empañan un poco el resultado final. De todas formas, Sports Interactive ya ha anunciado el próximo lanzamiento de nuevos parches que, en mayor o menor medida, deberían dar solución a estos problemas. |