Si eras de los que te creías que porque Dead Space 3 llegara sin texturas en alta resolución, ni soporte DirectX 11 (como los anteriores Dead Space) sería una mala versión de PC… ve olvidándote. Visceral Games y Electronic Arts han parido una versión que se come enterita a las versiones de consola por diferentes motivos: el teclado y el ratón son una opción tan válida y adaptable como el mando, y también porque hay suficientes opciones de configuración para adaptarse a absolutamente cualquier PC. Además, va como un absoluto tiro en cuanto optimización. Es una lástima que la última aventura de Isaac haya girado tantísimo, y sobre todo mal – el giro en sí no es negativo es cómo ha girado –, a la acción.
Electronic Arts y Visceral Games nos regalan una señora versión de PC
Falsa alarma. Aunque Dead Space 3 con texturas en alta resolución y DirectX 11, para los efectos volumétricos de la nieve, hubiese sido un absoluto portento, no hay de qué preocuparse. Si tenéis intención de jugar a Dead Space 3 ya os aconsejamos que de calle escojáis la de PC: más barata, más opciones de control, muchísimo más configurable y se ve infinitamente mejor que en consola. Lo primero que llama la atención es la cantidad de parámetros que podemos configurar, sobre todo porque cuando hay tantas opciones es que a detalle máximo el juego suele petardear y muchos jugadores han de quitar de aquí o allá para jugar a una tasa manejable.
Luminiscencia, Brillo, Profundidad de campo, SSAO, Reflejos de sombras, Imagen borrosa, Imagen borrosa en movimiento, Postprocesamiento, Destellos, Distorsión, Calidad y Acumulación de iluminación (Baja, Media o Alta), Transparencias, Anti-Aliasing, Calidad de Shader, Calidad de Sombras (pudiendo subir de Normal, Alta, Suaves o Suaves Altas, de las cuales esta última chupa recursos que da gusto) y Filtrado Anisotrópico. Como veis una buena lista para toquetear opciones que, aunque muchas no afectan apenas al rendimiento, permitirán escoger a placer cómo queréis ver el juego.
Con todo lo citado al máximo, con un Quad Q6600 a 3,2GHz, 4GB DDR2 y una GTX 550 Ti el título se mueve perfectamente entre los 30 y 40 frames por segundo. Si desactivamos las sombras suaves y las dejamos en Alta saltamos a una oscilación que va entre los 50 y 90 según zonas… una salvajada para cómo se ve. La única pega, quizá, es que por defecto si activas el Vsync del juego se capa automáticamente a 30 fps, y claro, tienes la sensación de que todo va más lento, lo cual le pega de fábula al juego. No obstante si queréis prescindir de esos 30 fps pero jugar con Vsync os aconsejamos el MSI Afterburner.
Por si fuera poco el título permite activar resoluciones panorámicas, es decir, nosotros habitualmente jugamos a 1920x1200, pero hay una opción de 1920x1200 que lo que hace es añadir unas pequeñas franjas negras para darle un toque más cinematográfico. Por lo demás, Dead Space 3 se ve de lujo en PC gracias a un apartado gráfico en el que se nota un pequeño salto con respecto a su predecesor. La variedad de escenarios merece todo nuestro reconocimiento, porque se acabó esa sensación de estar siempre en una nave o en entornos humanos: hay zonas nevadas, cuevas, instalaciones alienígenas, zonas orgánicas… de todo. La iluminación brilla con luz propia, nunca mejor dicho y sólo podemos quejarnos de algunos primeros planos de ciertas texturas y el hecho de que las físicas de los cuerpos muertos son demasiado endebles y bailan y se arrastran que da gusto.
Por otra parte destacar el diseño de personajes, tanto de enemigos como de humanos, así como de las armaduras. Es una lástima no disponer de DirectX 11, porque hay ventiscas y efectos que claramente son superiores a consola y que con esa soporte hubieran podido ser absolutamente espectaculares. Por último recomendaros el mod Sweet FX que añade, si cave, mejor contraste e iluminación. Con todo al máximo, a 1920x1200, el FOV toqueteado en el archivo .ini de configuración y con Sweet FX activado, la versión de consola queda casi humillada ante la de PC. Sin duda.
Adiós a Dead Space. Hola Dead Space 3
Dead Space era tensión y agobio. Ya no. Bueno, a ratos. Dicen que ha sido un giro “necesario” para atraer al gran público, quizá lo consigan. Dead Space era un sonido de auténtica locura, con un manejo excelso del silencio y una música que ponía los pelos de punta. Dead Space era ambientación en un lugar desangelado y abandonado, en el que aparecían criaturas realmente temibles. Todo eso era Dead Space y gran parte sigue estando en esta tercera parte, de eso no hay duda.
Pero Dead Space también eran enemigos colocados por el escenario de manera inteligente, para jugar con tu psique y para proporcionarte mucho más que una mera experiencia shooter, casi a lo que vendría a ser un survival horror. Dead Space plantaba al usuario prácticamente en soledad, encontrándonos de vez en cuando con un aliado, pero rara vez. Ahora no, ahora los enemigos te atacan en manada, son previsibles cuando te aparecen y encima a cada pocos minutos hay mensaje de radio o pequeña cinemática con compañeros que corta la poca tensión de cuajo.
La trama de Dead Space era sencilla y sin artificios, donde lo fundamental era sobrevivir. La munición escaseaba y los botiquines también en dificultad Normal. Ahora en Difícil has de estar casi todo el rato vendiendo munición porque te sale por las orejas. El problema de Dead Space 3 no es que hayan girado a la acción, sino que en su afán por venderse han cambiado partes importantes de la saga y han perdido identidad, con un resultado impersonal y funesto para los que disfrutaron, precisamente, de los elementos que lo hicieron grande. |