Una de las próximas películas de animación de Universal tendrá su adaptación a videojuego. Estamos hablando de “Gru, mi villano favorito”, en el que controlaremos al villano que pretende hacerse con la Luna antes que nadie. Para ello tendrá que hacer frente a una aventura llena de puzles, acertijos y desafíos de habilidad que deberá resolver antes de que Vector, su máximo rival, consiga adelantársele por esta peculiar carrera espacial.
Sé un villano y haz el gamberro
Gru, mi villano favorito es una película de animación que se suma a la moda actual. Por lo visto en el tráiler y en el videojuego estamos ante una historia que nos hará reír, ya que Gru tendrá algunas ideas bastante alocadas. A esto hay que sumar lo “monos” que resultan los secuaces, los pobres sufridores de esta historia.
Gru quiere robar la luna, y privar al resto de humanos de ella. Sin embargo, le ha salido un competidor, ya que Vector también pretende este propósito. Por ello, Gru decide pedir un préstamo al banco para poder sufragar los gastos del cohete… aunque debido a los experimentos y maldades anteriores, habrá derrochado tanto que no se lo concederán. Por ello, decide iniciar una aventura por diversos escenarios con el fin de conseguir aquellos objetos que le faltan para lanzarse al espacio.
La historia está narrada en clave de humor, ofreciendo algunos momentos en los que se nos escapará alguna que otra sonrisa. De todas formas, no cuenta con una carga narrativa muy amplia, ya que principalmente nos entretendremos con las constantes frases de Gru, que serán del estilo de “¿es este tu primer videojuego?” o comentarios del estilo.
Jugabilidad
Gru, mi villano favorito ofrece una cuidada mezcla de plataformas y puzzles. Lo más curioso de todo es que a pesar de la apariencia 3D, el desarrollo es en 2D. El desarrollo es bastante atractivo, con una cantidad de retos bastante amplia, aunque con la única pega de que la dificultad no parece del todo bien medida. En un mismo nivel nos podemos encontrar con una fase de esquivar láseres bastante complicada y una fase de saltos muy sencilla. Si a esto le sumamos que la dificultad de los primeros y los venideros niveles tampoco presenta una curva de dificultad progresiva, ya tenemos formado el primer lío. De todas formas, y para evitar esto, se pueden esquivar los desafíos que no consigamos pasar mediante una trampa, que sólo nos permitirán utilizarla tras haber perecido unas cuantas veces en los niveles de plataformas.
 |
Otro aspecto fundamental de Gru, mi villano favorito es que hay una gran cantidad de checkpoints repartidos por todo el escenario. Así, en caso de perder, no tendremos que remontarnos muy atrás. En muchas ocasiones nos tocará volver a repetir una fase, debido en buena parte a una respuesta algo inestable de los mandos en los saltos, lo cual nos dificulta realizar con precisión algunos saltos.
Para los puzzles que se vayan intercalando en el desarrollo tenemos a los secuaces, unos simpáticos bichos amarillos que nos recuerdan en parte a los Lemmings o a los Rabbids, aunque son mucho más dóciles que los segundos. Gru los podrá utilizar para hincharlos como a globos y que así activen plataformas que están en el techo, colocarlos en formación para que formen un puente y así Gru pueda superar una gran distancia, o incluso congelarlos y que así dejen pulsado también uno de los múltiples interruptores que hay por los escenarios. Su uso será fundamental para resolver los puzles, que cuentan con un diseño inteligente.
Puede incluso que nos quedemos atascados en alguno de los puzles. Para ello podremos pedir ayuda a los mapas de los rompecabezas, ideal para que los más peques de la casa sepan qué han de hacer en todo momento. Alguno de los puzles puede que les resulte algo complicados, aunque precisamente es eso lo que más les puede atraer, ya que los niños de 12 años ya tienen capacidad más que de sobra para enfrentarse a los problemas que aquí se plantean. |