El catálogo de PS3 parece que pretende revitalizarse durante este último trimestre de 2007. Uno de los primeros en hacerse notar durante esta época ha sido Heavenly Sword, pues tiene todos los papeles para ser uno de los primeros must have de la consola gracias a su profundo sistema de combate y su excepcional apartado técnico. ¿Conseguirá convencer a todos aquellos que suspiraban por él antes incluso de que saliera? Como una película

Este será uno de los enemigos finales del juego. Sí, es muy feo
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Empecemos por una pequeña sinopsis del argumento. Nosotros manejaremos a Nariko, la hija de un jefe llamado Shen, cuyo clan tenía la orden de defender la Espada Celestial (de ahí el nombre del juego, pero en inglés). Contaba una leyenda que el hijo del jefe podría convertirse en un guerrero imparable si controlaba la Espada Celestial, pero les salió rana, pues Shen tuvo una hija. A pesar de la decepción que supuso para todos, Nariko fue instruida en el arte de la guerra y se convirtió en una valerosa heroína que estaría dispuesta a todo con tal de defender el trofeo más preciado de dicho clan. Así es como aparece la figura del malvado Rey Bohan, que quiere apoderarse de la espada como sea e inicia una cruenta batalla donde Nariko tendrá una especial importancia, pues ella será la portadora de la Espada Celestial. Mientras tanto, el Rey Bohan captura a todos los miembros del clan, incluido Shen, salvo a Kai, una joven algo perturbada que colaborará con Nariko para acabar con el malvado reinado de Bohan y para poder recuperar a su padre. No os cuento más que no os quiero reventar la historia. Puede que el argumento no sea muy allá, pero lo que sí que es digno de mención es ese toque cinematográfico que rodea a esta producción. La historia, el genial desarrollo y personalidad de cada personaje, el magnífico doblaje, la banda sonora, la belleza de las coreografías de las batallas, etc. Todo ayuda a conseguir un aire de superproducción de Hollywood que se nota en cada pequeña parcela. Eso sí, es como una película en lo bueno y en lo malo, pues en algunas ocasiones nos daremos cuenta de lo limitado que todo resulta y lo mucho mejor que hubiera quedado si se hubieran tomado una serie de decisiones diferentes. Por poner un ejemplo, decir que el desarrollo de las diferentes fases es demasiado guiado, sin que exista la posibilidad de encontrarnos en escenarios a campo abierto donde de verdad podamos realizar las acciones que más nos plazcan o la posibilidad de cumplir los diferentes objetivos de una forma que no fuese tan lineal. Como este ejemplo veréis más a lo largo del desarrollo, pero debe de ser difícil encontrar el equilibrio entre una experiencia de juego rica y variada y ofrecer otra sumamente emocionante, divertida y sin bajadas del frenético ritmo que Heavenly Sword ofrece. Jugabilidad Heavenly Sword es un juego de acción que basa la mayor parte de su desarrollo en los combates, así que tiene que presentar un sistema lo suficientemente profundo e interesante como para que sea divertido. La verdad es que lo han conseguido, pues hay un montón de diferentes combos y ataques que surten un efecto distinto en cada tipo de enemigos.

Nariko es capaz de acabar con todos estos y un poco más
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Los controles serán bastante cómodos. Utilizaremos el cuadrado y el triángulo para realizar los diferentes ataques. El círculo servirá para ejecutar una serie de super-ataques con los que acabaremos con la vida de un enemigo. La X servirá para coger objetos del escenario y lanzarlos contra los enemigos (incluso podremos lanzar a los rivales caídos). Luego está el L2 y R2 para rotar la cámara hacia los lados, el stick izquierdo para mover al personaje, el stick derecho para esquivar rodando los diferentes ataques y el R1 y L1 para cambiar la posición de ataque (de la que hablaré más adelante). Como decía, si atacamos pulsando cuadrado y triángulo realizaremos diferentes combos que causarán un daño medio, pero cuya principal virtud será la rapidez. Sin embargo, si pulsamos L1 en combinación con cuadrado y triángulo, Nariko pasará a realizar ataques a distancia para mantener a los enemigos alejados o para repeler las flechas que nos puedan lanzar. Luego está el R1 que, si lo combinamos con los mismos botones, hará que los ataques de Nariko sean mucho más fuertes y lentos. Cada posición de ataque (veloz, a distancia o fuerte) tendrá sus propios super-ataques, aunque todos acaban con la muerte del pobre enemigo al que tengamos enfrente. Eso sí, son muy espectaculares de ver, pero no consigue otra cosa más que hacer de nosotros meros espectadores y que al final sólo los utilicemos cuando tengamos los dedos tan cansados que queramos descansar un poco. En los combates multitudinarios podremos ir encadenando golpes y más golpes, con lo que iremos almacenando glifos. Estos sirven para desbloquear extras como nuevos combos, imágenes, vídeos, etc. También podremos conseguir más glifos rompiendo las vasijas celestiales, cuya principal función es la de recuperar un poco de energía. Una de las opciones que más se echan de menos en Heavenly Sword es el bloqueo, pues no existe ningún botón que sirva para bloquear. Nariko bloqueará automáticamente cuando no esté realizando un ataque. Esto está bien, pero habría estado mucho mejor si se hubiera incluido un botón para dicha acción, ya que así podríamos manejar con más autoridad a esta preciosa chica. Eso sí, en combates multitudinarios será básico el uso de los movimientos de evasión (con el stick derecho), pues así conseguiremos zafarnos de todos los rivales para colocarnos en una zona donde no estemos rodeados y empezar a repartir mamporros desde ahí. También podremos realizar contragolpes, pues cuando un enemigo esté a punto de atacarnos tendrá un halo a su alrededor de un color (azul para ataques rápidos, rojo para ataques fuertes y algo como amarillo o blanco para ataques a distancia). En el momento en el que el enemigo esté a punto de darnos, podemos pulsar el triángulo para que Nariko lo pare y lo contrarreste con un potente golpe. Esto parece que añade bastante vidilla al desarrollo, pero como casi siempre estaremos dándole al triángulo para atacar, veremos como Nariko realiza contragolpes sin que nosotros lo hubiéramos planeado. Otra forma de realizar potentes contragolpes será agitando el mando cuando salgamos despedidos por el aire.

Estos ataques a distancia sirven para mantener a raya a los enemigos
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Pero Nariko no será el único personaje controlable, pues a veces tomaremos las riendas de Kai. Esta chica no tiene fuerza ni resistencia alguna, con lo que su fuerte será el uso de la “ballesta” que lleva consigo. Las flechas que lanza pueden ser dirigidas si pulsamos el R1, pues pasaremos a una cámara casi subjetiva donde, moviendo el Sixaxis, podremos darle a nuestros enemigos mientras se ralentiza la acción para que acertar sea mucho más sencillo. También es posible cambiar la función del sensor de movimiento del Sixaxis para que podamos dirigir las flechas con el stick del mando, pero así pierde bastante gracia, pues es mucho más sencillo. Funciona de una forma muy similar el cañón que utiliza Nariko en la defensa de una fortaleza o el lanzamiento de objetos que podemos realizar en cualquier momento. Estas fases me han gustado especialmente, pues son un soplo de aire fresco entre tantos combates. Por último me queda hablar de los puzzles que salpican el desarrollo. Los puzzles son bastante escasos, pero no están mal. Aún así, habrían sido mejores si la cámara no nos diese tantas pistas sobre su posible resolución, pues, en algunas ocasiones, nos muestra una visita guiada para que sepamos qué es lo que debemos hacer. También hay algunos puzzles que se pueden hacer un poco pesados, pues si fallamos una vez hay que repetir toda la secuencia y se hace un poco pesado. Uno de los puntos negros de Heavenly Sword es que casi todos los enfrentamientos se producen contra soldados de nivel raso, por decir de alguna manera, y la forma de enfrentarse a ellos es siempre muy parecida, aunque está en nuestras manos que queramos ser más técnicos para no convertir el juego en un simple machacabotones y así disfrutar de toda la coreografía de ataques y demás piruetas. Así pues, los combates más llamativos son los que se producen contra los jefes finales. En este caso habrá que descubrir el patrón por el cual más daño podamos hacer a estos enemigos y usarlo hasta que su energía baje a cero. En ese momento se activarán una serie de Quick Time Events, al más puro estilo God of War, donde habrá que pulsar los botones que aparezcan en pantalla lo más rápido posible, porque sino nuestro enemigo recargará energía y tocará volver a dejarle a cero. Llegamos entonces a la cuestión más negativa y criticada de este juego: su duración. La aventura nos durará de unas 6 a 8 horas y la dificultad no será para nada un obstáculo pues, salvo en contadas ocasiones, avanzaremos sin problemas. La única salida que queda para aquellos que quieran exprimirlo lo más posible es conseguir todas las medallas disponibles (hay tres en cada fase y se nos concederá una, dos o tres dependiendo de nuestra actuación). Además, al acabar el juego se puede volver a jugar la aventura con un nivel de dificultad más elevado, aunque es comprensible que esto no sea suficiente para aquellos que esperaban de este título lo máximo. Es por ello por lo que la nota no acaba siendo mucho mejor, pues no sólo es corto sino que nos deja insatisfechos. Se echan en falta unas cuantas fases más. Me duele no ponerle mejor nota, pero no tengo otro remedio. Además, me gustaría reseñar que el desarrollo de la aventura a veces no es todo lo fluido que a mi me gustaría. Digo esto porque a veces nos encierra en una habitación con un montón de enemigos sin poder avanzar hacia delante hasta que acabemos con todos. No es algo malo, pero no deja de ser un pequeño truco que utilizan para que la duración sea mayor. |