Desde que en 1995 aterrizase en nuestro país la primera PlayStation ha llovido mucho, y en las cinco plataformas – de sobremesa y portátiles – que hemos visto desde entonces han desfilado una gran cantidad de personajes, muchos de los cuales consiguieron ganarse un hueco en el corazón de infinidad de usuarios. Con este arcade de lucha lo que se pretende es homenajear a algunas de estas grandes sagas mientras disfrutamos con desenfadados y sencillos combates a cuatro bandas.
El Smash Bros. de PlayStation
Desde el mismo momento de la presentación en sociedad de PlayStation All-Stars Battle Royale las comparaciones con la saga Super Smash Bros. de Nintendo han sido inevitables. Y la verdad es que resulta del todo comprensible, ya que estamos frente a un videojuego de lucha en el que se dan cita unos cuantos personajes míticos de la familia PlayStation, pudiendo enfrentarse un máximo de cuatro luchadores en cada combate, y donde los escenarios presentan un entorno cerrado en los que generalmente hay varias alturas. Planteamiento similar, sin duda, pero por fortuna Superbot Entertainment ha sabido aportar su granito de arena, y el concepto de juego difiere algo de la obra de Nintendo. Sea como fuere, las decisiones tomadas hacen que estemos frente a un videojuego de lucha bastante accesible y divertido, lo cual lo convierte en un título ideal para jugar con tres amigos más.
La lista de personajes asciende a 20. Aquí nos encontraremos a Kratos, Parappa the Rapper, Fat Princess, Sweet Tooth, Radec, Sly Cooper, Nathan Drake, Heihachi, Dante, Big Daddy, Jak, Ratchet, Cole Malvado, Cole McGrath, Nariko, Raiden, Sackboy, Sir Daniel Fortesque, Spike y Toro. Los más sorprendentes de todos son el look moderno de Dante – el que se mostrará dentro de unos meses en DmC – y Raiden, que luce el mismo aspecto que presentará en Metal Gear Rising: Revengeance. El número final puede parecer un tanto escaso, pero al menos ya sabemos que recibiremos a Kat (Gravity Rush) y Emmet (Starhawk) durante las próximas semanas como contenido descargable.
Jugabilidad
Uno de los mayores logros de PlayStation All-Stars Battle Royale es a su vez la mayor de sus perdiciones: la sencillez del sistema de combate. A nuestra disposición tendremos tres botones de ataque que ejecutan diferentes movimientos para cada uno de los personajes. Por ejemplo, Kratos podrá ejecutar patadas, combos con las Espadas del Caos o disparar a distancia con su arco. Por su parte, Parappa podrá golpear a los enemigos con un skate, con un micrófono o con golpes cuerpo a cuerpo, y lo mismo con el resto de la plantilla de luchadores. Además, todos ellos podrán realizar ataques dirigidos si añaden a cada botón una dirección en el stick analógico izquierdo.
Para completar las posibilidades del control vemos que hay un botón para las guardias, otro para los lanzamientos, otro para el salto y un último para los ataques de poder. En este último caso vemos que habrá que llenar por completo el medidor de poder para ejecutar a los rivales. Sí, he dicho “ejecutar”, puesto que en PlayStation All-Stars Battle Royale no venceremos al reducir a 0 la barra de energía de los rivales, sino al realizar con acierto algún ataque de poder, que hará perder la vida al enemigo al que golpeemos y, por tanto, sumemos un punto más de muerte a nuestro contador. El objetivo es sumar más muertes que los rivales al final del nivel en las partidas cronometradas o llegar a tres ejecuciones el primero de todos.
Los ataques de poder son de lo más interesante del título, pues hay tres niveles de potencia, y cada uno es diferente para cada personaje. Así, Kratos podrá convertirse en un Kratos Gigante durante unos cuantos segundos y cada ataque suyo en esta forma será la muerte instantánea para el enemigo, aunque para ello habrá que cargar el medidor de poder hasta el nivel 3. Por poner otro ejemplo, Ratchet y Clank se montarán en una nave espacial y con una vista en primera persona pasaremos a controlar una mirilla con la que disparar a nuestros enemigos. En general merece la pena cargar la barra de poder hasta el nivel 3, ya que así tendremos opciones de poder ejecutar a los enemigos en más de una ocasión, mientras que los ataques de nivel 1 y 2 no son ni tan duraderos ni tan efectivos.
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Para darle algo más de variedad a las partidas también se han incluido una serie de objetos, que pueden ser hachas, botas, misiles paralizantes, escudos gravitatorios, abejas asesinas, rifles de francotirador, etc. En PlayStation 3 hay un botón asignado para coger dichos objetos, que tienen una vida muy corta. Sin embargo, en PlayStation Vita resulta mucho más interesante, ya que para cogerlos habrá que pulsar sobre ellos en la pantalla táctil, siendo esta la única opción llamativa en la que se ve cómo se aprovechan las nuevas posibilidades de la portátil.
Superbot Entertainment premia la fidelidad hacia cada uno de los personajes incluidos con un sistema de niveles a través del cual iremos desbloqueando diferentes extras como nuevos trajes, burlas, escenas de introducción y finales, música de victoria, etc. De esta forma podremos personalizar a nuestro personaje y así distinguirlo un poco en el modo online. También podremos cambiar algunos aspectos de nuestra tarjeta de visita en dicho modo, pudiendo optar a diferentes títulos, fondos o iconos que se irán desbloqueando cuanto más juguemos.
En lo que a modos de juego se refiere, el título que hoy analizamos va bastante bien servido. El modo Arcade nos permitirá escoger entre todos y cada uno de los veinte personajes incluidos para, de esta forma, desbloquear diferentes extras para cada uno de ellos. Aquí nos encontramos ante una sucesión de combates que presentan diferentes reglas. Hay combates 1 vs. 1, combates de Todos contra Todos cronometrados y otros donde hay un número de muertes como objetivo específico. Incluso hay un jefe final al que derrotar, aunque la verdad es que no resulta ni tan interesante ni tan épico como nos habría gustado. El resto de opciones de juego son Pruebas de Combate y Entrenamiento. En el primero nuestra misión es la de cumplir los objetivos que se nos exijan, que bien pueden ser de carácter general o específicos para cada luchador. Esta modalidad también podría haber estado algo mejor aprovechada, pero aún así nos ha aportado buenos momentos.
Sin embargo, el mayor problema de PlayStation All-Stars Battle Royale es que el propio sistema de combate – que se coge tras un par de partidas – a la larga se vuelva un poco repetitivo y monótono. Dominar las técnicas de combate de cada luchador es sencillo, demasiado sencillo, por lo que se acaba volviendo un tanto machacabotones, y nos faltan más objetivos o desafíos para que así este disco perdure metido en nuestra consola y no guardado en su caja cogiendo polvo. Es una lástima, ya que de haber incorporado unas peleas algo más técnicas estaríamos hablando de un producto mucho más interesante. |