Un año después de su paso por Xbox Live, los usuarios de PlayStation 3 ya pueden disfrutar de la penúltima entrega de la que es una de las sagas más veteranas y clásicas de Konami. Castlevania: Harmony of Despair recupera el estilo 2D habitual de la saga, pero aderezándolo en esta ocasión con un modo multijugador cooperativo, toda una novedad para una saga que siempre se ha caracterizado por su experiencia monojugador. Un nuevo planteamiento para un Castlevania atípico que pasamos a describiros en las siguientes líneas.
Jugabilidad
Los primeros compases de Castlevania: Harmony of Despair son las de un título ciertamente descuidado. No hay ninguna escena introductoria, nada que nos explique su historia y, simplemente, nos ponen a manejar a algunos de los protagonistas de distintas épocas e historias de Castlevania, cuyo objetivo final es evitar la enésima (hemos perdido ya la cuenta) reencarnación de Drácula. No es que le pidamos un argumento profundo a un Castlevania, pero sí cierto cuidado en sus formas y en su presentación.
Dicho esto, nos encontramos con un juego de acción y plataformas de scroll lateral muy al estilo de las últimas entregas 2D de la saga, con escenarios no lineales, laberínticos por momentos, aderezado con puzles que nos impiden el paso, objetos que recolectar e infinidad de enemigos que eliminar. La novedad aquí radica en que se elimina de un plumazo el estilo más pausado de anteriores entregas, pues se establece un máximo de 30 minutos para poder pasar el nivel en cuestión. En total habrá 7 niveles diferentes (uno más que en la versión para Xbox Live), por lo que más o menos ya os podéis hacer una idea de su duración.
Más allá de las críticas que se le pueden echar por el “reciclaje” de muchos escenarios, puzles y enemigos de otras entregas, el principal problema de este Castlevania es que se ha simplificado en exceso, perdiendo por el camino muchas de sus señas de identidad. Es cierto que de inicio tendremos un plantel de siete personajes diferentes (Soma Cruz, Alucard, Jonathan Morris, Shanoa, Charlotte Aulin, Julius Belmont y Yoko Belnades, dos más que en Xbox Live), cada uno con sus movimientos exclusivos, pero se ha eliminado de cuajo cualquier subida de niveles o de adquisición de nuevas habilidades. Según juguemos partidas podremos ir equipando nuevos objetos, pero todo peca de ser demasiado sencillo, demasiado básico, demasiado superficial.
La experiencia para un jugador no acaba de resultar del todo gratificante, pues se nota que ha sido diseñado por y para su modo cooperativo. Podremos pasarnos los diferentes niveles, pero no podremos acceder a según qué zonas que requieren de cierta cooperación para acceder a ellas. Los puzles y desafíos no son demasiado complicados, pero para que el juego no sea un paseo, de primeras los enemigos tendrán un poder de ataque y una resistencia bastante elevada. La solución será comenzar varias veces el mismo nivel, porque aunque muramos, mantendremos los objetos que hayamos encontrado, que hará nuestra siguiente intentona un poco más sencilla.
En el modo multijugador es donde el juego se hace más divertido, pues la cooperación resulta inevitable en ciertos momentos para poder acceder a las partes más jugosas del mapeado. Además, la posibilidad de realizar diferentes zooms, llegando incluso a poder ver el nivel completo, nos ayuda de forma sencilla a localizar al resto de compañeros. El título se disfruta mucho más en el cooperativo local para un máximo de cuatro jugadores (otra de las novedades de esta versión para PlayStation 3), que en su modalidad online es para 6 usuarios. La diferencia radica en que en online, la falta de una herramienta de matchmaking en condiciones nos colocará con usuarios de muy diferente nivel de habilidad, habiendo desde auténticos inútiles a otros que se creen tan buenos que irán por delante matándolo todo y a su aire. A lo que hay que sumar, todo sea dicho, que tampoco hay demasiada gente.
 |
Si bien la experiencia multijugador es cuando menos entretenida, esta sencillez en su concepto jugable hace que todo acabe siendo bastante simple y agotándose en muy pocas horas. Una vez superados los 7 niveles (que no os llevará más de 4-5 horas en cooperativo o unas 6 en solitario), quizás os animéis algún día a rejugar algún nivel, pero la sensación de monotonía y de hacer lo mismo otra vez os acompañará en todo momento.
Apartado Técnico
El apartado gráfico de Harmony of Despair es un continuo reciclaje de escenarios, enemigos y personajes de anteriores entregas de la saga. Se ve aceptablemente bien, se ha adaptado con gráficos en alta definición, se han añadido diferentes grados de zoom para poder ver al resto de compañeros por el mapa, pero la sensación de haber visto esto anteriormente y en plataformas menos potentes, es continua. Se le podría haber exigido mucho más, y detalles como el pequeño tamaño del protagonista deberían haberse mejorado.
Y algo parecido podemos decir tanto de los efectos sonoros como de la música. Los diferentes temas incluidos, uno para cada nivel, son arreglos de algunos aparecidos en entregas anteriores, pero que se repiten en bucle hasta que terminemos el nivel (30 minutos como máximo). Pueden llegar a hacerse monótonos, pero se defienden con nota.
Edición Española
A pesar de que la cantidad de textos es pequeña, se ha tenido el detalle de traducirlos al castellano, lo cual es siempre de agradecer. Lo que no nos ha convencido tanto es su precio, que asciende hasta los 14,99 €.
Conclusión
Cuando uno hace un experimento en una saga de la talla y el nombre de Castlevania, debería poner toda la carne en el asador, todo el esfuerzo y el tiempo necesario para hacer las cosas bien y, si la idea funciona y convence, seguir depurándola en siguientes entregas. La sensación que queda con Castlevania: Harmony of Despair es que Konami no ha querido complicarse demasiado la vida. Una serie de trozos de anteriores Castlevania, mezclados y aderezados con un modo multijugador cooperativo y una cuenta atrás para superar cada nivel. Si bien como juego tiene sus momentos, principalmente en el modo cooperativo offline, acaba agotándose demasiado rápido y dejando la ingrata sensación de ser un Castlevania menor al que no se le ha dado el mimo necesario.
Lo mejor: Buen sistema de control y entretenido por momentos. El multijugador cooperativo local se hace bastante entretenido. Un nivel y dos personajes extra respecto a la versión de Xbox Live.
Lo peor: Sin historia y descuidado en la presentación. Se han simplificado ciertos elementos, que acaban pasándole factura, pues se agota a las pocas horas. La experiencia en solitario no es gratificante, y en el online, además de haber poca gente, la herramienta de matchmaking deja mucho que desear. Reciclaje de personajes, enemigos, puzles, gráficos y sonido de anteriores entregas.
Historia: --
Jugabilidad: 6
Multijugador: 7
Gráficos: 7
Música/Sonido: 8
Edición Española: 8
Alternativas:
Enlaces recomendados:
|