Ha llovido mucho desde 1998, año en el que vio la luz el juego que se convertiría en el primero de una saga que, a su vez, sería de las más populares en cuanto a competiciones de rallies. Sí, estamos hablando de los Colin McRae. Una saga, sin duda, venida a menos en estas últimas entregas. ¿Remontará el vuelo en esta ocasión? El escocés volador

¿Entrenando para el Dakar?
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Poco a poco, conforme pasan los meses, vemos que no hay saga alguna que se quede sin dar su salto a la next-gen. Esta vez le ha tocado a la serie Colin McRae. Con casi diez años a sus espaldas, unas sobresalientes primeras entregas y unas últimas no tan buenas, se trata sin duda alguna de uno de los referentes a la hora de hablar de juegos de rallies. Sin embargo, y a diferencia de otros títulos que simplemente se han conformado con un lavado de cara en temas gráficos para ser dignos de las nuevas consolas, este Colin McRae DIRT pretende ser una pequeña revolución en la saga. No te preocupes, seguirás teniendo esas etapas de rally de toda la vida. Pero también tendrás muchas más opciones... Multiusos Y es que, esta vez, no todo se reduce a esas pruebas en las que corres tú solo, siempre pendiente de los tiempos de los demás. Por primera vez en la saga se incluyen carreras con varios vehículos compitiendo simultáneamente. Pero vayamos por partes. Para empezar, lo primero que llama la atención es el gran número de tipos de vehículo disponibles. Aparte de los coches WRC, tenemos buggies al más puro estilo MotorStorm, 4x4, coches clásicos e incluso camiones. Entre todos suman más de 40 vehículos, todos a nuestra disposición.

Procura no caerte
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Como es lógico, tanto tipo de vehículo implica diferentes tipos de prueba. Así, y además de las clásicas etapas de rally, tenemos carreras en las que competimos con más rivales en pista (hasta 10), pruebas de escalada o pruebas “cara a cara” (que consisten en eliminatorias directas contra otro piloto en un circuito especial). Todo esto consigue darle una diversidad al juego no vista antes, lo cual es de agradecer. Con todo este revuelto de pruebas y vehículos, Colin McRae DIRT nos ofrece tres modos de juego, a saber: Estrellato, Campeonato o Planeta Rally. Empecemos por el último. El modo Planeta Rally viene a ser ese modo al que recurrimos cuando sólo queremos echar una carrera rápida. Nos permite configurar una partida a nuestro gusto, del tipo que deseemos y con el vehículo que queramos y, sin más preocupaciones, lanzarnos a correr. Por otro lado tenemos el modo Campeonato. En éste, se trata de conseguir alzarnos con la victoria en uno de los rallies que se nos proponen. Aquí se sigue el esquema clásico de correr solo y competir contra los tiempos de los demás. Tenemos cuatro rallies disponibles, lo que se nos antoja un tanto escaso. Por último, está el modo Estrellato, que es el modo principal de juego. El objetivo no es otro que conseguir completar unas 70 pruebas, divididas en varios niveles. Aquí intervienen todos los modos de juego y clases de vehículos disponibles. Al finalizar una prueba, y dependiendo de nuestra posición, conseguiremos puntos que se acumularán para desbloquearnos las pruebas siguientes. Además, se nos premiará con dinero. Este dinero podremos usarlo para adquirir nuevos vehículos o comprar nuevos diseños para los mismos (mera cuestión visual). Hay que decir que cualquier vehículo o diseño que desbloqueemos en modo Estrellato pasará a estar disponible en los demás modos automáticamente. ¿Te gusta conducir? Hablemos ahora de uno de los apartados más (si no el que más) importantes. El estilo de conducción. ¿Para qué tanta diversidad de pruebas y modos de juego si después conducir uno de estos vehículos es lo más aburrido del mundo?

¿Seguro que esto es un Colin McRae?
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Bien, el manejo de los vehículos tira mucho más hacia lo arcade que hacia la simulación. Más bien, el manejo de los vehículos es muy arcade. Y cuando digo muy arcade me refiero a que, sin haber cogido un coche en tu vida y sin que te gusten demasiado los juegos de conducción, a los diez minutos que lleves compitiendo serás capaz de dominar sin problemas cualquiera de los vehículos del juego. O sea que, si buscas simulación, mejor mira a otra parte. Porque realmente te dolerá ver como se puede frenar casi completamente en un segundo en una pista de tierra. Los giros también son un tanto extraños, aunque es cuestión de acostumbrarse. Pero ya digo, el juego está puramente enfocado a lo arcade. ¿Lo bueno de esto? Que es accesible a todos. ¿Lo malo? Que a poco que te guste la simulación, te quedarás boquiabierto con ciertos aspectos de la conducción, y no precisamente por ser algo bueno. Gráficos Lo primero que llama la atención son los menús. Sí, los menús. Porque pocas veces se ven unos tan bien diseñados. Es difícil de explicar, pero es algo así como lo visto en Minoriy Report. Una serie de pantallas esparcidas por el espacio, e iremos saltando de unas a otras conforme avancemos por las opciones. De verdad, es genial. También resultan curiosas las pantallas de carga, que nos van mostrando estadísticas personales, como los Km. recorridos o las victorias, siguiendo la misma estética de los menús. Eso sí, las cargas son algo largas. Una vez en carrera, la cosa sigue sobresaliente. A día de hoy verás pocos juegos de conducción que superen gráficamente a este Colin McRae DIRT. Escenarios detallados, con una vegetación asombrosa y unas texturas de alta calidad. La iluminación también goza de un gran nivel y además se usa un efecto bloom que le da una estética muy marcada al juego. En cuanto a los vehículos, son fieles a sus homónimos reales y, lo mejor de todo, son totalmente destruibles. Cualquier mínimo golpe valdrá para que se note en la carrocería de tu vehículo (y en las piezas internas también, obligándote a abandonar en ocasiones). Si corremos en tierra, los coches se van llenando de polvo. Si lo hacemos en barro, harán lo propio. Pequeños detalles que quedan realmente bien, como el hecho de que nuestro piloto eche mano del cambio de marchas cada vez que sea necesario. Eso sí, tanta espectacularidad gráfica tiene su coste, y es que, en ocasiones, sobre todo cuando se juntan muchos vehículos en pantalla, se nota alguna ralentización. Música/Sonido

Ni la arena de verdad luce tan bien
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La banda sonora, sin llegar a ser sublime, cumple sobradamente. Temas que acompañan y que hacen más agradable pasearse por los menús. Una vez en carrera, los efectos de sonido tampoco se quedan atrás. El estruendoso rugir de los motores, los cambios de marcha, nuestro copiloto dando órdenes,... Todo contribuye a que nos sintamos más dentro del juego. Edición Española El juego nos llega completamente en castellano, tanto textos como voces. El doblaje es bueno, desde la agradable voz que nos habla en los menús, hasta los comentarios de nuestro copiloto, siempre acertados (ya temerás cuando oigas eso de uno derecha). El manual, a color, nos explica los aspectos básicos del juego, así como otras cositas como pueden ser las distintas formas de trazar una curva. Curioso. El PEGI del juego es de 12+. Conclusión Colin McRae DIRT supone una pequeña revolución dentro de la saga. Introduce nuevos tipos de pruebas, e incluso carreras con varios rivales en pista simultáneamente, lo cual es de agradecer. Técnicamente, es de sobresaliente. ¿Lo peor? Que si eres de esos que buscan simulación, tal vez debas mirar a otro lado... Lo mejor: las nuevas pruebas y vehículos, el apartado gráfico, el diseño de los menús, manejo de los vehículos asequible. Lo peor: si buscas simulación, este no es tu juego, alguna ralentización, los tiempos de carga son algo elevados. Gráficos: 8.5 Música/Sonido: 8 Jugabilidad: 8 Edición Española: 8

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