Black Rock Studio aumentó notablemente su popularidad cuando en 2008 lanzaron Pure, un espectacular juego de carreras de quads todoterreno. Tras ver múltiples vídeos de su nuevo proyecto, por fin hemos podido probarlo de la mano de Jay Green, embajador del estudio y encargado de mostrarnos el título en todo su esplendor.
Un show televisivo
En esta ocasión la gravilla ha dado paso a la ciudad, y es que Split/Second: Velocity se desarrollará en entornos urbanos. Nos adentraremos en el mundo de la televisión, y es que todo forma parte de un reality show donde los coches y los accidentes serán los protagonistas.
Un narrador nos irá introduciendo dentro de las diferentes pruebas (en total 14 episodios son los que compondrán la temporada). Además, os adelantamos que llegará a nuestro país en perfecto castellano.
Una vez escogemos el circuito empezará el espectáculo. Empecemos con lo más importante, la conducción. Claramente y sin lugar a ningún tipo de dudas, estamos ante un estilo completamente arcade, donde la simulación o la más mínima gota de realismo no tienen cabida. Si tuviésemos que englobarlo en algún modelo ya conocido, podríamos decir que el manejo comparte similitudes con Burnout.
Quizás los parecidos razonables sean lo primero a aclarar, puesto que si bien Blur es una especie de Mario Kart, el título que nos ocupa guarda más elementos en común con la saga de Criterion, pero como vamos a ver a continuación, en realidad poco tienen que ver.
Uno de los elementos que primero llamarán la atención al jugador será la ausencia de cualquier tipo de indicador a los lados de la pantalla, estando concentrado en la parte trasera del vehículo el número de vueltas, el puesto en la clasificación y una barra de energía fragmentada en tres partes.
Dicha energía se consigue corriendo, siendo usada para activar los “powerplays”. Bien, expliquemos este concepto puesto que el juego gira en torno a él. Se trata de la capacidad para provocar, básicamente, explosiones, que tendrán menores o mayores consecuencias.
Cuando encima de otro vehículo se sitúa un pequeño icono azul significa que está pasando por una zona potencialmente peligrosa, es decir, nuestro momento ideal para activar nuestro poder y hacer que algo en su cercanía explote y, a ser posible, le perjudique.
Parece fácil, pero os aseguramos que en la realidad dista mucho de serlo. Por una parte el aviso apenas dura un segundo, además de tener algo de suerte para conseguir destruirle. Por otra parte, todo se puede volver en nuestra contra, y es que si nos encontrábamos a su zaga es probable que las consecuencias recaigan sobre nuestro vehículo.
Estos ataques están considerados como menores, y apenas consumen un tercio de la barra de energía. Pueden ir desde la destrucción de una torre de electricidad hasta la explosión de unas tuberías pasando por el golpe de una bola de hormigón o el lanzamiento de una roca enorme desde un helicóptero. Un sin fin de posibilidades en cada circuito.
Por otra parte hay ciertos tipos de usos de la energía que la consumirán entera, como podría ser modificar el circuito. Por ejemplo, si tenemos dos ramificaciones, una que va por un puente y otra por un túnel, y decidimos explotar el puente, no sólo quedará accesible el túnel de forma exclusiva, sino que además los vehículos que se encontraban encima del puente perderán unos valiosos segundos. Si durante el resto de la carrera somos capaces de acumular de nuevo toda la energía requerida, podremos realizar de nuevo alguna otra modificación. Cabe destacar que, también, es posible que con un ataque de estas características el circuito no se modifique, pero si provoque una gran explosión que se lleve a varios coches por delante, y quien sabe, si el nuestro estará entre ellos.
Los circuitos presentarán un número realmente elevado de modificaciones a realizar (cuarenta como mínimo), siendo uno de los pilares del juego que cada partida es diferente a la anterior, por muchas veces que se haya repetido un circuito. En este sentido si se parece al juego de karts de Nintendo, y es que con un par de ataques mal realizados podremos pasar de la primera a la última posición en menos que canta un gallo.
Por último, y no por ello menos importante, es vital esquivar los obstáculos. Como veremos más adelante en el apartado técnico, los circuitos están plagados de objetos contundentes, y no evitarlos supondrá ver como nuestra carrocería se arruga contra el cemento.
La jugabilidad es así de sencilla, apenas con el acelerador, el freno y un par de botones para los “powerplays” nos introduciremos en el show televisivo. Aunque sencillo está muy lejos de significar fácil.
En cuanto a los modos de juego se refiere, aún no nos han desvelado demasiados detalles, pero si os podemos adelantar que en uno de ellos tendremos que correr mientras enormes camiones lanzan barriles explosivos e intentan aplastarnos
De los modos multijugador por desgracia tampoco sabemos gran cosa, salvo que soportará hasta ocho jugadores online y un modo a pantalla partida. Sin lugar a dudas, todo un punto a favor y que en los últimos años se estaba dejando bastante de lado.
Apartado técnico y diseño
Antes de ponernos manos a la obra con el apartado técnico vamos a hablaros del diseño. Por una parte, todo está perfectamente iluminado y los contrastes son constantes a lo largo de todos los circuitos. De la misma forma, nos encontramos con una ausencia total de indicadores en pantalla más allá de los minimalistas en la parte trasera del vehículo que ya comentamos anteriormente. En general, podemos decir que todo luce bonito.
Los escenarios están plagados de miles de elementos en pantalla, desde papeles volando hasta conos de tráficos pasando por fuentes, buzones, farolas, etcétera. Las carreras se vuelven bastante intensas gracias a estos elementos, pues ayudan a mejorar más aún si cabe la sensación de velocidad.
Pasando ya al aspecto más técnico, gráficamente luce a un nivel sensacional, con unas texturas bastante acertadas a lo largo de todo el circuito, unos modelados de vehículos excelentes y una iluminación casi perfecta. En general, un sobresaliente.
En cuanto a rendimiento se refiere, se mantiene constante en treinta imágenes por segundo, ya que por mucha acción simultanea que se produzca en pantalla nunca llega a ralentizarse. El motor gráfico es una evolución del que ya vimos en Pure, lo que les ha permitido llevarlo hasta nuevos límites.
En resumen
Split/Second: Velocity nos ha sorprendido gratamente gracias a su diversión constante basándose en que cada carrera es única. Si esto lo unimos a una sencilla jugabilidad y a unos gráficos espectaculares obtenemos uno de los títulos de velocidad más prometedores para este 2010. Será en mayo cuando podamos hacer una evaluación más certera, pero si sois aficionados a los juegos arcade de conducción yo no me perdería una sola noticia acerca del juego.