Poco a poco vamos avanzando con paso firme por el puente, hasta que este de repente se derrumba, en una notable animación y efectos de polvo y partículas, hasta acceder al nivel inferior y por el que empezamos a infiltrarnos. Se nos abalanzan más enemigos, así que hacemos uso del otro sistema de control del juego, las opciones de Melee, pues como buen Space Marine va armado con una espada con sierra eléctrica que utiliza para dar contundentes golpes y empalar o partir por la mitad a sus enemigos. Todo con muchísima hemoglobina, sangre y desmembraciones.
Lo que vendría a continuación sería una serie de niveles que pasan entre zonas de maquinaria mezcladas con diferentes ruinas y emplazamientos metálicos. El Space Marine avanzaba acabando contra todo lo que se plantara ante su camino como una contundente y visceral máquina de matar. Mezclando los disparos a distancia y los ataques cuerpo a cuerpo el juego se mostraba sólido y atrayente, aunque el aspecto general fuera un tanto genérico.
A posteriori, el siguiente nivel nos mostraría un combate final contra un gran jefe. En este caso era una de las naves que antes había destrozado a varios de nuestros helicópteros aliados. El combate se desarrollaba a lomos de un tren gigante de mercancías y a través de torretas y zonas en las que parapetarse, íbamos destruyendo partes de su nave hasta acabar con él. Lo impresionante de esa escena es que cuando la nave enemiga cae contra el tren, tanto los vagones como la propia nave empiezan a dar vueltas y vueltas de campana con un aspecto muy notorio.
En cuanto al desarrollo del título, sus creadores insistieron en que será realmente variado. Habrá muchos vehículos que aunque no podremos pilotar, sí podremos ir en ellos, y acabar con los diferentes enemigos que aparezcan a nuestro encuentro. La variedad de armas también es otro de los puntos fuertes sobre los que quiere apostar Relic.
A nivel gráfico el juego se muestra muy sólido y robusto. Las dosis de sangre y las desmembraciones son una marca del juego, sin duda alguna. El modelado del Space Marine presenta un peso y contundencia de movimientos muy de elogiar y tanto la extensión como tamaño de los escenarios también vale la pena ser resaltado.
En Resumen
En definitiva, estamos ante una apuesta de Relic muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados. El acabado general de Warhammer 40,000: Space Marine es francamente bueno y aunque no vimos nada que no hayamos visto en otros juegos, no hay motivos para dudar de un estudio que ha sacado grandísimos títulos al mercado.
Enlaces Recomendados:

Gamescom2010
|