En lo referente al armamento decir que en Kingdom of Amalur: Reckoning nos encontraremos con espadas largas, martillos, mandobles, dagas, arcos largos, espadas fae, báculos, cetros o chakrams. A esto sumadle que también hay una muy buena variedad de hechizos, como terremotos, rayos de tormenta, oleadas de curación e incluso algunos que afectan al estado de nuestro personaje (que entra en una especie de modo furia) o a nuestra arma (para que nuestra hoja esté envenenada o haga más daño).
El último de los designios que marcará la personalización de nuestro personaje son los llamados Destinos. Tal y como ya dijimos antes, nosotros marcamos el destino de nuestro personaje, y por ello podremos escoger una de las cartas para así recibir bonificaciones permanentes a los atributos de nuestro personaje. El único requisito es que hayamos desbloqueado el destino en cuestión y que tengamos los suficientes niveles de Pericia, Poder y Magia en las Capacidades. Como ejemplo diremos que uno de los primeros destinos es el de Camorrista, que otorga un plus para hacer más daño con los ataques cuerpo a cuerpo.
A lo largo de la aventura también nos encontraremos con fragmentos de las Piedras del Saber, que habrá que intentar recolectar por completo, para así obtener jugosas recompensas de las deidades. Además, existe un Medidor de Sino que se irá cargando con nuestros ataques y que, una vez completo, podremos activarlo para disponer de una especie de “modo furia” con el que causaremos graves daños a los enemigos comunes. Y a lo dicho, sumad la posibilidad de poder ejecutar una Fatalidad, con la que acabar con un enemigo a través de un potente ataque.
Ya ha quedado claro que Kingdom of Amalur: Reckoning ofrece una profundidad como juego de rol muy elevada, pero a eso le suma además un sistema de combate muy bien trabajado. Nuestro personaje siempre llevará un arma principal, otra arma secundaria y un escudo. A esto hay que sumarle la posibilidad de lanzar hechizos al apretar el gatillo derecho, con lo que los cuatro botones frontales cambian su función por el hechizo que tengan asignado. Además, también podremos activar el modo sigilo para que así causemos muertes de forma instantánea sin que nos vean o incluso acceder a una rueda de objetos para que así no tengamos que acceder al menú cada vez que queramos gastar un botiquín o cualquier otro objeto de apoyo en el fragor de la batalla. Un sistema sin duda muy cómodo y profundo, facilitando el manejo de hechizos y objetos, y logrando que el combate sea sumamente divertido.
Otro punto que nos ha atraído mucho es que en Kingdom of Amalur: Reckoning nos encontraremos con diferentes facciones para las que “trabajar” al aceptar diferentes misiones. Ya en el pueblo de Gorhart, el primero al que accederemos después de la fase de introducción, nos encontramos con la facción de los Warsworn y los House of Ballads, por lo que ya nos queda claro que la duración será tremendamente larga. De hecho, los creadores aseguran que Kingdom of Amalur: Reckoning ofrece más de 60 horas de diversión.
Con respecto a los enemigos decir que nosotros nos hemos encontrado con una buena variedad de rivales, tales como lobos u osos, aunque la mayor parte eran tuatha Deohn. Además, pudimos disfrutar del primer enfrentamiento contra un jefe final, un troll que nos puso en algunos aprietos hasta que descubrimos su patrón de movimientos. Por fortuna teníamos varias pociones menores, con lo que tampoco nos costó en exceso bajar su barra de vida al mínimo. Como detalle decir que el remate final contra los jefes finales se lleva a cabo a través de un simple QTE, que le otorga más espectacularidad a estos enfrentamientos.
Apartado Técnico
Lo que más nos ha llamado la atención de Kingdom of Amalur: Reckoning ha sido, sin duda, el excelente diseño artístico con el que cuenta. Los efectos gráficos son muy buenos y coloristas, los escenarios bucólicos y el diseño de personajes parece muy cuidado y muy bien trabajado. Esto último ya se deja notar durante el editor de personaje, que aunque tampoco es excesivamente complejo, sí que nos permite variar mucho en lo que a la cara se refiere. Por otra parte, hemos quedado maravillados con el aspecto que lucía el Pozo de las Almas y el gran contraste que presentan estas catacumbas con las praderas que unen este escenario subterráneo con el poblado de Gorhart. Puede que técnicamente no muestre unas texturas tan detalladas como otros títulos, pero desde un punto de vista artístico sí que consigue unos resultados sobresalientes. Han conseguido crear un mundo atractivo, coherente y fantasioso que, en algunos momentos, nos transporta con suma facilidad.
Con respecto a los personajes cabe destacar el aspecto que luce el troll al que nos enfrentamos al final del Pozo de las Almas. Sin embargo, son los enanos que nos encontramos en este mismo escenario los personajes que más nos han llamado la atención durante estas primeras horas de juego. Por su parte, el apartado sonoro no se quedará atrás, pues muestra una banda sonora épica donde la sección de viento metal cobra casi todo el protagonismo, aunque también cabe destacar que en algunos momentos, debido a la aparición de ciertas melodías o armonías, nos recuerda a la banda sonora de El Señor de los Anillos. Esta influencia quiere reflejar claramente el intento por ofrecer un ambiente épico, como el que se pudo escuchar en la famosa trilogía que pudimos ver en el cine.
En Resumen
De momento lo que hemos visto de Kingdoms of Amalur: Reckoning nos ha dejado con ganas de mucho más. Como juego de rol nos ha parecido muy profundo, ofreciendo muchas opciones diferentes para personalizar a nuestro personaje. A esto hay que sumarle que el sistema de combate resulta muy atractivo, permitiéndonos disponer de diferentes combos para así causar más daño en las filas del enemigo. Por último está la excelente creación de un universo que parece que nos atrapará sin remedio de principio a fin. Aún falta mucho por explorar del mundo de Amalur, pero las primeras horas que han confeccionado estas impresiones son netamente positivas.
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