Piranha Bytes vuelve a la carga con su particular visión de los RPG con la secuela de Risen. Para ello ha optado por una nueva ambientación y novedades jugables de calado, que espera que los amantes de los juegos de rol acepten de buen agrado pese a la dura competencia que les ha salido durante los últimos meses. De momento parece que Risen 2: Dark Waters ha sido bien acogido por la comunidad de jugadores de PC, pero ahora habrá que ver si consigue repetir la hazaña en consolas.
Bienvenido al Rol del Caribe
Risen 2: Dark Waters pasa a ambientarse en el Nuevo Mundo. De esta manera se deja de lado la ambientación medieval que habíamos visto en el primer título, situándose en esta ocasión en un entorno más moderno. La aventura dará comienzo cuando asumamos el rol de un teniente de la Inquisición que se encuentra en la ciudad de Caldera, uno de los reductos controlados por esta organización. Un soldado nos despertará y nos obligará a visitar a un superior llamado Carlos, dando lugar a un vídeo en el que vemos cómo un Kraken destroza un navío que intentaba llegar a la costa.
Esta simple introducción ya nos da una idea de lo que Risen 2: Dark Waters ofrece, pues siguen con la idea ya expuesta en el original de la figura de los titanes. Se supone que los dioses necesitaron el servicio de estos seres en tiempos ancestrales para la creación del mundo, aunque luego vieron que eran mucho más codiciosos de lo que pensaban, y por ello tuvieron que desterrarlos a las profundidades del mar y la tierra. Sin embargo, parece que hay intereses ocultos en el mundo actual, pues todo indica a que están intentando volver a la primera plana de la actualidad.
La misión inicial de nuestro anónimo protagonista tendrá que ver con la búsqueda de un artefacto que pueda derrotar al Kraken que asola los mares de esta región, y para ello tendrá que abandonar la disciplina de la Inquisición e infiltrarse dentro de las filas de los piratas. Estas dos facciones en otro tiempo cualquiera estarían enfrentadas, pero parece que la aparición de una amenaza externa y superior les llevará a una peculiar unión.
La trama de lo último de Piranha Bytes resulta muy interesante ya desde el principio, pues además de contar con un elenco de personajes secundarios muy bien trabajados, también se han añadido arcos argumentales breves que nos engancharán. Por otra parte, el usuario siempre podrá tomar ciertas decisiones, que afectarán directamente al resto de la aventura. ¿Nos pasaremos al bando de los piratas? ¿Seguiremos actuando como espías para la Inquisición? ¿Caeremos en las redes de las supersticiones y ritos de los nativos? Solo vosotros lo sabréis, pues os tocará decidir el camino de vuestro personaje.
Por último, y para dejar ya de lado este apartado, quiero hablaros del sistema de conversaciones. Piranha Bytes no quiere ofrecer unas respuestas a las conversaciones tan básicas como bueno/neutro/malo, sino que se le podrá sonsacar información a cada personaje si sabemos llevar la conversación como a nosotros nos interesa.
Jugabilidad: Innovando dentro del continuismo
Basta con ver el historial de los creadores de Risen 2: Dark Waters para darse cuenta de que estamos ante unos auténticos veteranos del rol de toda la vida. Las tres primeras entregas de Gothic o el primer Risen son credenciales más que de sobra para demostrar que son todos unos expertos en la materia, y esto se deja notar en este “rol a la antigua usanza” que pretenden mostrar en determinados aspectos. Para empezar, vemos que este título se olvida de la figura impecable del héroe para ofrecer algunos pequeños resquicios que hacen que los personajes tengan algo más de picaresca. Olvidaos del inflexible héroe de Skyrim, pues aquí los personajes dan la sensación de ser más frágiles y “humanos”.
Por otra parte, no nos encontraremos ante un básico sistema de niveles de experiencia en lo que lo único que importa es subir de nivel para ver cómo automáticamente mejoran nuestros atributos y cómo nuestras habilidades evolucionan. Lo que este título plantea es la consecución de puntos de gloria al encontrar lugares, cumplir misiones y matar enemigos, de la misma manera que perderemos puntos de gloria si asesinamos a alguno de nuestros amigos o miembros de nuestra facción. Estos puntos de gloria luego los podremos gastar para mejorar los atributos (armas de filo, armas de fuego, resistencia, astucia y vudú).
Cuando nuestros atributos se vean aumentados, los talentos se verán mejorados. La lista de talentos disponible es más amplia, y entre ellos nos encontramos con las armas de corte, arrojadizas, punzantes, mosquete, pistola, escopeta, magia negra, culto a la muerte, robo, trucos sucios, etc. Por último están las habilidades, que se adquieren con oro, aunque en algunos casos se nos exigirá tener un nivel determinado en alguno de los talentos del personaje. Con todo esto ya queda claro cómo será el desarrollo de nuestro héroe, siendo bastante complejo y divertido durante el transcurso de la partida.
A lo largo de la aventura nos acompañará una tripulación, que nos ayudará en determinados momentos en los combates. Si perecen durante las refriegas nos dejarán a solas, aunque si logramos sobrevivir seguirán estando a nuestro lado. Llegados a este punto cabe destacar que la IA hace bien su trabajo, tanto en la gestión de los aliados como en la de los enemigos. El desarrollo no es para nada sencillo, presentando siempre un nivel de desafío interesante para el jugador medio. |