Se nos acaban las palabras. Lo de TT Games es inhumano o de otro planeta. Cada análisis de un LEGO intentamos ir un paso más allá en nuestras alabanzas, creyendo que la dosificación de grandes títulos acabará ahí. Pero es que no paran, literalmente no paran. No llega a seis meses que os hablábamos de las credenciales, detalles de innovación y fabulosa diversión de LEGO Batman 2: DC Super Heroes, y bien, ahora le toca el turno a lo mismo pero desde la visión de El Señor de los Anillos. ¿La novedad? Que ya no hay novedad porque es lo habitual: TT Games la vuelve a clavar.
El estudio de la generación no es Naughty Dog, Bungie o Rockstar…
Nos vais a permitir la exageración, pero es que generalmente en las habituales diatribas sobre cuál es el mejor estudio de los últimos años suelen salir a la palestra los mismos nombres. Aquellos que o son más conocidos por la gran masa jugona o están detrás de los títulos más vendidos o los más jugados, aunque no siempre sean los de mayor calidad. Si fuéramos justos Platinum Games tendría que estar grabado con letras de oro en la historia por sus Vanquish y Bayonetta, pero generalizando se suele decir Naughty Dog, por su Uncharted, Bungie, por su Halo, y Rockstar por Red Dead Redemption, GTA IV o Max Payne 3…
Pero no, vamos a romper una lanza a favor de un estudio que es, como ya bien hemos comentado, inhumano. Piratas del Caribe, Indiana Jones, Harry Potter, Star Wars, DC Super Heroes y para postre El Señor de los Anillos. TT Games y su franquicia de LEGO es apasionante y asombrosa. Se les acusa de no innovar, pero no es cierto si se ha jugado a todos los títulos de la franquicia. Mantienen una fórmula imperturbable, es cierto, pero son maestros en adaptar la jugabilidad a cada franquicia, en presentar unos puzles e investigaciones acordes a cada licencia que representan.
Así pues en Harry Potter disfrutamos de un desarrollo absolutamente lineal y muy cinematográfico, siguiendo los designios de las películas a rajatabla. En Star Wars algo parecido, pero sin desaprovechar las grandes batallas estelares o los enfrentamientos multitudinarios en diferentes planetas. En DC Super Heroes 2 sueltan lastre y plantearon un inmenso sandbox tan divertido como innovador. Dado el éxito de El Señor de los Anillos es obvio que van a representar los tres libros/películas al pie de la letra (incluso con momentos de las versiones extendidas). Su ingenio, su talento, está en saber qué momentos seleccionar y cómo presentarlos y venderlos al espectador para que jugarlo sea diversión pura y dura. Además, no se pierden los detalles de humor en los que se les quita algo de hierro a escenas de mucha épica.
Se vuelven a superar en adicción y diversión
Es obvio que TT Games tiene muchísimo ganado al basarse en la obra de Peter Jackson que tan buen favor hizo a muchos fans de El Señor de los Anillos, que llevó a cabo una adaptación más que honrosa pese a que muchos ávidos y puntillosos lectores no quedaran conformes. Si TT Games tuviera que hacer un LEGO Crepúsculo la cosa, probablemente, sería muy distinta y no poseería el carisma que tiene el representar a Gandalf, Frodo, Gimli, Légolas y toda la tropa de protagonistas. Además, la inmensa banda sonora de Howard Shore hace mucho, muchísimo, y para colmo se mantienen las mismas voces que en la película, por lo que la base de superproducción y el material que tienes para moldear un LEGO es simple y llanamente excelente.
Repetimos, no es sólo representar los grandes momentos de las películas, como la inicial batalla de Elendil contra Sauron narrada por Galadriel, la huida de los cuatro hobbits de los espectros, en plan sigilo, cuando van hacia la taberna del Poni Pisador, la batalla del Abismo de Helm alzados en un caballo o la zona de Minas Tirith. Tres películas divididas en seis grandes fases cada una, y entrelazadas por una disposición de un mapeado que presenta total libertad para caminar entre zona y zona o incluso teletransportarte por toda la Tierra Media.
Si los LEGO siempre se han caracterizado por la exploración, con esta disposición jugable, y encima con la franquicia de El Señor de los Anillos, el concepto de investigación/coleccionismo/exploración estalla en algo verdaderamente enfermizo. El usuario sigue, obviamente, los acontecimientos narrados en las películas, pero entre fase y fase – con un principio y un fin – podemos visitar, por ejemplo, la Comarca y ésta constará, a modo de semi-sandbox, de múltiples secretos, puzles y objetos para coleccionar.
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Mientras paseamos por la Comarca podremos, por ejemplo, volver a revisitar el nivel de la huida de los Espectros y jugarlo en modo libre con, por ejemplo, Elendil. Éste es el detalle clave de la franquicia porque cada personaje posee unas habilidades muy determinadas y por lo tanto hay puzles y secretos que no podremos solucionar hasta poseer el personaje concreto. Es decir, Gimli es fuerte y rompe piedras, Légolas da a las dianas con sus flechas con una velocidad pasmosa y Sam es capaz de construir plantas con su pala o de encender fuego.
La variedad de misiones y el cómo se han adaptado los momentos más memorables de las películas es de quitarse el sombrero. Hay monstruos finales y enfrentamientos más que contundentes, hay batallas multitudinarias y la posibilidad de cabalgar a lomos de un caballo, hay la opción de coger piedras y demás elementos para lanzarlos a un pájaro, que éste haga ruido y que un Espectro se acerque a comprobar, dejándonos vía libre para poder pasar. De hecho, a nivel jugable, hay escenas que no esperarías poder controlar como por ejemplo la subida al monte del destino a manos de Isildur para lanzar el anillo a los fuegos en los que se creó el anillo único.
Es la mezcla entre un planteamiento abierto en el mapeado y uno más cerrado en los eventos determinantes de las películas lo que hace tan atractiva a esta obra. Es obvio que los LEGO van destinados a un público de todas las edades, y realmente no hay puzles muy complicados, aunque encontrar según que elementos y conseguir el 100% no es una tarea apta para todos los seres humanos. El combate es accesible y directo, y aunque los enemigos son tontos de remate no sentimos demasiada frustración en este aspecto porque está suficientemente dosificada para que eso no ocurra.
Es más, como decíamos el coleccionismo roza lo enfermizo pues paseando por La Comarca, por ejemplo, habrá infinidad de piezas, estatuas y tesoros por encontrar. También se ha añadido una serie de misiones secundarias que diferentes personajes nos ofrecerán, dándonos la posibilidad de rejugar según qué misiones o de investigar más a fondo según qué zonas. El resultado es que uno se deja llevar por una experiencia de juego que ofrece infinidad de posibilidades y que compensa su facilidad con un desarrollo estudiadísimo, dinámico y muy pero que muy variado. No hay un respiro, siempre hay cosas que hacer y lo que es mejor: con calidad, adicción y diversión. |