Millones de jugadores de hoy en día ni siquiera habían nacido cuando Burger Time llegaba al aún modesto y pequeño mercado de los videojuegos en 1982. Un cocinero que a través de plataformas, saltos y diferentes ingredientes tenía que hacer unas peculiares y divertidas hamburguesas. Ahora, casi 30 años después, llega una actualización en toda regla o más bien una absoluta conversación bastante divertida de la mano de Frozen Codebase, Konami y Monkey Paw Games.
A la rica hamburguesa, pero se pasaron con la sal
Las cosas como son, has de tener más de treinta y cinco años o haber vuelto atrás por voluntad propia para saber cómo eran los videojuegos de hace 30 años. Pac-Man y Pong son dos de los nombres más conocidos de la industria de los videojuegos, pero en su día también hubo espacio para otros títulos, como Burger Time y su simple epopeya en la que luchar contra los ingredientes con el fin de crear la hamburguesa perfecta.
El título que nos ocupa hoy intenta rememorar esta nostalgia a través de una experiencia un tanto caótica, muy divertida en su concepto, pero poco pulida en algunos detalles prácticos. De alguna manera u otra da la sensación de estar ante un proyecto de final de carrera de alguna universidad o máster de videojuegos. Se les nota la ilusión, hay ideas que no están nada mal, pero otras que no conseguirán atrapar a un gran público, aunque reconozcamos que a nosotros nos ha divertido bastante.
Encarnamos a un chef decidido a hacer hamburguesas a través de diferentes parajes del mundo como Francia o Estados Unidos. Los escenarios cilíndricos, en los que correremos en una especie de pseudo-2D (scroll horizontal pero pivotando alrededor de un cilindro/escenario en tres dimensiones), contienen diferentes plataformas y niveles a los que deberemos acceder como si de un Donkey Kong (el de recreativa) se tratase. La cosa es simple: debemos saltar encima de las diferentes partes de la hamburguesa (pan, carne, pepinillos, queso…) para que caigan al nivel inferior, y así sucesivamente para crear en lo más bajo del escenario la hamburguesa de turno.
Con esta simple premisa iremos completando diferentes niveles en los que habrá más de una hamburguesa por hacer y éstas estarán en varias plataformas en las que habrá superficies que oscilarán, otras que se romperán y pequeños ascensores móviles. Los enemigos (huevos, pepinillos o chile) nos atacarán nada más vernos y deberemos defendernos o con una espátula o tirándoles pimienta. Eso sí, estas armas no serán infinitas, de hecho bastante escasas, así que tocará recoger los ítems de turno para armarnos como es debido. Al final de cada nivel se nos mostrará nuestra puntuación, tiempo y perfección de nuestra misión culinaria.
Cuanto más avanzamos más se complica la cosa, y hemos de reconocer que es un título difícil en ocasiones, pero dicha dificultad radica más en problemas jugables que en el propio reto que ofrece. El control en más de una ocasión es poco preciso y más de una vez acabaremos devorados por un pepinillo por culpa de un salto mal ajustado. Lo mismo ocurre con algunos enemigos que aparecen de repente y nos quitarán, porque sí, una vida. El planteamiento 3D circular hace que se tenga que poner un indicador, como si fuera un radar, que nos indique dónde están las hamburguesas. Eso o memorizar el escenario para recordar dónde nos hemos dejado un par por pisar. Al principio no es problema, pero cuando tenemos seis o siete hamburguesas por completar, patearnos los escenarios porque sí, no resulta una tarea muy jovial.
A lo largo de Nueva York, París, Tokyo y México nos tendremos que defender de los más inhóspitos enemigos (nunca se sabe con qué nos puede atacar el interior de una nevera), sobre todo con unas escenas de enemigos finales que son una mezcla entre puro masoquismo y el más absurdo de los surrealismos; con una nave que nos tira mostaza o kétchup para reventarnos. Hay algunos potenciadores, como cohetes, que nos servirán para los escenarios más verticales. Todo para llegar a unas 5 horas, aproximadamente, de un juego que camina entre dos aguas: la de intentar ser fiel al original y la de intentar plantear elementos más actuales. Eso sí, no se le puede negar su intención de ofrecer un reto difícil que se va complicando cada vez más y más.
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En cuanto al multijugador hay tanto online como local, el problema es que en el primero apenas hay gente con la que jugar – tratándose de que los jugadores consigan hacer una hamburguesa lo antes posible –, y el segundo es que la pantalla partida no acaba de cuajar en un título que ya de por sí es un tanto caótico en lo visual.
Apartado Técnico
Los escenarios son atractivos gracias a una vistosa paleta de colores y a una buena definición de los modelados. Las pequeñas cinemáticas son breves y anecdóticas y casi parecen más un ejercicio de caspa retro que un intento de contar una mínima historia; y eso que no tiene. El problema es que hay tantos elementos y tanto colorido que es fácil perderse entre el fondo y el plano en el que está nuestro personaje, faltando que enemigos y nuestro protagonista se resaltasen más. Las músicas se repiten en exceso, con un par de temas muy reiterativos, aunque los efectos de sonido busquen una visión al pasado. Por último, destacar que el título sale a la venta a 800 Microsoft Points y en completo castellano.
Conclusión
Sin duda alguna mirar al pasado no le servirá de nada a Burger Time World Tour por el simple hecho que a día de hoy pocos se acuerdan de su antecesor de 1982. Por eso mismo, esta nueva aventura del chef que realiza hamburguesas, saltando sobre ellas en escenarios a lo Donkey Kong, resulta divertida como anécdota pero poco más. Sí, es difícil y atractivo, vistoso a simple vista y hasta variado y medianamente largo para el concepto que es. Pero falla en lo caótico de la perspectiva, en lo poco pulido de su control y en servir una receta a la que le hubiera venido mejor algunos ingredientes más.
Lo mejor: Difícil y divertido concepto. Algunos escenarios francamente elaborados. Se puede llegar a hacer realmente corto. Un estilo jugable que huele a antiguo.
Lo peor: Fallos en el ajuste del control. Tanta vistosidad de elementos hace que detalles del escenario y enemigos se confundan con facilidad. Multijugador mal aprovechado.
Historia: --
Jugabilidad: 6
Multijugador: 5,5
Gráficos: 6,5
Música/Sonido: 6
Edición Española: 6,5

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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