La esperada conversión para Nintendo DS de la exitosa segunda entrega de Runaway ya está aquí. La versión de PC demostró ser una aventura de gran calidad en todos los sentidos. Veamos si se ha logrado traspasar todo ese buen hacer a esta “pequeña” conversión.
La aventura española da el salto a Nintendo DS
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Sin lugar a dudas, la española Pendulo Studios se ha convertido por méritos propios en una de las mejores desarrolladoras de aventura gráficas del mundo, y una de esas compañías empeñadas, por fortuna para los amantes del género, en no dejar que estas caigan en el olvido. Los inicios de Pendulo Studios se remontan a 1994, año en el que sacaron la considerada primera aventura gráfica española, Igor Objetivo Uikokahonia. Con un argumento tan delirante como que el protagonista, un estudiante universitario, debía hacer todo lo posible para apuntarse a un viaje a la paradisíaca isla de Uikokahonia para estar cerca de la chica que le gusta, se presentaba una entretenida aventura que seguía la tradición de las aventuras gráficas de Lucas Arts más clásica. Dicha aventura logró que se empezara a hablar de ellos, pero su verdadera consagración vino en 1997 con Hollywood Monster, una aventura que sorprendió por no tener nada que envidiar técnica y artísticamente a las aventuras del momento, y con un argumento realmente divertido.
Pero la fama internacional vendría con su siguiente proyecto, y uno de los que más nos atañe: Runaway: A Road Adventure, aparecido en 2001, y antecesor del que hoy analizamos. En dicho título, el protagonista era Brian, el típico empollón consagrado a sus estudios y de vida aburrida, pero que tras cruzarse con la guapísima Gina (más bien tras atropellarla accidentalmente), se mete de lleno en una emocionante y peligrosa aventura, lo que cambiaría su vida. El juego fue todo un éxito de crítica y público, gracias a que estaba muy cuidada en todos los aspectos, y que como decimos, abrió un hueco a la compañía española en el difícil mercado internacional. Tanto es así, que la siguiente aventura, continuación de ésta, Runaway 2: El Sueño de la Tortuga, a pesar de tratarse de un producto nacional, llegó a salir en Francia y Alemania unos cuantos meses que en su país de origen. Así pues, aquí en España tuvimos que esperar, pero dicha espera mereció la pena, pues se trataba de una aventura diga sucesora del primer Runaway, siendo también un éxito de crítica y público. Pues bien, el juego que hoy analizamos es conversión a la portátil de doble pantalla de Nintendo de dicho juego, pretendiendo que esta excelente aventura llegue a un número de jugadores más amplio, en una consola dado su control se hace muy apta para la tarea, como bien han demostrado otros representantes del género.
Historia
Brian y Gina pasan unas merecidas vacaciones juntos en Hawai, cuando Gina insiste en una excursión a las cascadas Tiki. El único avión con el que pueden contar para ir allí parece un poco destartalado, y su piloto, un viejecito de nombre Otto, tampoco parece estar muy en forma. Y la mala suerte parece cebarse en ellos cuando Otto parece estirar la pata en pleno vuelo, y con la mala suerte de que solo hay un paracaídas. Brian obliga a Gina a saltar, mientras éste intenta pilotar el avión, que se estrella en la isla. Consigue salir ileso, pero Gina desaparece, por lo que claro, nos tocará buscarla, mientras desentrañamos una misteriosa trama de conspiraciones.
Así, se irá entremezclando una historia interesante que logrará mantenernos jugando para ver qué pasa a continuación durante los 6 capítulos que dura, junto a situaciones disparatadas y una serie de personajes estrafalarios, conformando un divertido guión que ofrecerá también una buena dosis de humor. Por lo que resultará una aventura atractiva tanto para los que busquen una aventura con un argumento absorbente, así como los que busquen una con humor, que son las que de verdad escasean estos días. Lo peor del argumento resulta en que no tiene conclusión, ya que se espera que éste continúe en su secuela, aun en producción, lo que podrá molestar a muchos.
Jugabilidad
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Runaway The Dream of the Turtle es una aventura “point and click”, y bastante clásica como tal, lo que hará las delicias de los más puristas del género. Es decir, tendremos que observar bien los escenarios, identificando los objetos con los que podemos interactuar, así como recoger los que se nos permitan, que deberemos usar en los momentos adecuados con algún otro objeto del escenario o algún personaje. No faltarán los momentos “McGyver”, en los que tendremos que combinar varios objetos del inventario, aparentemente muy diferentes, para conseguir algún utensilio que nos saque del apuro. Y cómo no, muy importantes serán también los diálogos con los personajes que nos vayamos encontrando, que nos darán pistas o nos permitirán continuar con la aventura, eligiendo las opciones de diálogo adecuadas. Para hacer todo esto, nos bastará con unos pocos iconos, como son el de lupa, para observar algún objeto, el de mano para interactuar, el de flecha para pasar a otra pantalla, y el de diálogo.
En PC con el ratón el control no podía ser más sencillo en intuitivo. Pasemos pues a comentar cómo se ha traspasado la interfaz a nuestra Nintendo DS. El sistema de iconos permanece invariable, pudiendo cambiar entre ellos con la simple pulsación de un botón, y no tendremos más que tocar en el objeto con el que queremos interactuar. Por lo tanto, la cosa sigue siendo bastante fácil. El juego en sí se desarrolla en la pantalla inferior para que podamos interactuar con el lápiz táctil, mientras que la superior, no muy aprovechada, sirve para mostrar el inventario, al que podremos acceder mediante un icono, o bien usar atajos con los botones traseros para acceder rápidamente a ellos.
Una decisión un tanto curiosa ha sido que, ya que no se ha querido que los conseguidos escenarios perdiesen detalle en las pantallas de baja resolución (respecto a lo que requería el juego en PC) de Nintendo DS, estos se muestran alejados aplicándoles un zoom, por lo que pierden calidad. Si queremos observarlos en todo su esplendor, y con más detalle, tocaremos sobre el lugar que queremos observar más detenidamente, y arrastraremos el lápiz para observar más de esta vista ampliada, lo que nos servirá también para realizar el típico escaneo del ratón (perdón, lápiz) para identificar las zonas y objetos con los que podemos interactuar. Una decisión esta de interactuar con el escenario un tanto discutible, ya que este sistema tiene sus problemas, pues a veces no responde todo lo bien que uno desearía, además de no resultar demasiado cómodo. Nada como para estropear la experiencia de juego, pero seguramente habrá a quien no agrade este sistema. |