A nivel técnico nos encontramos ante un juego lleno de sorpresas. Para empezar el sistema de iluminación es excelente, totalmente en tiempo real, provocando que explorar cada rincón con nuestra linterna sea una auténtica gozada.
Las animaciones de los personajes y todos sus detalles también han sido cuidados, encontrándonos con unos movimientos muy creíbles en todo momento. Sin embargo no todo iba a ser positivo, y es que a pesar de que las texturas principales están muy bien, hay muchas en segundo plano que contrastan por ser totalmente planas y carentes de pequeños detalles.
En términos de fluidez, todo se mueve con total soltura incluso cuando movemos la cámara a toda velocidad o en pantalla se suman varios personajes de forma simultánea.
Música/Sonido
Nos encontramos ante la última creación de Akira Yamaoka en Konami, que como siempre, ha vuelto a conseguir una fantástica banda sonora. El título está repleto de melodías intrigantes y angustiosas, manteniendo la misma línea que en anteriores entregas de la saga. Por otra parte hay que destacar el uso del altavoz integrado en el mando para determinados efectos de sonido y llamadas telefónicas.
Edición Española
La edición española del título cuenta con textos de pantalla localizados y voces en inglés, las cuales forman un más que notable doblaje.
Conclusión
Os voy a pedir que no os limitéis a mirar la nota que podréis encontrar a continuación y os leáis el análisis entero para obtener vuestras propias conclusiones, ya que probablemente nos encontramos ante un título al que los jugadores reaccionarán de forma muy diferente.
Si estáis buscando un Silent Hill clásico a la antigua usanza o simplemente un survival horror está claro que este no es vuestro juego, no os gustará en absoluto. Ahora bien, si queréis una aventura cinematográfica bastante entretenida, no demasiado larga (unas 10 horas) y con un nivel de dificultad apto para todos los públicos, aquí tenéis una muy buena opción.
Lo mejor: El uso del Wii Mote para los puzles y el excelente motor de iluminación.
Lo peor: La baja dificultad del juego, la linealidad y la falta de puzles más avanzados.