De la misma manera que en Corea no quieren oír hablar del modelo de negocio de comprar un juego por 60€ con el futurible de que lo disfrutarás a posteriori – pues allí triunfa el modelo Free To Play –, en Occidente no siempre se acepta y se disfruta ese modelo asiático de MMORPG enfocado prácticamente al “grindeo” y los llamados “chinofarmers”. TERA, acrónimo de The Eiled Realm of Arbolea, es un MMO que lleva tiempo en Asia y que ha tardado en reconvertirse a Occidente. Su llegada, bajo un envoltorio de puro erotismo, suscitaba el interés por la promesa de un sistema de combate diferente e innovador. La realidad es que TERA se ha quedado en un producto muy sólido en su puesta en escena, pero con ciertas irregularidades que, como suele pasar en este tipo de títulos, posicionarán a unos jugadores que o les encantará o no podrán soportarlo…
Atrapado en el tiempo
Desde HardGame2, en nuestra tónica habitual, no tenemos excesiva prisa en analizar los MMO. Son juegos que requieren una gran cantidad de ingente de horas y lo que es aun más importante, requieren un proceso continuado de análisis para ver detalles importantes del título más allá de sus gráficos, su jugabilidad o sus misiones: el mantenimiento, servicio, comunidad, actualizaciones y número de errores. A veces se necesitan dos o tres semanas, a veces un par de meses, lo que sea necesario para dar su justa valoración.
Con TERA, tras más de 100 horas de juego, nos hemos llevado una desilusión en ese sentido, porque los dos meses que han pasado desde su lanzamiento y su correspondiente análisis bien podrían haberse reducido a dos semanas. Os explicamos esto porque durante todo este tiempo hemos estado esperando una serie de actualizaciones y un servicio europeo que no llegaba. Desconocemos si es porque no han vendido lo suficiente o no han tenido suficiente tirón, pero TERA en su versión europea va lenta. No está plagada de errores ni tiene un mal servicio de atención como sí puede ser Star Wars: The Old Republic, pero la sensación generalizada es que una vez se llega a ciertos niveles hay pocas cosas que hacer para compensar la cuota mensual (en realidad hay muchas, pero se hacen repetitivas).
Pero no empecemos la casa por el tejado. TERA se vendió como un punto de inflexión en los combates de MMOs con un enfoque hacia un estilo que, sin llegar a ser un hack and slash como Bayonetta o Devil May Cry, sí que huía del clásico enfoque automático de enemigos (con la tecla TAB, por ejemplo) del género. Aquí como si un tercera persona se tratase, se necesita del ratón y de la habilidad del jugador para apuntar al enemigo y atacar con la espada, arco, báculo o el arma que sea. Parece interesante sobre el papel pero en la práctica se desinfla como veremos a continuación.
De hecho en BlueHole Studios han sido inmensamente inteligentes planteando, argumentalmente, que el juego lo empecemos con un personaje de nivel 20 para hacer una misión con bastantes habilidades y posibilidades. Es una escusa para poner la miel en los labios del jugador, para mandarle el mensaje de “eh, mira, cuando llegues al nivel 20 podrás hacer todo esto y a tu fémina aun se le podrá ver más carne”. Una acción que de no existir provocaría que más de uno mandara a paseo el juego a mediados del nivel 15 debido a una repetición de conceptos que no sólo sobrevuela constantemente a TERA, sino que se lleva arrastrando en decenas de MMOs desde hace años.
Así pues no es oro todo lo que reluce en TERA. Tiene una producción bestial y el Unreal Engine le sienta de fábula con unos colores vistosísimos y con un diseño anime y exagerado en el que el erotismo es el protagonista más marcado. Un hecho muy característico y de destacar, pues al igual que World of Warcraft tiene su estilo casi caricaturesco y Guild Wars su planteamiento gráfico casi sacado de un Artwork, TERA tiene un marcado aire sexual. Cada uno con su estilo y es sano que haya esa variedad entre obras.
La posibilidad de que TERA pueda ser jugado con mando es también una declaración de intenciones, mientras que se nota que hay una apuesta por contarnos un mundo y una historia pese que al final la gran mayoría de misiones no inviten a ser leídas. El sentirnos como el “recadero” oficial de Alborea es algo no deja de perseguirnos en ningún instante y por supuesto llegaréis a odiar el tipo de misión “Mata 10 bichos, vuelve a por tu recompensa, te doy una felicitación, te mando a matar a 20 bichos más, vuelve a por tu recompensa y luego te pido que vayas a ver a X personaje que te pedirá que mates a 30 más”.
El sistema de política es una idea fabulosa y más profundo de lo que parece a simple vista, amén de un PvP con una base prometedora pero que no ha parecido que acabe de cuajar. Jefes finales, un número algo escaso de mazmorras y la sensación de que es una obra muy dependiente de ir en grupo (sobretodo acompañado de un Healer) son algunos de los detalles a tener en cuenta que os pasamos a relatar a continuación.
Historia
¿Qué ofrece el mundo de TERA? Pues una historia un tanto manida con decenas de traiciones, luchas de poder, clanes y razas enfrentadas y todo un mundo de fantasía y sueños. Dos grandes titanes, de nombre Arun y Shara, cayeron en un profundo sueño en el que imaginaban que en su espalda se formaba TERA. El sueño imaginaba decenas de criaturas, por un lado Arun creaba en su mente a los Elfos, humanos o los Poporis y Shara imaginaba a los Vampiros, Sikandari y otros seres oscuros. Hubo guerras de dioses en el que mortales y otros seres menores tomaron parte hasta quedar siete razas independientes sobre la faz de TERA: los Amani, Altos Elfos, Barakas, Castanics, Elin, Humanos y Poporis. Todos tendrán que unir fuerzas para luchar contra los Argons, unos series misteriosos y metálicos que pretenden conquistar TERA y despertar a los titantes de su sueño, es decir: destruir TERA.
Sobre el papel parece que no importe, pues da la sensación que en los MMO, tanto por culpa de usuarios como desarrolladores, la única historia que importa es: llegar al nivel X, conseguir la espada Y, obtener la armadura Z. Sobre el papel son 3 grandes ciudades, 24 pueblos, 42 territorios a visitar y una ingente cantidad de NPCs con los que interactuar. Dicha interacción es clásica y parca, todos los personajes están clavados en su sitio eternamente y veremos que en las ciudades la vida es fruto de los propios usuarios, no de los NPCs del juego.
La creación de personajes no se sale de los canones habituales y no nos encontraremos un profundo y bestial editor. Retoques de pelo, varios skins prefijados de cara, posibilidad de cambiar detalles faciales, algunos detalles de fisonomía del cuerpo y pocos detalles más. Es un editor funcional e intuitivo y marcado por la estética erótica constante del juego – es imposible crear un adefesio –. Por otra parte ocho son los tipos de personaje, independientemente de la raza a los que podremos optar: Archer, Berserker, Lancer, Mystic, Priest, Slayer, Sorcerer y Warrior. |