Empezamos a movernos por nuestra cuenta y empieza lo que de verdad hace grande a Fallout. De pronto suenan mensajes en nuestra radio, nos encontramos a individuos de lo más pintoresco que no aparentan, en absoluto, lo que dicen ser. Investigamos y encontramos zonas más civilizadas que el pequeño grupo de casas del que hemos salido. Los trajes recuerdan sobremanera a los de los primeros Fallout, las construcciones y la orografía del terreno impresiona a simple vista. Y, por supuesto, no hay que olvidar el gran momento de salir a la luz del día, cegador y siempre bello momento.
Sobreviviendo a Fallout: Modo Hardcore
Y todo ello, además, probándolo en el nuevo modo Hardcore. Dicho modo, inspirado en muchos de los mods de Fallout 3, ya presenta sus credenciales a los primeros minutos de juego. Para empezar, una vez seleccionemos el modo Hardcore no podremos volver atrás, tendremos que vivir con él durante todo el juego. Seguidamente, al pasar nuestras primeras horas durmiendo a la intemperie nos despertamos con un indicador de agua (H20) parpadeando en la parte inferior de nuestra pantalla. Estamos deshidratados por el intenso sol y necesitamos agua, obviamente en un mundo radioactivo no hay agua pura y el único líquido que llevamos encima no solo no nos calma la sed de 12 horas sin beber sino que además añade unos cuantos RAD a nuestro cuerpo. Para colmo la falta de agua nos hace avanzar más lentos y por supuesto nos impide apuntar con precisión.
Y esto es sólo el comienzo. Los enemigos hacen más daño, nuestras armas fallan más y la munición escasea. Es toda una experiencia de supervivencia y sólo llevamos una hora jugando. Pero lo que está claro es que este modo va a hacer las delicias de los fans más acérrimos de la franquicia, de aquellos que se quejaron de que Fallout 3, una vez habías conseguido ciertas armas y toneladas de munición, el juego era un paseo. Aquí tenemos que estar pendientes en todo momento de nuestro cuerpo y ya no valdrá aquello de descansar 24 horas para recuperar energía, pues hacerlo nos comportará una sed descomunal.
Por lo demás, gráficamente el juego, al menos en Xbox 360, se muestra bastante parejo a Fallout 3. Sí que se han mejorado algunos detalles de texturas, las animaciones faciales han mejorado y la distancia de dibujo es mejor, pero en general, al mantener el mismo motor gráfico, la sensación visual es muy parecida a su antecesor. No obstante, teniendo en cuenta que Fallout 3 ya se veía muy bien y añadiendo que ahora estamos en Las Vegas, con el diseño artístico que eso conlleva, es más que seguro que dicho apartado sobresalga sobre su anterior parte.
En Resumen
En resumen, Fallout: New Vegas nos ha dejado un sabor de boca sensacional. Las misiones y detalles de la historia que pudimos probar vale la pena que las descubráis vosotros mismos cuando salga el juego, pero hay que reconocer que mantienen la esencia que ha hecho grande a esta franquicia. Gráficamente posee un aspecto muy parecido a la tercera parte, pero el cambio de escenario y una fisonomía del terreno algo más agresiva y abrupta, le sientan fenomenal.
El juego promete horas y horas, y el estudio se ha devanado los sesos para intentar plasmar toda la perversidad, lujuria y vicios que una ciudad como Las Vegas, poseída por los vándalos más canallas, puede tener. El modo Hardcore es la guinda para un juego que ya de por sí promete, aumenta la experiencia y la intensidad y convierte a Fallout no sólo en una gran historia que conocer y vivir, sino algo a lo que sobrevivir. Pero si Las Vegas siempre quiso ser la ciudad del pecado y la depravación, con una pincelada de Fallout lo está más que nunca.
Enlaces Recomendados:

Gamescom2010
|