Si a la mañana os hablábamos de VirtuaSphere, ahora le toca el turno a otro artilugio que, en un futuro (seguramente bastante lejano), podría convertirse en un periférico ideal para aumentar la experiencia jugable en los videojuegos. La máquina en cuestión se llama Mindball, la cual pone a prueba el control de los participantes sobres sus propias emociones y su respuesta a los estímulos externos. Mediante una cinta que nos ponemos en la cabeza, y si estamos relajados, hay una pequeña bola que se desplaza por una mesa "especial" sin que nosotros tengamos que tocarla. Su funcionamiento se basa en las ondas cerebrales que emite nuestro cerebro, así cualquier pequeño ruido que nos altere de alguna forma puede hacernos perder contra nuestro rival. Sin duda un artilugio que en el futuro puede dar mucho que hablar, ya que según nos comentaron sus desarrolladores están trabajando en una forma de que, en vez de nuestra tranquilidad, la bola se mueva cuando nosotros pensemos que se mueva el objeto. Pulsad en "Leer más" para ver algunas fotos.
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