Cortesía de THQ, hace escasos días viajamos a Los Ángeles para poder probar durante bastantes horas uno de esos títulos que, a medida que se acerca su fecha de lanzamiento, más impacto empieza a generar entre usuarios y prensa especializada. Hablamos de Saints Row: The Third, la tercera entrega de la otra franquicia estrella de Volition, que si algo nos dejó claro y sin ningún género de dudas en este contacto a pocas semanas para su lanzamiento, es que tiene un estilo propio, diferente, original y único, algo importante a reseñar tras dos capítulos quizás demasiado encorsetados en el concepto sandbox ideado por Rockstar. Hoy, aquí, destapamos el tarro de las esencias del que seguramente será uno de los pesos pesados del mes de noviembre, así que uniros a nuestra banda, uniros con nosotros a este despiporre total.
Buscando un estilo propio
Han pasado más de cinco años desde que saliera en Xbox 360 el primer Saints Row. Muchos recordaréis que por aquel entonces el concepto ideado por Volition era exactamente el mismo que tenía Rockstar con Grand Theft Auto, con la idea de satisfacer a unos usuarios que esperaban como agua de mayo un título de características similares, mientras no llegaba el ansiado GTA IV. Eso hizo que, en gran medida, el público respondiese y las ventas de la primera entrega fuesen bastante buenas. Su calidad quizás no era la mejor, pero la primera aproximación de Volition a los sandbox tras estar centrados sobre todo en Red Faction, era cuando menos interesante.
Tras esta primera entrega que acabaría siendo exclusiva de Xbox 360 (la versión para PS3 acabó cancelándose), tuvimos que esperar unos cuantos años para ver el segundo episodio, esta vez ya con un desarrollo multiplataforma. Saints Row 2 logró ofrecer una experiencia ampliamente mejorada respecto a su predecesor, pero lo más importante fue que ya se apostó por buscar un estilo más particular, más gamberro, alocado y directo, distanciándose así de la propuesta más seria que Rockstar había gestado para su cuarto Grand Theft Auto. El resultado gustó, y a pesar de sus imperfecciones (principalmente a nivel gráfico), ya había una base sólida para esperar con los brazos abiertos una nueva continuación.
Pues bien, ahora en 2011, tras sorprender con un gran cambio de imagen, tenemos ante nosotros lo que personalmente considero la entrega definitiva de Saints Row. A modo resumen y dado que es un avance tras unas cuantas horas de juego con una versión casi final, es mejor pasar a la acción, porque hay una palabra que resume muy bien el concepto que ha encontrado su desarrollo: diversión. Y repito por si no ha quedado claro: diversión.
Bienvenidos a Steelport
La gracia de Saints Row: The Third no estará centrada en seguir un argumento profundo y con giros inesperados, esto va de otra cosa. Aquí la idea es el humor, el surrealismo puro y duro, idas de olla que encontraremos cada dos pasos, ya sea con una escena, con el armamento, con los vehículos, con los movimientos, con las misiones, con las animaciones, con las situaciones que tendremos que superar... intentar no reírse va a ser la misión más difícil a la que te vas a tener que enfrentar. Y podríamos inundar este artículo de ejemplos, pero sinceramente, esperad a verlos y disfrutadlos por vosotros mismos, porque en la sorpresa, en ese detalle que te salta de repente y que no te esperabas, está gran parte de lo mejor que encierra este tercer Saints Row.
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Nosotros encarnaremos a un miembro de la banda de los Saints, al cual editaremos al principio a nuestro gusto, con una serie de herramientas a cada cual más potente y pudiendo lograr resultados, literalmente, esperpénticos (aunque si lo deseas, nada te impide hacer un 'prota' de corte más serio o chulesco, a tu gusto). Con él nos situaremos en la enorme ciudad de Steelport, donde lucharemos por el dominio de la misma con otras bandas, las cuales pertenecen a una organización mayor llamada El Sindicato. Entre esta calaña nos enfrentaremos con los Deckers (unos freaks de la tecnología bastante rarillos), los Morning Star (el estilo en estado puro) y los Luchadores (que irán por las calles con sus máscaras de lucha libre). En este evento en Los Ángeles conocimos a otra facción más, los STAG, que vendría a ser la autoridad del gobierno que intentará poner orden con múltiple armamento y todos los medios que tienen a su alcance.
Id poniendo en vuestra cabeza una cosa, Saints Row: The Third es un producto único, con estilo y personalidad propias. Lo que más nos ha llamado la atención, lejos de los diferentes anuncios publicitarios que ha lanzado THQ los últimos días, es todo el humor que desprende el videojuego en sí, tanto en su modo campaña, como en el cooperativo o los desafíos. Han sabido encontrar seguramente la fórmula ganadora, la fórmula para que Saints Row sea conocido como Saints Row, no como un “clon de” y sin la necesidad de compararse con ningún producto.
La diversidad de niveles, de situaciones, de armas, vehículos y de gags encontrados durante todas las secuencias que hemos jugado, lo hace un título tan grande y que mezcla tantos géneros diferentes en una ciudad, ya sea conducción, pilotaje o acción en tercera persona, que para muchos quizás pueda resultar abrumador... pero no es así. En Volition han cuidado al detalle que el jugador no se pierda en el modo campaña. Sí, tenemos un escenario abierto, pero a ello le acompaña un mapa que nos indicará las diferentes misiones y submisiones a realizar. Podemos evitar las segundas y centrarnos en la principal, todo dependerá de cuál sea vuestro estilo de juego. |