Mil y un maneras de infiltrarse
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La jugabilidad de los Metal Gear Solid anima al jugador a moverse por las sombras sin ser detectado, en detrimento de la acción más directa. Aunque podremos coger nuestro fusil y repartir tiros a diestro y siniestro, es la forma más segura de acabar muertos antes de tiempo. Snake, Raiden y Big Boss contarán con un arsenal limitado y una salud frágil, por lo que no les interesará meterse en refriegas directas con enemigos que pueden pedir refuerzos. Para hacer la infiltración divertida contaremos con decenas de gadgets con todo tipo de usos: Pistolas de tranquilizantes, cajas de cartón, visores infrarrojos, minas y hasta cigarrillos cuyo humo nos permitirá ver trampas láser, además de robarnos salud. Pero la palma de la jugabilidad se la llevan los encuentros con los jefes finales, todo un derroche de imaginación que nos obligará a tomar estrategias muy concretas. Todos los Metal Gear comparten la misma base jugable, pero cada entrega cuenta con algunos elementos distintivos que le dan personalidad.
Metal Gear Solid 2 es quizá el más tradicional de todos y el más parecido a su entrega anterior. La estación de Big Shell cuenta con cientos de pasillos llenos de soldados y cámaras de vídeo, así que tendremos que avanzar con precaución pegándonos a todas las esquinas y llamando la atención de enemigos que bloquean lugares estrechos. También tendremos que hacer uso de las taquillas para esconder los cuerpos de los caídos y dispondremos de un arsenal de última tecnología para combatir a los mercenarios. Como ya hemos mencionado, la jugabilidad se concentra en espacios cerrados y veremos pocos escenarios amplios y exteriores. Aún así, las posibilidades estratégicas que ofrece son muchas y podremos afrontar cada desafío sin ni siquiera matar a un enemigo si no lo queremos así.
Metal Gear Solid 3 coge la base de la entrega anterior y añade interesantes variaciones. Esta vez los escenarios son más abiertos y llenos de vegetación, pero al estar ambientado en los años 60 no contaremos con mucha tecnología punta para escapar de la mirada de los soldados. Tendremos que confiar en nuestro camuflaje, que nos permite pintar la cara y la ropa de Big Boss del color que prefiramos. Si se parece a la vegetación del entorno, obtendremos un bonus de camuflaje que nos hará más difíciles de detectar. Kojima hizo mucho hincapié en la supervivencia, algo que se nota en la necesidad de alimentar al protagonista para que no desfallezca. Tendremos que cazar serpientes, cocodrilos y otra fauna local para poder alimentarnos. Por si fuera poco, no bastará con tomar una ración para curar nuestras heridas, tendremos que desinfectarlas, extraer las balas y vendarlas para curarnos. Lejos de resultar un inconveniente, añade mucho realismo a un estilo de juego que lo agradece.
Esta tercera entrega supuso una mejora notable respecto a su predecesor y probablemente se dispute el trono de mejor Metal Gear con el de PSX. Jugabilidad variada y profunda, buenos gráficos, una historia llena de emoción, banda sonora épica, un montón de contenido y guiños a la saga… Metal Gear Solid 3 es el plato fuerte de esta colección y el título más redondo de todos los incluidos (más si cabe por su portentoso y épico final). Una joya que merece la pena conservar, ahora más que nunca en HD.
Podemos llegar a pensar que el tercer título en discordia no llega al nivel de sus hermanos mayores al estar diseñado para una portátil. Si bien Metal Gear Solid: Peace Walker está un poco limitado por sus orígenes, su calidad no desmerece el conjunto. Aún así, su pasado portátil se nota en unos escenarios más pequeños y cerrados, que se convierten casi en pequeñas pruebas individuales por las que saltaremos al navegar por el mapa. También se han desechado las espectaculares escenas de vídeo en tiempo real, que esta vez estarán representadas por maravillosos dibujos animados de Ashley Wood que hacen que no las echemos de menos. El añadido de un segundo joystick le sienta como un guante a la jugabilidad y solventa el principal problema que tenía en PSP, por lo que si podemos elegir entre versiones, resulta mucho más cómodo jugarlo en una consola de sobremesa.
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Peace Walker centra parte de su jugabilidad en el establecimiento de una base (la “Base Madre”), donde entrenaremos soldados especializados que, tras previo rapto por nuestra parte, investigarán la manera de mejorar nuestro arsenal. Desde esta base también podremos acceder al modo cooperativo para cuatro jugadores con el que contaba el original, aunque no estaba disponible aún en el momento del avance.
Por último, cabe destacar que la segunda y tercera entrega contarán con sus ediciones definitivas, llamadas Substance y Subsistence respectivamente, así que podremos disfrutar de cientos de misiones VR y extras.
Apartado Técnico
El lavado de cara al que Bluepoint Games ha sometido a los tres juegos es ejemplar. Resulta especialmente espectacular de ver en Metal Gear Solid 3, que en ocasiones podría pasar fácilmente por un título de nueva generación. Los modelados siguen siendo un poco simples, pero el buen hacer de Kojima Productions en su día se sigue notando y darán el tipo gracias a unas texturas definidas y unos personajes bien animados y expresivos.
El lavado de cara de Metal Gear Solid: Peace Walker también es digno de mención. Pese a sus orígenes como juego de PSP da el pego en alta definición, si bien no llega a los niveles de sus hermanos mayores en términos de modelados, animaciones y complejidad de escenarios. El único pero que se puede poner es que las maravillosas ilustraciones de Ashley Wood que nos cuentan la historia saldrán un poco borrosas y no contarán con mucha nitidez, toda un pena viendo la calidad que atesoran. También contará con un apartado de audio completamente remasterizado para los equipos domésticos de sonido.
Metal Gear Solid 2 es quizá el menos impresionante de los tres, quizá por ser el más antiguo. Las texturas se notan más borrosas y la alta definición le saca un poco los colores, aunque no desmerece el conjunto de nuevo gracias a la calidad de producción de todos los juegos de Kojima Productions.
La banda sonora de los tres juegos es simplemente excepcional, con temas inolvidables de la mano de compositores de pedigrí como Harry Gregson-Williams, los temas Virtuous Mission o Debriefing, por citar dos de los mejores ejemplos de Metal Gear Solid 3, siguen poniendo los pelos de punta. Un broche de oro que complementa perfectamente tanto la acción como los momentos más lacrimógenos.
En Resumen
Metal Gear Solid HD Collection es una oportunidad perfecta para revivir una de las sagas con más solera de la historia de los videojuegos. Aquellos que no conozcan las aventuras de Solid Snake, Raiden y Big Boss se encontrarán con unos juegos llenos de personajes con carisma, mucho drama y comedia, una jugabilidad variada y contenido para jugar horas y horas. La conversión a alta definición ha hecho que el apartado gráfico, el único que se había quedado desfasado, vuelva a lucir con orgullo en esta nueva generación. Si ya tienes todos los juegos no encontrarás nada nuevo en esta recopilación, así que todo depende de tu nivel de fanatismo hacia la obra de Hideo Kojima y su estudio. El próximo 2 de febrero podrás agenciarte una de las experiencias más completas e interesantes del panorama actual… y del pasado.
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