Gráficos
No podemos empezar este apartado sin dejar de citar la mayúscula sorpresa que nos hemos llevado con la versión final de Binary Domain. Ver, tras contemplarlo en la Gamescom y en su versión preview, cómo ha evolucionado la marca técnica del título es francamente sorprendente. El Yakuza Studio se ha puesto las pilas y presenta un apartado técnico sin grandes pretensiones pero sin apenas fisuras. Se nota la dirección artística de unos desarrolladores que se saben expertos para crear personajes con talla y carisma, se siente el intento de construir un Japón futurista pero a la vez coherente y realista. No hay grandes detalles de originalidad, salvo la construcción de algunos enemigos finales, pero es un apartado que entra por los ojos de manera efectiva y práctica.
Se le puede echar en cara algunos problemas de animación, es especialmente flagrante el de subir escaleras, pero también hay otros detalles como el humo o el desmembramiento de los enemigos que rallan a un gran nivel. Lo mismo pasa con algunas construcciones, pues zonas derrumbadas detalladas y con personalidad balancean grandes túneles de carretera bastante anodinos.
Música/Sonido
Es francamente remarcable el trabajo de opciones sonoras que ofrece Binary Domain. Nos referimos a todo el sistema de detección y prueba de voz para conseguir la mejor fiabilidad de nuestras órdenes. Se agradece tremendamente porque además funciona a la perfección y es muy útil. Dicho esto también consigue sobresalir una banda sonora excitante y eléctrica con ritmos muy acelerados y percusivos de electrónica. Tiene un cierto aire a los años 90, con unos temas muy arcade y frenéticos. Destaca, además, un notable trabajo de panoramización 5.1, pues realmente hay una nitidez en la mezcla (sonidos de explosiones que no se solapan con las voces, por ejemplo) a la cual estamos muy acostumbrados, pero que nunca nos cansamos de disfrutar.
Edición Española
Llegamos al punto controvertido del título. A todos nos sorprendió cuando el propio director del juego nos aseguraba que el reconocimiento de voz de Binary Domain incluiría el español. Todos supusimos que, por lo tanto, el juego llegaría doblado a nuestro idioma. La suposición fue correcta, pero el juego nos llega con uno de los doblajes más inclasificables o irregulares que hemos escuchado en años. Nos ha venido a la mente los tiempos de Tomas Rubio y Max Payne, así que os podéis hacer una idea. El doblaje es tal que a veces da la sensación de que un mismo personaje ha tenido dos dobladores diferentes, o algunos han puesto su voz tras días de resaca.
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Desde aquí siempre valoramos a los actores de doblaje, esos injustos denostados en muchas ocasiones, por el grandioso trabajo que hacen en miles y miles de títulos. Pero en Binary Domain han confluido demasiados elementos que nos hacen creer que ha sido un trabajo marcado por unas prisas excesivas. Es una pena porque el juego deja para los personajes japoneses su voz original, pero por ejemplo para los de nacionalidad francesa le pone un acento español-francés tremendamente humorístico. Lo mismo ocurre con el resto del doblaje, a veces es serio, otras veces tan poco elaborado y con una mezcla de sonido tan mal solapada que hasta te hace gracia. Al final te acostumbras, pero es obvio que la marca de la casa de este trabajo es la irregularidad.
Conclusión
El Yakuza Studio incluso cuando copia absolutamente todos los parámetros del género de acción es incapaz de hacer algo genérico o usual. De la mano de SEGA nos llega una aventura que calca absolutamente cada uno de los pilares de los grandes del género con suficiente buena mano y talento para no sólo no resultar genérico, sino además sentirse desengrasante y divertido. Todo, absolutamente todo en Binary Domain lo habéis visto decenas de veces, pero no importa en absoluto, porque es un título que además de ir de menos a más, se disfruta de principio a fin. La premisa argumental del juego, robots con alma que se sienten como humanos, se traslada a la perfección al producto en sí, pues estamos ante una obra ensamblada con piezas de metal típicas del género, pero que posee alma al darle al botón de encendido.
Una trama no espectacular, pero sólida y muy por encima de los absurdos “típicos marines espaciales que salvan al mundo”, un sistema de reconocimiento de voz que divierte y da más de un momento de humor, un apartado jugable típico pero con unos enemigos y jefes finales que ofrecen muchísimo juego, un multijugador completísimo y extenso… el cúmulo de pequeños detalles es casi interminable. El Yakuza Studio ha demostrado que ponga con lo que se ponga, cada uno de sus títulos vale el dinero invertido, sólo esperamos que la aparente y falsa escafandra de “más de lo mismo” no eche para atrás a muchos jugadores que, sin duda, disfrutarán con él. Un producto tremendamente sólido y un desengrasante perfecto para un género que necesita de vez en cuando experiencias así.
Lo mejor: La trama, que sin ser nada del otro mundo, sabe mantener el interés y beber sin prepotencia de Blade Runner o Ghost in the Shell. Un producto completísimo, desde su multijugador, hasta la desengrasante y divertida campaña. La dosificación y pausas entre combates, conversaciones y enemigos finales. La demostración de que el Yakuza Studio sólo sabe hacer obras que aún no ser perfectas o excelentes tienen mucha personalidad. La idea del reconocimiento de voz nos dará más de un detalle de humor…
Lo peor:…aunque su puesta en práctica no haya sido del todo perfecta. Las decisiones con nuestros compañeros tienen poco peso. Doblaje irregular. Las típicas escenas de acción a bordo de una lancha o un vehículo con torreta, rompen el ritmo y se hacen tediosas.
Historia: 8,5
Jugabilidad: 8,5
Multijugador: 8
Gráficos: 8
Música/Sonido: 8,5
Edición Española: 7,5

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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