Burnout es quizás una de las sagas más conocidas de los últimos tiempos. Su segunda parte supuso la consagración en consolas de última generación, ofreciéndonos unos gráficos y unos choques excelentes, pero lo que le hacía destacar por encima del resto era su sensación de velocidad. Ahora Electronic Arts nos trae la tercera parte, con el apellido de Takedown.
La vida de un conductor El juego nos introduce en la vida de un piloto callejero conocido como “Burner”. Desde un principio estamos totalmente capacitados para realizar todo tipo de pruebas de un grado de peligrosidad enorme, hasta el punto de que puedes ir directamente a crear accidentes de tráfico, maldad por la que serás premiado.
Nadie dijo que esto fuese fácil, ni mucho menos; hay ciertas misiones complicadas de pasar con la mejor puntuación. Los más noveles en la velocidad seguro que llegan a desesperarse en ciertas ocasiones, pero por suerte podrán repetir todas las misiones cuantas veces quieran en muy poco tiempo, ya que los tiempos de carga son poco más que ridículos.
Gráficos: Rozando lo mejor El apartado gráfico es lo primero que llama la atención del juego, su engine es el archiconocido “Renderware” y la verdad es que muestra un aspecto impecable y transmite una sensación de velocidad vertiginosa, cosa que se consigue gracias al adecuado uso de los desenfoques en las luces y cambios de distancias, entre otras cosas.
Los demás efectos también están a la altura del resto del apartado técnico, con unos efectos de partículas buenos y unas explosiones aún mejores, seguidas por supuesto de las debidas deflagraciones.
El modelado de los coches roza un gran nivel con su estructura deformable; podrás destruirlo por completo y ver piezas en todas direcciones, todo ello en un tiempo ralentizado realmente espectacular. También se puede destacar el reflejo que ofrecen, con un pulido máximo de la carrocería. Como parte negativa cabe decir que no cuentan con las marcas reales, lo que le habría concedido un atractivo mayor.
Buena parte de su éxito también se lo debe a los escenarios, que cuentan con unas texturas de muy alta calidad, situados en gran variedad de localizaciones; comenzamos en los Estados Unidos, pero más tarde seremos invitados a otros continentes.
Por ultimo decir que el juego se mueve sin ningún tipo de problema en Xbox, incluso cuando la pantalla está llena de vehículos y piezas.
Música / Sonido: a la última Takedown cuenta con la colaboración de Arturo, locutor y DJ de la emisora de radio Máxima FM, quién nos irá dando información de las carreras y del estado de tráfico en las vías próximas a nuestra posición, algo que resulta muy útil. La verdad es que pega muy bien con la estética y filosofía del juego, pero se podrían haber ahorrado la excesiva publicidad a su emisora, presente en cada una de sus intervenciones, además de en los carteles de la carretera.
Como casi todo juego de EA, Burnout 3 cuenta con el EA Trax, donde podemos elegir entre un buen repertorio de canciones, todas con un estilo muy actual.
Aparte de la música están los efectos de sonido, que acompañan muy bien a cada acto y nos ponen los pelos de punta en ciertas ocasiones.
Jugabilidad: vertiginosa Su aspecto más imponente y por el que destaca sobre el resto de títulos de conducción. Para que nos vamos a engañar, no es que destaque por su faceta de simulación, ya que claramente se orienta al estilo arcade, pero esto no le resta diversión al asunto, más bien todo lo contrario, ya que así lo podrán disfrutar los profanos en el género (aunque ya hemos dicho que puede resultar algo complicado).
La parte principal del juego es el riesgo, y todo lo demás gira alrededor de él; cuanto más peligro corremos más se nos premiará, incluso podemos jugar sucio con el resto de los corredores y tirarlos por cualquier lado de la carretera. Esto último es lo denominado Takedown, y puede decidir una carrera entera.
La variedad de misiones es algo en lo que la obra de Criterion Games está a la orden del día, destacando el espectacular “aplastar en equipo”, modalidad en que con uno o más amigos tendremos que causar el accidente más aparatoso de todos. Para realizar las misiones podemos conseguir diferentes power ups, como turbos, multiplicadores de puntuación..., o simplemente (en el modo carrera) el nitro.
Una vez finalizadas las distintas pruebas se nos da la posibilidad de conseguir coches que se dividen en varias categorías que aunque sean distintas unas de otras el estilo de los coches no deja de ser bastante similar.
Los controles han sido muy bien resueltos, logrando un manejo sencillo: prácticamente entran en juego 3 botones, además del gatillo de dirección.
Edición española: 100% castellano El juego se encuentra totalmente localizado al castellano. El manual está impreso en blanco y negro y nos muestra las distintas novedades y características de esta edición. Otro granito de arena para una buena elección.
Conclusión Es sin duda uno de los títulos más recomendables y necesarios para Xbox, destaca prácticamente en todos sus apartados, principalmente en el gráfico y en el de la jugabilidad, y aunque tiene algún que otro defectillo que le resta puntuación, alcanza el 9, un sobresaliente.
Lo mejor: Maravillosos gráficos sin ningún tipo de ralentización, endiablada sensación de velocidad, música muy pegadiza y a la última. Buenas modalidades de juego con tiempos de carga pequeños. Es muy divertido y nos engancha durante horas. Soporte para Xbox Live.
Lo peor: Los coches no son reales, en ciertas pruebas la dificultad puede echar para atrás, excesiva publicidad de su DJ, Arturo.
Gráficos: 9,5 Música / Sonido: 8,5 Jugabilidad: 9 Edición española: 9

Alternativas:
- Burnout 2
- ToCA Race Driver 2
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