Gráficos
El apartado técnico de Dawn of War II: Chaos Rising más que por sus números, destaca sobre todo por su diseño, tanto de escenarios como por el cuidado que se ha puesto en cada uno de los miembros de las distintas facciones. Ya sean grandes o pequeños, todos ellos contarán con animaciones sobresalientes y, quizás lo más difícil y que sí han conseguido, con personalidad, algo que todo fan del universo Warhammer sabrá apreciar en su justa medida.
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Podremos llega hasta nivel 30
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En cuanto a efectos y demás, se nota alguna ligera mejora en los efectos de partículas y en pequeños detalles, pero en general es casi idéntico al que vimos hace un año. Eso quiere decir que si bien el conjunto es sólido, cuando acercamos la cámara también vamos a ver alguna serie de deficiencias, como una calidad de texturas mejorable, modelados que dan la sensación de estar faltos de polígonos... aunque también es cierto que salvo por curiosidad, casi nunca haremos uso de este zoom tan cercano, sino que siempre optaremos por una vista lo más alejada posible.
Estas impurezas a nivel gráfico tienen también su punto positivo, y es que el juego obtiene un gran rendimiento incluso en equipos muy modestos a día de hoy. Con mi equipo de pruebas habitual (Intel Quad Core Q6600, 3GB de RAM y una Nvidia 8800 GT), con todas las opciones gráficas al máximo y una resolución de 1440x900, la tasa de frames por segundo se situaba en los 50-60, bajando como mucho hasta los 35 si se mostraban en pantalla varias decenas de personajes.
En lo referente a los bugs, leyendo algunos foros oficiales parece que sí que hay usuarios que se han quejado, sobre todo relacionados con el sonido, pero el que escribe estas líneas no ha tenido ningún contratiempo y en las horas que he jugado, no he tenido ningún cuelgue ni ninguna caída al escritorio. Es más, me ha sorprendido lo rápido y bien que responde todo cuando hacemos un salto al escritorio con Alt+Tab.
Música/Sonido
La banda sonora se ha recuperado totalmente del título original, es decir, os encontraréis con una serie de temas orquestados, muy contundentes, de corte épico, con muchos tambores que nos meten de lleno en la intensa acción que vemos en pantalla, aunque lo mejor sigue siendo lo bien que se va amoldando a la acción que vemos en pantalla.
El mismo cuidado tienen también tanto los contundentes efectos de sonido (si tenéis un buen equipo, es de esos juegos que podrían molestar a vuestros vecinos) como en el completo doblaje a nuestro idioma, muy cuidado y con un buen elenco de actores (repiten todos los de su predecesor, más las obligadas nuevas incorporaciones) que ponen las voces que cabrían esperar en el mundo que nos presenta Warhammer 40,000, es decir, serio, rudo y con guerreros que se juegan la vida en cada batalla.
Edición Española
Al igual que su predecesor, el juego viene íntegramente en castellano, tanto en textos como en voces, con un trabajo excelente en la localización por parte de THQ. En cuanto al manual, en blanco y negro, completo en cuanto a información, pero tampoco demasiado exhaustivo. Sí que se agradece que si registras el juego en la web oficial de THQ, te regalarán seis objetos exclusivos para el juego. No cuesta nada y el añadido se agradece.
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Hermanos caídos... ¡es la hora de clamar venganza!
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Por lo demás, el PEGI es de +16 (hay sangre y violencia, pero en dosis justas), su precio recomendado es de 34,95€ en caja y a 29,95 desde Steam. Si compráis el juego en tienda, la instalación es sumamente sencilla, aunque pide como requisitos tener instalados Game for Windows Live y Steam, desde donde se activará el juego vía Internet.
Si no dispones del Dawn of War II original, también señalar que se ha lanzado una edición especial llamada Gold Edition que, por 49,95€, incluye tanto el citado Dawn of War II como la expansión que analizamos hoy. Por último aclarar que la expansión es “standalone”, es decir, se puede ejecutar sin tener el juego original.
Conclusión
Cuando la base de un juego es tan sobresaliente, como lo era la de Dawn of War II, era de cajón que su primera expansión no nos iba a defraudar. Una nueva campaña, una nueva raza, nuevas unidades y mejoras aquí y allá que redondean aún más el que se ha convertido en uno de los mejores juegos de estrategia de los últimos años y que ha servido de inspiración en muchos aspectos a otros títulos del género que están por llegar (StarCraft II y C&C4 mismamente). Así que la conclusión es clara, si tienes Dawn of War II lánzate a por la expansión porque te gustará y te dará lo que cabría esperar de una expansión, y si no te has decidido, hazlo, o te perderás, y perdón por ser reiterativo, un auténtico juegazo en mayúsculas.
Lo mejor: La campaña, aunque más corta, deja un mejor sabor de boca que la de su antecesor. El multijugador sigue siendo un referente dentro del género. Todas las mejoras introducidas han sido acertadas. Buen rendimiento a nivel gráfico. Apartado sonoro a la altura de las circunstancias. Totalmente en castellano. Mantiene la base jugable del original, con lo cual ya es garantía de calidad.
Lo peor: La campaña es más corta que la de su predecesor. Se le podría haber exigido una segunda facción extra. Gráficamente se empieza ya a notar el año de antigüedad. No tiene una intro nueva.
Historia: 8
Gráficos: 8
Música/Sonido: 9
Jugabilidad: 9
Multijugador: 10
Edición Española: 9

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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