Desde sus comienzos, que muchos sitúan en el mítico Doom de id Software, los modos multijugador de acción se han convertido en casi un estándar en la industria del videojuego, teniendo especial importancia en los denominados shooters en primera persona. Y es que, hoy por hoy, no hay prácticamente título de acción que no venga acompañado de un modo multijugador con todas las variantes que uno se pueda imaginar: deathmatch, capturar la bandera... Tanta es la popularidad de estos modos de juego que ha habido franquicias que han nacido exclusivamente como proyectos multijugador, Unreal Tournament, Counter Strike, Day of Defeat, Team Fortress... son nombres de sobra conocidos por los amantes de este género. Y el título que vamos a analizar hoy es otro exponente más de esta corriente que ya se encuentra instalada firmemente en la industria. En las próximas líneas veremos si Lead and Gold es un buen abanderado de los títulos multijugador de acción y si merece la pena su compra. Empezamos.
Localización
Hay que reconocer que en un título multijugador, la trama argumental es una de las cosas que menos importan. Y en Lead and Gold los desarrolladores han tomado esta tendencia al pie de la letra, porque la historia es prácticamente inexistente. No obstante, el hecho de que la acción de este proyecto se sitúe en el lejano oeste le dota de una personalidad propia que le hace destacar sobre el resto de proyectos del género. Y es que si bien existen varias franquicias ambientadas en el oeste americano que disponen de su correspondiente modo multijugador, en su mayoría se trata de juegos para un solo jugador que disponen de este tipo de modos como un extra más. Ejemplos de estos casos los tenemos en títulos como Call of Juarez: Bound in Blood, Gun: Showdown, o el recientemente lanzado Red Dead Redemption.
Pero la cosa se complica si intentamos buscar juegos exclusivamente dedicados al modo multijugador ambientados en el Oeste. Efectivamente, la competencia es prácticamente nula, con lo que Lead and Gold se convierte, como he comentado hace escasas líneas, en un juego con una personalidad propia que gustará a los amantes del western y la acción endiablada. Y es que os puedo asegurar que en este juego están presentes todos los tópicos que os podéis imaginar de este género cinematográfico, haciendo que os sintáis como auténticos forajidos. Pero no sólo de ambientación vive un videojuego, así que pasemos a tratar el tema de la jugabilidad que, sin duda, será el punto de este análisis que más interesará a la gran mayoría de lectores.
Jugabilidad
Al analizar el apartado jugable de este título, uno se da cuenta del impertérrito legado dejado por Valve con su saga Team Fortress. Y es que las mecánicas de juego de Lead and Gold beben, y mucho, de esta franquicia de los chicos de Gabe Newell. Y más concretamente de su segunda parte. Si bien esto no es necesariamente malo, los chicos de Fatshark Interactive han conseguido añadir ciertos toques de originalidad que hacen que su producto no parezco un clon del trabajo de Valve, o al menos han conseguido que no lo parezca de manera descarada. Fatshark se salva así de los obvias acusaciones de plagio que más de una analista en la red de redes ha vertido sobre Lead and Gold. Acusaciones que en opinión del que esto escribe, son completamente infundadas. Entremos en detalles.
En esencia, Lead and Gold es un juego multigugador de acción basado en el combate entre equipos. En este tipo de títulos dos equipos formados por un número determinado de jugadores, combaten unos contra otros en un escenario determinado hasta la consecución de un logro que variará en función del modo de juego en el que estemos. En este aspecto, Lead and Gold sigue los cánones del género al pide la letra, pero hay que destacar que, tal y como ya hemos comentado anteriormente, el proyecto de los chicos de Fatshark sigue la estela del Team Fortress de Valve, añadiendo al citado canon, la figura de las profesiones.
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Y es que en Lead and Gold cada uno de los miembros del equipo podrá adoptar una profesión determinada, que definirá claramente su papel en los combates. Existen cuatro clases: pistolero, trampero, ayudante de alguacil y dinamitero. El jugador que adopte la profesión pistolero tomará el papel de punta de lanza del equipo, siendo el jugador dedicado al asesinato a corto y medio alcance. Por su parte, el trampero hará las veces de francotirador del grupo, aunque su especialidad será la de instalar trampas que atonten al enemigo. El número de trampas será ilimitado, pero sólo dos podrán estar activas a la vez.
El dinamitero es la clase perfecta para los amantes de las distancias cortas y de los tiros a bocajarro, además de ser la única clase con acceso a las bolsas de dinamita, que hacen las veces de las clásicas granadas. Por último tenemos al ayudante del alguacil, efectivo en las distancias medias y con la capacidad de etiquetar a los enemigos, haciéndolos visibles aún si están a cubierto, convirtiéndose en una de las clases más valiosas del juego.
Como veis, nada nuevo bajo el sol. Hay que decir que las clases se encuentran muy bien implementadas, haciendo que el rol de cada jugador se muestre de una manera clara y precisa. Pero la novedad de Lead and Gold no se encuentra en las profesiones, si no en el sistema de sinergias. Dicho sistema es uno de esos elementos que hacen que el título no se quede en mero clon de otros juegos similares. Tanto es así, que merece ser comentado en un apartado diferenciado |