Seguimos probando opciones, esta vez nos dejamos atrapar y en vez de levantar las manos nos quedamos desafiándole, el tipo parece un pardillo, nervioso, incapaz de hacer daño a una mosca.
Craso error, nos dispara. Por fortuna, nos hiere en un hombro y se marcha. Eso sí, nos explicaron que si un personaje se tuerce un tobillo, es herido o sufre cualquier otra circunstancia, tendrá que lidiar con este hecho durante toda la aventura.
Y así varias opciones más que no os vamos a relatar para no abrumaros. En todo momento la sensación era que nosotros teníamos el poder de decisión, pero no como en Fahrenheit que al final se traduce en dos cosas intrascendentes, sino que todo lo que hacíamos podía cambiar el transcurso de la escena.
El amor de un padre
El segundo personaje que pudimos controlar fue a Ethan Mars, un prometedor arquitecto con una familia feliz que un día ve truncada su vida. Uno de sus hijos desaparece entre la multitud para morir trágicamente atropellado sin que su padre pueda hacer nada. Este hecho marcará el carácter de Ethan, descuidándose, perdiendo a su mujer, su empleo y quedando al cuidado de su otro hijo, Shaun.
Es aquí, con Ethan Mars, donde David Cage hizo hincapié en la faceta emotiva y emocional del título. Pudimos ver a un padre desconsolado, destrozado, incapaz de conectar con su hijo. A lo largo de la historia, podremos intentar ser un buen padre o no. Durante la fase jugable decidimos hacernos cargo de Shaun, poniéndole la merienda, obligándole a hacer los deberes, corrigiéndoselos, le hicimos la cena y le dejamos ver la televisión un rato para posteriormente acostarlo en su cama. Son acciones que no tienen una gran relevancia argumental, pero que como dijo Cage, marcarán el carácter de Ethan. El jugador decide qué clase de personajes quiere ver en el juego.
Por supuesto, puedes ser un mal padre, puedes descuidar a tu hijo, no ponerle la merienda, dejarle ver la televisión todo lo que quiera, incluso dejarle que se duerma en el sofá. Eres libre.
Gráficamente hablando Heavy Rain impresiona, entra por los ojos. El diseño de los personajes es fotorrealista siendo la expresión facial y la sincronización labial, los aspectos más sobresalientes del título, a un nivel nunca visto en un videojuego. Ethan Mars se verá como un personaje atormentado con una mirada triste y vacua. Incluso en un momento de la demo Ethan llora y ver cómo contrae el gesto, resoplando haciendo que los carrillos se inflen, torciendo los labios de frustración, cerrando los ojos con fuerza, con impotencia… encoge el corazón del jugador.
En Resumen
Heavy Rain es un título complicado de explicar, pero maravilloso de ver y jugar. Una experiencia ambiciosa que quiere llevar la capacidad narrativa y emotiva de los videojuegos un paso más allá. Quiere que el jugador se involucre en la historia y ayude a escribirla. Para ello le ofrecerá toda la libertad posible en un videojuego, dejándole que elija de verdad y que sus acciones afecten al desarrollo de la trama. Unos lo amarán, otros lo odiarán, pero ninguno podrá olvidarlo.