Otro gadget, que ya habíamos visto en su predecesor, es la cámara de investigación. Para utilizarla bastará con hacerle una foto a un tipo de enemigo. Luego bastará con derrotarlo para ir investigando más al enemigo, ya que cuantas más veces fotografiemos a un tipo de enemigo, más puntos débiles le iremos encontrando. Así se facilita bastante el combate.
|

|
Le llega el turno a los plásmidos, que vuelven en esta secuela. Estas habilidades serán fundamentales para tener éxito durante el juego, puesto que nos permiten atacar a los enemigos con más garantías, superar algunos puzzles y tomar ciertas ventajas en habilidades como la mejora en el pirateo de objetos mecánicos, nuestra barra de vida o en nuestro aguante hacia las bebidas alcohólicas (que tampoco es que sea un hecho muy importante). Dentro de los plásmidos de ataque vemos que vuelven los ya conocido ElectroRayo, Incineración, Telequinesis, Nube de insectos, Ráfaga Invernal, pero también los hay nuevos como la posibilidad de invocar a un “ser” (no digo el qué o quién para no arruinar la experiencia de juego), que nos ofrecerá una importante ayuda para los momentos más duros del juego.
Los plásmidos siguen siendo tan divertidos como siempre, además de ser fundamentales para el desarrollo de la aventura. A modo de ejemplo diré que hay fases en las que habrá que utilizar la Incineración para derretir una puerta que está completamente helada. Si no lo hacemos así, no habrá forma de continuar jugando a BioShock 2.
Toca hablar de los enemigos. Vuelven los splicers escupeplomo (los que nos atacan con armas de fuego), los splicers matones (armas cuerpo a cuerpo), los splicers houdini (aquellos que se vuelven invisibles y realizan ataques elementales de fuego) y los Big Daddies tipo Rosie y Gorila. A estos hay que sumarles los Big Daddies serie Alfa, que nos atacarán nada más vernos, y los tipo Rumbler, que llevarán un lanzagranadas de serie. Dentro del género de los splicers hay que destacar la aparición del splicer bruto, de aspecto imponente, que no dudará en atacarnos con potentes empujones o lanzándonos los objetos del escenario.
Para el final he querido dejar al enemigo más llamativo de todos, la Big Sister. Tiene la misma fiereza que un Big Daddy, pero sus movimientos son mucho más ágiles y presenta unas habilidades muy superiores al resto de enemigos. No serán muy numerosos los encuentros con estos bicharracos, pero cada vez que tengamos que hacerlo sudaremos la gota gorda. Armaos de paciencia, porque en los niveles de dificultad más elevados cuesta acabar con ellas.
El resto de mecanismos de jugabilidad nos recuerdan al primer BioShock, pues los enemigos suelen dejar tras de sí objetos y dinero, que se sigue utilizando para comprar armas u objetos que a su vez nos sirven para curar nuestra salud o rellenar la barra de EVE (la energía que gastamos para los plásmidos).
Asimismo, me gustaría recalcar que las sensaciones que BioShock 2 nos dejará son similares a las del original, presentando un desarrollo de niveles muy bueno, en el que casi no se pueden apreciar bajones y donde hay algunos enfrentamientos realmente épicos, como los que podemos ver en un bloque de apartamentos o en un área comercial de Rapture.
Otro factor muy importante a destacar es la relación que tenemos con las Little Sister. Al igual que al resto de Big Daddies, tendremos que cuidarlas y llevarlas hasta los cadáveres que tengan ADAM para que lo extraigan. En ese momento, el resto de splicers notarán la presencia de la Little Sister y vendrán corriendo hacia nosotros para intentar hacerse con ella. Así nos encontraremos con secuencias de acción muy intensas, en las que más nos vale estar bien armados, pues las oleadas de enemigos nos pondrán en serios aprietos a nosotros y a la Little Sister.
Por último, creo conveniente aclarar la polémica generada por un propio miembro de 2K Marin hace cosa de un mes. Se dijo que BioShock 2 no permitía volver sobre nuestros pasos. En parte es cierto, porque el juego se divide en diferentes secciones a las que no podremos volver una vez que las hayamos superado, pero dichas secciones ofrecen un entorno abierto de un tamaño considerable, en el que podremos movernos con libertad. Con esto no quiero más que decir que BioShock 2 no es ningún correpasillos, pues ofrece mayores posibilidades de exploración que una buena parte de los FPS del mercado. |