La sangre de los asesinos corre por mis venas, mi vida es el Credo, debo desvelar un antiguo complot y a la vez debo limpiar el Honor de mi familia, mancillado, maltratado. No tengo miedo, soy el arma más letal que ha conocido el hombre. Soy un Asesino.
El Renacimiento, una conspiración y el Honor de una familia
“Estamos en el año 1476 de Nuestro Señor, en Florencia, mi ciudad natal. Me llamo Ezio Auditore querido lector, y os voy a contar mi historia. Nací hace 17 años en el seno de una familia burguesa, mi padre es un hombre afable y muy trabajador, es banquero y goza del respeto de la ciudad y del Gonfaloniero Uberto Alberti, uno de los estandartes de la ciudad y mano derecha de Lorenzo de Medici, príncipe de la República de Florencia y mecenas de reputados artistas.
Poco puedo destacar de mi vida hasta el día de hoy, siempre he sido un muchacho familiar, amante de la juerga, del buen vino y de las bellas damas, la conjunción de estos factores han hecho que en más de una ocasión haya tenido que salir como alma que lleva al diablo delante de mis perseguidores, pues padres y maridos no entienden de las necesidades de un joven en edad de amar. Pero no quiero entretener a vuestras mercedes con los relatos concupiscentes de un joven imberbe.
Les he traído ante mí para contarles que debo limpiar el honor de mi familia, mi padre ha sido emboscado, encarcelado y calumniado, en su poder obran unos papeles que podrían salvarle la vida, pero el hombre que prometió absolverle si le entregaba mentados documentos le ha condenado a muerte, junto con mis hermanos. Sabe Dios que no soy hombre violento, pero no puedo dejar que este hecho quede impune y el buen nombre de mi familia pase a los anales de la Historia mancillado. Voy a tomarme pronta y justa venganza, y después que venga lo que sea”.
Después de esta interpretación libre de lo que nos plantea argumentalmente Assassin´s Creed II, podemos pasar a analizar más profundamente sus premisas. Lo que primeramente destaca y llama más la atención es que el título ha ganado más en profundidad argumental que en la anterior entrega. Con un desarrollo más profundo de la psique del protagonista, sus ambiciones y de los motivos que le empujan a hacer algo. Y es que a diferencia de Altaïr, aquí vamos supervisando la evolución de Ezio, por lo que somos capaces de establecer unos lazos de empatía que no se daban en Assassin´s Creed.
La historia de Ezio es la historia de Desmond Miles, aunque en este aspecto, al contrario que en la primera parte, Desmond cede protagonismo a Ezio, algo que a algunos sorprenderá pero que era un paso necesario para hacer más profunda e interesante la trama argumental.
El guión se va desgranando por medio de los recuerdos de Desmond, aunque de una forma continuada, sin pausas tan continuas entre fase y fase, aunque alguna hay, algo necesario para retomar la línea argumental de Desmond. La estructura narrativa es mucho más rica y consistente, con un guión algo más elaborado y más profundo, ambicioso por momentos y con claras intenciones de sorprender y de atrapar al jugador. En algunos casos lo consigue, pero en otros se queda en algo meramente anecdótico. Un punto un tanto negativo, es lo cortas y planas de las escenas de vídeo, donde se debería ganar en espectacularidad a la vez que se narra la historia. Es cierto que Assasin´s Creed II busca una mayor interacción en la narración, por lo que las escenas de vídeo se cuentan con los dedos de las manos, pero cuando éstas se dan, la sensación que trasmiten es de un pobre acabado, como si el título no estuviese cómodo con esa forma de contar la historia.
Un punto a favor es la inclusión de personajes históricos en la trama, algo que nos acerca al personaje de Ezio aún más, al reconocer a eminentes figuras de la vida renacentista italiana. Además, el hecho de que participemos en “eventos” que ocurrieron por aquella época, aunque no se respeten de forma literal, dota de veracidad a todo lo que vemos en pantalla.
Jugando a ser Asesinos
Estamos, sin duda, ante el apartado más importante del título, y ante el que se han puesto todas las miradas de la prensa y de los usuarios. Algo lógico porque era el apartado que más decepcionó al público en su primera entrega y el que más controversia levantó en su momento.
Podemos decir que en esta segunda parte Ubisoft ha cumplido con sus promesas y nos brinda un apartado jugable con más posibilidades, con unas misiones principales y secundarias más diferenciadas y con más variedad. Pero aún así, tras jugarlo en profundidad podemos aseverar que vuelve a dejarnos el mismo poso que en su primera parte. De todos modos vayamos por partes.
Assassin´s Creed II está estructurado en varias partes. Por un lado tenemos las misiones principales, fundamentales en el desarrollo de historia y las que más peso específico tienen, por otro lado tenemos las misiones secundarias, no tan importantes, pero casi relevantes; en este aspecto nos encontramos con la posibilidad de encontrar una serie de páginas del códice de los Asesinos, las cuales podrán ser descifradas por un joven Leonardo Da Vinci, dichas páginas nos permitirán conocer algo más del trasfondo de la franquicia, además de desbloquear una serie de mejoras en el armamento o en la salud que nos harán la vida más sencilla. Otro tipo de misiones secundarias interesantes las encontramos en la búsqueda de los seis asesinos anteriores a nosotros, los cuales tienen sus tumbas distribuidas por los diversos lugares que visitaremos; ofreciéndonos los momentos de plataformas más interesantes del juego, con algunos puzles ciertamente interesantes; además, completar la búsqueda de las tumbas nos premiará con un objeto importante, no vital, pero sí importante.
Por otro lado, finalmente, tenemos a nuestra disposición una serie de trabajos o misiones que sirven para mejorar nuestras estadísticas, habilidades o situación pecuniaria, como puede ser la posibilidad de realizar misiones de mensajero (llevar una carta de A a B), misiones de carrera (llegar de A a B antes que nuestro rival), podremos llevar a cabo misiones de palizas, donde limpiar el honor de una fémina o de una Casa o persona de peso en la vida renacentista. Este tipo de encargos no son para nada imprescindibles, pero dotan de variedad a todo el conglomerado jugable que nos plantea Assassin´s Creed II.
Pero además de todo esto, podremos contratar los servicios de un Herrero para que nos arregle la armadura, o comprarle mejoras para nuestro traje o nuevas armas, con sus características. Además si resultamos heridos podemos acudir al médico de la ciudad que nos curará por un módico precio, y si no deseamos realizar continuos viajes a donde el apotecario, podemos comprarle una serie de pócimas que nos sanarán. Pero la cosa no acaba aquí, ya que podremos contratar el servicio de las Cortesanas para que distraigan a los guardias enemigos, y así colarnos en algún lugar concreto, o evitar una trifulca. Pero si esta trifulca es inevitable, podemos buscar aliados, contratando a mercenarios que por unas monedas lucharán con nosotros.
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Ubisoft ha incluido en esta entrega un sistema de “popularidad”, gracias al cual, seremos conocidos por nuestras acciones, es decir, asesinatos, peleas, robos, acciones peligrosas como pueden ser nuestros paseos por los tejados de la ciudad. ¿Qué quiere reflejar este sistema? Básicamente viene a ser un termómetro que pulsa el sentir de la ciudad con respecto a nuestra actitud, según nos hagamos notar irá creciendo una barra roja que hará que la gente nos mire con recelo, los guardias empiecen a sospechar de nosotros, o a que nos ataquen de improviso si somos demasiado “famosos”, incluso los ciudadanos pueden llegar a delatarnos con sólo vernos. Obviamente podemos “limpiar” la barra de popularidad. Para ello podremos romper los carteles que hay pegados por la ciudad con nuestra cara, también podremos sobornar a los Heraldos para que dejen de pregonar nuestras acciones, o podremos asesinar a los Oficiales enemigos.
Como podéis observar, el dinero ha cobrado un importancia casi capital en el título, ya sea para comprar mejoras, sobornar o contratar los servicios de distintos gremios. Como hemos dicho anteriormente podremos realizar encargos que nos serán pagados con oro, o podremos robar, saquear cuerpos o desvalijar cofres. Pero también se ha incluido la posibilidad de gestionar una villa, Villa Monteriggioni, la cual pertenecía a nuestro padre, pero estaba gestionada por nuestro tío; una vez muerto nuestro progenitor, pasamos a ser los máximos responsables de ésta. Su gestión es sumamente sencilla, por lo que básicamente deberemos reflexionar cómo mejorarla, qué gremios y locales ampliar o crear. Ésto dará popularidad al lugar, lo que significa más visitas, por tanto más dinero. Cada 20 minutos la Villa irá ingresando una cantidad de dinero que se nos irá embolsando, aunque de vez en cuando deberemos regresar para recoger el dinero y llevarlo al banco o con nosotros mismos. Un añadido curioso que dota de mayor profundidad y perspectiva al juego. |