Namco Bandai recupera una de las sagas de lucha que más éxito ha cosechado durante la última década para continuar con esta época dorada del género de combates en 3D. En esta ocasión se han permitido el lujo (algo que gustará a algunas fans e irritará a otros) de cambiar a buena parte del plantel de luchadores al situarse unos cuantos años más tarde de los anteriores. Además, incluyen una buena oferta de modos y un renovado apartado gráfico con el que esperan devolver a la saga la popularidad que alcanzó con la primera entrega en Dreamcast.
SoulCalibur vuelve con ganas de pelea
No es muy común ver a una saga de lucha reconocida reinventarse a sí misma ofreciendo un plantel de luchadores tan cambiado, pero desde Namco Bandai han creído oportuno hacer esto con la quinta entrega de SoulCalibur. Con este movimiento lo que se pretende es darle un aire fresco que consiga atraer al público que ha estado huérfano de esta franquicia desde hace ya unos cuantos años.
A su vez, nos ha resultado muy llamativo que hayan incorporado un modo historia. No es demasiado extenso, pues en unas tres horas se puede completar sin problemas, pero aún así aporta algo más de variedad a las opciones de juego que lo visto en la anterior iteración. Los protagonistas principales de este modo Historia 1607 d.C. son Patroklos y su hermana Pyrrha. Ambos son hijos de Sophitia, un apunte muy importante que viene a revelar que SoulCalibur V se sitúa unos cuantos años después de lo que habíamos visto en entregas anteriores. Esto hace que algunos personajes clásicos hayan, simplemente, dejado de existir mientras que otros continúan apareciendo.
La trama del modo Historia no es excesivamente compleja o llamativa, pero es una excusa más para seguir disfrutando de combates tan divertidos como los que plantea este título. Todo comienza con la búsqueda de Patroklos de su hermana, a la que han raptado. En un principio sigue las órdenes del Conde Dumas, que dice saber el paradero de la hermana. Todo esto se da en un contexto en el que la espada maldita Soul Edge parece haber sido invocada de nuevo, por lo que surgen una serie de humanos infectados, llamados malfestados, que amargarán la vida de los pobres civiles. Por ello nosotros tendremos que hacernos con la espada Soul Calibur para hacerle frente a quien esté tras la Soul Edge. Viviremos una serie de traiciones y hallaremos nuevos amigos en los que sustentarnos para llegar hasta la conclusión final.
El modo Historia se divide en capítulos, presentando una serie de vídeos hechos con el motor del juego, otras secuencias contadas a través de viñetas y por último algunos combates que nos enfrentarán a soldados, malfestados o luchadores de la plantilla de SoulCalibur V. En total son veinte capítulos que estarán protagonizados por Patroklos, Pyrrha y una aparición estelar de Z.W.E.I., otro de los nuevos personajes.
Cambiando de tema, se debe destacar y citar la lista de luchadores incluida: En total son 28, habiendo siete de ellos que aparecen bloqueados en primera instancia. De primeras nos encontramos con Patroklos, Z.W.E.I., Pyrrha, Leixia, Natsu, Raphael, Tira, Viola, Xiba, Aeon, Maxi, Siegfried, Hilde, Ivy, Cervantes, Nightmare, Yoshimitsu, Voldo, Astaroth, Mitsurugi y Ezio Auditore. Este último hace un cameo muy interesante, llegado recientemente desde la saga de Ubisoft, Assassin's Creed. Es preferible no comentar el nombre de los siete personajes desbloqueables para así no estropearos la sorpresa, pero algunos de ellos están relacionados con el modo Historia y otros serán personajes que ya conocemos de entregas anteriores. A algunos les sorprenderá negativamente que ni Taki, ni Talim, ni Zasalamel (personajes con bastante pegada en la saga), entre otros, pero como veremos a continuación algunos de sus estilos de lucha se siguen manteniendo.
Jugabilidad
SoulCalibur V sigue ofreciendo un sistema de control similar al que ya vimos en entregas anteriores. Esto quiere decir que se ofrece un botón para un ataque horizontal, otro para el ataque vertical y un último botón de ataque principal para las patadas. Además tenemos dos botones de agarre o un ataque más potente si pulsamos los botones de ataque vertical y patada al mismo tiempo. Este esquema ha funcionado a las mil maravillas en anteriores ocasiones y esto no cambiará en esta quinta entrega. Por otra parte, el botón de guardia seguirá siendo fundamental para poder mantener a raya a los enemigos.
El sistema de control también ofrece una novedad bastante importante, como son los ataques de filo valiente y filo crítico. De esta manera podemos consumir la barra de este ataque especial que vamos cargando poco a poco durante los combates. Puede que no parezca una gran evolución, ya que es algo que se ha visto en otras sagas, pero aún así aporta más variedad y profundidad a los diferentes combates.
Otro de los grandes aciertos de SoulCalibur V es la riqueza que da a los combates los diferentes estilos de lucha de cada uno de los personajes incluidos. Unos llevarán espada y escudo, otros espada y ballesta, otros contarán con un único espadón, y los habrá más originales como Voldo con sus cuchillas o Z.W.E.I., que además de su espada contará con un robot mecánico que le sirve de apoyo para los ataques especiales. En definitiva, que SoulCalibur V sigue ofreciendo combates para gente con armas, llegando a ofrecer ahora una variedad superior a lo visto en anteriores entregas.
De los nuevos personajes cabe destacar la velocidad de Natsu (que recordará a Taki), el alcance del arma de Xiba, la riqueza de ataques y sencillez de manejo de Ezio Auditore, la versatilidad de Patroklos o los ataques especiales de Pyrrha. Además, los personajes clásicos de toda la vida también incorporan nuevos movimientos y otras modificaciones para que el balance entre todos los personajes sea el adecuado. Así veremos ataques muy interesantes y poderosos para Voldo o Mitsurugi, que harán un gran daño gracias a los agarres o los ataques de filo crítico. Eso sí, quienes hayan jugado a anteriores entregas podrán desarrollar buena parte de los combos de los personajes de toda la vida, ya que se han mantenido muchos de los que ya tenían. |