Si bien The Last of Us y Beyond Two Souls acapararon casi todas las miradas, no debemos olvidarnos del tercer gran juego 'first party' que se llevó Sony al E3. Hablamos de God of War: Ascension, la nueva entrega – segunda para PlayStation 3 – de una de las sagas insignia de la multinacional japonesa, la cual acumula ya en sus 7 años de historia más de 21 millones de unidades vendidas en todo el mundo. Fuerzas renovadas para un Kratos que intentará imponer su ley a golpe de espada, proponiendo nuevas ideas a su clásica fórmula y presentándonos los orígenes del que acabaría siendo el Dios de la Guerra.
Estilo continuista, pero con el inconfundible aroma de Kratos
Los estudios de Sony en Santa Monica saben a la perfección que, a estas alturas, los fans de God of War lo que menos reclaman son cambios radicales dentro de una saga que ya ha demostrado sobradamente, entrega tras entrega, su calidad y personalidad. Así pues, no nos extrañó demasiado ver un God of War: Ascension bastante continuista en general, manteniendo su fórmula clásica de acción en tercera persona, la posibilidad de desencadenar largos combos, la utilización de múltiples armas y unas ejecuciones tan brutales como sobrecogedoras. Aún así, rascando un poco tras esa superficie, pudimos descifrar diversas novedades que ofrecen más posibilidades entre tanto combate.
Nada más arrancar la demo, tras despachar a unos cuantos enemigos menores, ya pudimos apreciar la primera novedad a nivel jugable. Kratos era capaz de recoger armas de enemigos caídos o bien de realizar diversos golpes para arrebatárselas, armas de las que podremos hacer uso por tiempo limitado para atacar a nuestros rivales. Puede parecer un añadido menor, pero amplía en gran medida el abanico de golpes y combos que tendremos a nuestra disposición, aportando mayor variedad que si simplemente dispusiésemos de las armas propias de nuestro protagonista.
Seguimos avanzando y, al poco, nos topamos con nuestro primer enemigo de grandes dimensiones, mucho más resistente, más peligroso y con un patrón de ataque que tendremos que ir esquivando. Sin embargo, Kratos es Kratos, y tras una serie de golpes y combos una pequeña señal nos avisa que podemos desencadenar la clásica acción de ejecución que, para alegría de los presentes, mantiene la brutalidad, la sangre y el gore ya habitual de la saga. Le agarramos la cabeza, se la estampamos contra el suelo, le cogemos su enorme espada y se la clavamos en el medio del pecho. Fácil, sencillo y ‘para toda la familia’.
En esta acción de ejecución encontramos otra de las novedades de Ascension, pues se abandona el clásico Quick Time Event en el que ir pulsando a tiempo los botones que se nos presentan en pantalla. Ahora nos encontramos con una especie de minijuegos en los que debemos centrarnos en cuándo nos atacan o cómo esquivamos, basándonos en los ataques que nos hacen estos grandes enemigos. ¿Mejor o peor? Simplemente diferente, pero a simple vista parece ofrecer algo más de variedad. Sea como fuere, la exagerada violencia se mantendrá, pues en los tres grandes enemigos a los que hicimos frente en la demo (que no llegaba a los 10 minutos de duración), llegamos a abrir en canal la enorme cabeza de un enemigo y vislumbrar su viscoso cerebro. Casi nada.
Otro detalle que nos llamó la atención en la demo es que, más allá de las inevitables secuencias de acción, también había lugar para secciones de plataformas y pequeños puzles, algo que ya habíamos visto en anteriores entregas pero que aquí se presentaba en mayor número. Ya veremos si se mantiene así en el resto del juego, pero intuimos que gozará de gran importancia, pues aquí entraba en acción un nuevo poder de Kratos que recibía el nombre de “Life Cycle”. Un poco al estilo de Singularity, esta habilidad nos permitirá controlar el flujo del tiempo sobre determinados objetos del escenario, pudiendo así reconstruir ciertas zonas destrozadas, o incluso congelar a los enemigos en pleno combate.
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Como podéis ver, Ascension introduce pequeños retoques y añadidos en su fórmula clásica, pero que al mismo tiempo parecen lo suficientemente importantes como para ofrecer mayor variedad y que no sea todo un continuo 'machacabotoneo'. La gran variedad de enemigos, el considerable abanico de armas y combos a los que tendrá acceso Kratos y el nuevo enfoque de las ejecuciones parecen mimbres más que suficientes para entrever un God of War muy divertido, o al menos eso fue la sensación que nos transmitió la demo.
Dos últimos detalles para terminar este bloque y que nos explicaron responsables del estudio tras la demo. El primero es que Ascension se situará argumentalmente en el inicio de la saga, antes incluso que las dos entregas de PSP, presentando la historia de cómo Kratos se convierte en 'Ghost of Sparta'. Un detalle anecdótico pero que sirve de excusa perfecta para ver cómo nuestro protagonista adquiere nuevas habilidades y armas inéditas a lo largo de su aventura. El segundo es que, más allá de la campaña principal, habrá un modo multijugador que promete ser parte importante del conjunto, pues nos confesaron que la campaña será un poco más corta que en God of War III. Desgraciadamente, la demo disponible en el E3 no permitía probar dicho modo.
Apartado Técnico
Acostumbrada la vista al despiporre gráfico que ya es God of War III en PlayStation 3, la verdad es que Ascension no nos ha pillado por sorpresa, pero eso no impide que sea sin duda toda una virguería gráfica dentro de las posibilidades de la consola de Sony. Elementos como el diseño de Kratos, la perfecta sucesión de animaciones indiferentemente de que estemos sobre el suelo o encaramados a un enorme enemigo, los efectos de iluminación, agua, fuego o sangre, los enemigos de dimensiones gigantescas, o unos escenarios variados y detallados que podremos modificar gracias a la nueva habilidad, definirán un sublime apartado técnico, pero a eso tenéis que sumarle el cuidado apartado artístico y el irreverente, brutal y único estilo que se gasta el protagonista.
En Resumen
A pesar de que los novedosos The Last of Us y Beyond Two Souls lo han dejado un poco en segundo plano, no podemos olvidarnos que God of War: Ascension es toda una señora nueva entrega de una de las sagas insignia de Sony y de sus plataformas PlayStation. Bestial y visceral como pocos, con un poderío gráfico inigualable por sus rivales de género, nos encontramos con una entrega continuista en su base, pero con diversos retoques y nuevas opciones que prometen ofrecer más variedad en una fórmula que ha funcionado de forma perfecta hasta la fecha. Si todo acaba desembocando en lo que parece ser y el prometido multijugador acaba siendo un añadido importante, id reservándole un hueco de cara a su estreno en marzo del año próximo.
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E3 2012 |