
Vídeo Análisis de GTA: The Ballad of Gay Tony
Después de su debut hace ya 18 meses, por fin tenemos entre nosotros el segundo y último episodio extra de GTA IV. En esta ocasión nos tocará controlar a Luis López, un dominicano que junto a su socio Tony Prince (alias Gay Tony) querrán dominar la movida nocturna de Liberty City con sus locales.
El sueño americano
Muchos recordarán el toque realista de la aventura protagonizada por Niko Bellic en Grand Theft Auto IV. Se trataba de un inmigrante que quería triunfar en EEUU fuese como fuese, ofreciendo un desarrollo interesante que contrastaba con lo visto en la saga GTA hasta ese momento. A esta aventura le siguió la protagonizada por Johnny Klebitz, un motorista que nos mostró el aspecto más suburbial de la ciudad. Gracias a él disfrutamos mucho más de los vehículos de dos ruedas y participamos en una aventura de unas 20 horas que nos introdujo en interesantes misiones (tanto principales como secundarias), además de unas opciones multijugador muy atractivas, que sin duda alguna alargarían más la vida de dicho producto. Si queréis ver el análisis que un servidor hizo cuando salió a la venta este GTA IV: The Lost and the Damned, no tenéis más que pulsar aquí.
Ahora le llega el turno a Luis López, personaje que no tendrá ningún problema en meterse en los problemas de los demás, aunque su propósito es el de mantener sus negocios a flote. De hecho, parece que Luis (o Luigi para los amigos) no tendrá problema a la hora de asesinar, dar palizas o delinquir. Se ve que su código ético y moral le permite llevar esta carga sin ningún problema, aunque en más de una ocasión se quejará del mundo en el que se está metiendo, y de que se juega la vida cada dos por tres.
No revelaré muchos detalles del argumento porque sería una lástima que os enterarais por mí. Eso sí, en The Ballad of Gay Tony nos encontraremos con unos personajes secundarios tan interesantes como los que ya pudimos ver en las entregas anteriores de GTA IV. Por una parte está Gay Tony, nuestro socio. Por su apodo ya os podéis hacer una idea de sus tendencias sexuales, lo que unido a su gusto por las compañías poco recomendables y las drogas, hará que se junte con prestamistas y demás personas que le harán un flaco favor a él y a sus negocios. Gracias a Dios que junto a Gay Tony siempre estaremos nosotros, pues si Luis no estuviese a su lado, seguro que ahora mismo no sería más que alimento para los peces de Liberty City.
Por otra parte nos encontramos con otros personajes secundarios como los amigos de toda la vida de Luis (Enrique y Armando), que quieren dar un gran golpe y ganar pasta a espuertas con la droga. Luego está Yusuf Amir, un ricachón al que le gusta coleccionar objetos de oro (teléfonos, coches, armas, etc.) y acostarse con “mujeres libertinas”. Es uno de los personajes más graciosos de todo el universo de GTA IV (con permiso de Roman), y la verdad es que sus misiones son de lo más alocadas, pues a pesar de tener todo el oro del mundo, siempre querrá algo que ni con dinero podría conseguir.
Por último, me gustaría hablar sobre las apariciones estelares de Niko Bellic y Johnny Klebitz, pues durante el transcurso de alguna de las misiones principales de The Ballad of Gay Tony aparecerán, aunque no serán los únicos personajes que reaparecerán. Así se consigue rodear a este nuevo episodio extra de un contexto coherente, pues realmente se aprecia que estamos en la misma ciudad, haciendo fechorías a la vez que los protagonistas de las dos anteriores aventuras (no hay más que ver el primer vídeo de The Ballad of Gay Tony para darse cuenta de esto).
Jugabilidad
El concepto de juego del título que hoy nos ocupa es idéntico al que llevamos viendo en GTA IV y el primer contenido descargable, aunque incluye novedades atractivas en forma de nuevos vehículos, armas, misiones secundarias, minijuegos, etc.
Aún así, lo más llamativo de todo es la variedad e intensidad que ofrecen las misiones principales a las que tendremos que hacer frente a lo largo de este nuevo episodio. Olvidaos de encontrar misiones sencillas al principio del desarrollo, pues The Ballad of Gay Tony empieza tan fuerte como puede, pues en una de las primeras misiones tendremos que robar un helicóptero militar de un yate (llegando sin que nos vean) y hundir el yate y las lanchas motoras con los supervivientes del naufragio.
Luego nos tocará participar en un torneo de lucha (al más puro estilo Club de la Lucha) para conseguir que el prestamista de nuestra madre dé la deuda por saldada, subir hasta lo más alto del rascacielos más elevado de Liberty City mientras nos cargamos a un montón de policías, varios helicópteros hasta llegar a la cima, donde nos lanzaremos en paracaídas. Sí, habéis leído bien, vuelven los paracaídas a la saga Grand Theft Auto después del GTA: San Andreas. Su uso será bastante importante a lo largo del desarrollo, pues serán varias las misiones principales que nos obligarán a utilizarlo, además de las misiones secundarias de salto base, de las que hablaré más adelante.
Otra misión bastante llamativa es aquella en la que teníamos que jugar al golf para darle a un personaje con la bola y que así “cantase” toda la información que sabe. Otra nos obligará a destrozar un avión, una grúa y un tren a base de bombas lapa, y así un largo etcétera de interesantes misiones, que ofrecen algo realmente nuevo en comparación con lo visto ya en anteriores episodios de GTA IV.
Llega el momento de hablar de alguna de las misiones secundarias que tendremos que ir cumpliendo para poder decir que hemos completado el 100% de los desafíos de The Ballad of Gay Tony. Por una parte, hay que exterminar las gaviotas que ha repartidas por el escenario. Luego están las misiones secundarias a las que podemos acceder al encontrarnos con ciertos personajes por la calle (como también pudimos ver en anteriores episodios). |