El apartado gráfico de Final Fantasy XIII es francamente espectacular. Sé que el término sublime podría sonar excesivo, pero basta con ver el detalle de las caras de los protagonistas (sobre todo Lightning) o ver el encanto que tiene cada uno de los escenarios para alabar todo lo relacionado con el apartado gráfico de lo último de Square-Enix.
Como decía, los rostros de los personajes son geniales y bastará con que intentemos acercar un poco la cámara a sus caras para ver que lucen de forma casi tan espectacular como la que podemos ver en las escenas de vídeo, que por cierto ya aprovecho para decir que son impresionantes.
El diseño artístico de Final Fantasy XIII está muy bien conseguido, habiendo algunos escenarios de ensueño como el del Lago Bresha, que aparece como un lago cristalizado. Con respecto al diseño de los personajes, se aprecia una mayor occidentalización, aunque aún se ven vestigios de lo que fue el cambio estético allá en 1998 con Final Fantasy VIII. Con respecto a los enemigos, hay que destacar que lucen un aspecto poco menos que brillante.
Por tanto, vemos que el apartado gráfico de Final Fantasy XIII pasará a la historia como uno de los mejores de PlayStation 3, pues ofrecen una calidad de textura, una definición, un diseño artístico, unos vídeos y una expresividad facial que pocas veces se ha visto en esta consola.
Música/Sonido
Si el apartado gráfico es sublime, poco menos podría decir del apartado sonoro. La banda sonora es una de las mejores que recuerdo de un Final Fantasy, que mezcla con sumo acierto las melodías pegadizas que solemos tararear cuando dejamos jugar con algunos elementos de música culta como el uso de la melodía del piano durante los combates contra los jefes finales. Me ha fascinado, y seguramente terminaré comprando la BSO. Además, en un intento por aproximar más el producto a Occidente, se ha incluido una canción de Leona Lewis como tema principal.
Con respecto a los efectos de sonido hay que decir que cumplen más que de sobra con su cometido, mientras que el doblaje al inglés es excelente.
Edición Española
Final Fantasy XIII viene con textos de pantalla y manual en perfecto castellano. Las voces permanecen en inglés, aunque la excelente labor llevada a cabo con la traducción de los textos de pantalla conseguirá que nos enteremos de todo.
Conclusión
A pesar de que algunos lo puedan tachar como la “oveja negra” de la familia, Final Fantasy XIII ha conseguido encontrar su camino hacia la gloria sin tener que revivir algunas de las ideas de anteriores títulos. Ofrece el mejor sistema de combate que se recuerde en un Final Fantasy, un sistema de desarrollo de personajes tremendamente adictivo (que nos permitirá desarrollar a los héroes hacia donde más nos guste) y un profundo sistema de armamento y accesorios.
Al principio deja unas sensaciones un tanto “frías”, aunque por fortuna para todos este sentimiento acaba desapareciendo, dando lugar a uno de los desarrollos más divertidos y adictivos que he tenido el placer de jugar en los últimos años. De hecho, puede que más de uno de los que tienen alergia a los J-RPG podría acabar enganchado, pues es bastante diferente a lo visto hasta ahora. Seguro que algunos habrían preferido tener más libertad de movimiento, pero un gran juego no es grande si no genera un poco de polémica, y las apuestas valientes como estas siempre tendrán detractores, aunque a mí me ha parecido un juego excepcional.
Quizá si hubiese salido bajo otro nombre se habría librado del estigma de “es muy lineal”, puesto que al ser un Final Fantasy, todo el mundo concibe que tenga que ofrecer un amplio mundo a explorar por el que tener combates aleatorios. Sin embargo, os invito a que os olvidéis de todo lo anterior y lo disfrutéis como se merece, como una entrega totalmente diferente de lo visto hasta ahora.
Lo mejor: El sistema de combate, que es el mejor hasta la fecha en la saga. El apartado gráfico. El apartado sonoro. Es duradero como pocos. La historia es francamente buena, y se apoya en el excelente diseño artístico para convencer definitivamente al usuario.
Lo peor: Le cuesta arrancar. Algunos echarán en falta más libertad de movimiento.