Lo genial de esta industria es que uno puede encontrar, en mayor o menor medida, una amplia oferta para todos los gustos y posibilidades. La mayoría de videojuegos actuales tocan, de soslayo o con intensidad, la violencia (ya sea matando, destruyendo, o “eliminando” algo). Adam’s Venture – Episodio 1: La Búsqueda del Jardín Perdido se jacta de no tener ningún atisbo de violencia, y lo cumple a rajatabla. El motivo es que estamos ante una aventura de alma católica, asentada en el Unreal Engine 3, pero con unas cotas de producción bastante discretas.
Uncharted rebajado, católico y sin violencia
Nos adentramos en una modesta y humilde producción que combina sencillos puzles, algo de exploración y pequeñas dosis de plataformas sin que nuestro protagonista, Adam, empuñe un arma en todo el juego. Iceberg Interactive ha creado una experiencia que no se puede tildar de educativa, por su ausencia de violencia, sino simplemente de acción católica; al representar pasajes de la biblia y conceptos (argumentales y narrativos) plasmados en los evangelios cristianos.
Las cotas de producción son discretas y hasta mediocres. Las animaciones, tanto faciales como corporales, brillan por su ausencia, y los puzles y mecánicas de juego además de lentas, son bastante fáciles. De ahí que sea necesario cambiar el chip y mirar a este título con los ojos del público al que va destinado. Adam’s Venture no es una aventura pensada para consumidores de enrevesados Myst o de Uncharted y Tomb Raider, en absoluto. Adam’s Venture está pensado para un público cristiano que no juegue habitualmente a videojuegos y desee pasar el rato con unos valores religiosos comunes y sin ningún atisbo de violencia. Se tardan unas horas en comprender el fin y el público al que va destinado, que es, obviamente, muy concreto.
Guión
En una antigua iglesia templaria de Francia, el joven explorador Adam encuentra la pista de un antiguo pergamino del siglo XII de un antiguo caballero de Las Cruzadas. Dicha pista marca la localización de laberintos de cavernas y de la localización del nacimiento de cuatro ríos: Pisón, Guijón, Tigris y Éufrates. Éstos son los nombres de los cuatro ríos mencionados en el libro del Génesis que marcan la localización del Jardín del Edén. Conmocionado, Adam convencerá a su novia Evelyn y al profesor Jacques Saint-Omar para ir en busca del jardín perdido.
El título está plagado de referencias bíblicas y muchos de los puzles (que consisten en unir varias frases) son propias citas del religioso libro. La relación entre personajes se permite algunos detalles de humor (muy sano y blanco) y general va dosificando la trama para hacer del conjunto algo mínimamente emocionante para disfrutar en familia.
Jugabilidad
No esperéis una aventura gráfica porque no la encontraréis. Adam’s Venture es un título que combina plataformas, tercera persona y algún que otro puzle con un planteamiento de cámara estática poco intrusivo en la acción, pero incómodo en más de una ocasión. La dificultad es escasa y los instantes en los que alguien se pueda quedar encallado son totalmente nulos. No obstante, esto lo decimos desde una perspectiva de jugador habitual, quizá los jugadores poco acostumbrados o una familia que no juegue a videojuegos por violentos, si encuentren retos en Adam’s Venture.
Así pues habrá saltos entre plataformas, riscos a los que aferrarse y cuevas por las que agazaparse e investigar. De vez en cuando nos encontraremos pilares con un pequeño puzle en el que girar tres piezas (cada una de ellas con un extracto de una cita). Si las ordenamos correctamente hallaremos un pasaje de la biblia que nos abrirá tres cuevas con carteles de Fe, Amor y Esperanza. Si analizamos la cita sabremos porque cueva entrar, pues en las otras dos no hallaremos más que la muerte.
También hay engranajes y pequeños botones que pulsar para mover un pequeño ascensor allí o una pequeña compuerta allá. Todo muy sutil y poco complejo. En ocasiones necesitaremos algún objeto y solo deberemos cogerlo y utilizarlo en ese mismo instante. No hay inventario alguno, no lo necesita; al igual que la total ausencia de barra de salud. A medida que avanzamos vamos encontrando más y más acertijos, todos ellos relacionados con el catolicismo, pero de manera suficientemente sutil como para que no moleste a cualquier ateo.
Lo que sí sorprende, y mucho, es que el juego se controla, única y exclusivamente, con el teclado y unas pocas teclas: Una para saltar, otra para correr, otra para moverse, otra para agacharse y una para interactuar. Punto, pelota. Ni ratón, ni configuración del teclado, ni mando, ni nada. Solo teclado, es decir, a la antigua usanza. Por lo demás, Adam’s Venture ofrece una correcta aventura para el público al que va destinado, pero en el fondo es un videojuego que parece creado como proyecto final de carrera (y sin menospreciar ni a estudiantes, ni el estudio desarrollador), pues hay muchos errores que aunque pueden ser perdonados por su público están ahí.
Gráficos
Basarse en el Unreal Engine 3 no siempre es sinónimo de éxito. De primeras sorprende que la instalación no sobrepase un giga de tamaño. Los escenarios, de corte cavernoso y arenisco, están francamente bien detallados gracias a la cámara estática que permite pulir lo que se quiere mostrar en pantalla. Hay variedad y estética en su construcción y en ese sentido Adam’s Venture luce con soltura y calidad.
Lo que ya no está al nivel es algo que obviamente requiere de más maña y dificultad a la hora de ser desarrollado: Las animaciones. Tanto los gestos de los personajes, como su animación facial, son acartonados, robóticos y poco cuidados. Se nota que están hechos con prisas pues ni siquiera hay un correcto traslado de energías en los gestos; uno de los pilares básicos que se estudian la animación.
Música/Sonido
Melodías correctas, de corte oriental, que no se hacen repetitivas en ningún momento y que acompañan el conjunto con buen color. No hay notas excesivamente discrepantes, pero tampoco nada memorable. Lo que sí dista de ser un buen trabajo es la representación de sonidos y efectos; demasiado repetitiva e insípida.
Edición Española
Sorprendentemente, y para nuestro agrado, el título no solo viene totalmente localizado a nuestro idioma, sino que también se ha doblado por completo. Hay prisas en el doblaje, se presupone, pero aún así las voces son profesionales, hacen un buen trabajo y ayudan muchísimo a la inversión familiar de la historia. El fallo más flagrante es la nula ausencia de sincronización entre los labios de los personajes y las voces que escuchamos. Pero eso, como es habitual, es cuestión de tiempo y presupuesto, algo que no siempre abunda y que tampoco es exigible en un título de esta producción.
Conclusión
Adam’s Venture es un título atípico. Su pobre producción, fallos en la animación, en la sincronización facial y unos puzles muy sencillos, no limita que sepan dirigirse a un público familiar y muy determinado. Vertigo Games ha creado un videojuego blanco, con una total ausencia de violencia y con una trama religiosa y totalmente católica. Claramente va enfocado a personas que buscan eso y que no están acostumbradas a jugar a videojuegos normalmente, por lo que para ese público funcionará. Para el resto es demasiado fácil y un tanto insípido, aunque el Unreal Engine 3 luzca medianamente bien.
Lo mejor: Experiencia con una total ausencia de violencia. Trama bíblica interesante. El doblaje. Sabe enfocarse a un público familiar, religioso y muy poco exigente.
Lo peor: Puzles fáciles y generalmente insípidos. Control, solo con teclado, algo tosco. Es corto.
Historia: 7
Jugabilidad: 6
Multijugador: --
Gráficos: 6,5
Música/Sonido: 6
Edición Española: 7

Alternativas:
Enlaces recomendados:
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