Hay formas y formas de disfrutar de los videojuegos. Puedes divertirte perfectamente con el juego del momento en una tele de tubo de 14 pulgadas, pero si lo haces en un televisor HD de 42 pulgadas la experiencia es infinitamente mejor. Lo mismo pasa con el sonido, puedes conformarte con los altavoces estéreo de tu televisor, pero el resultado final ganará enteros si te decantas por un buen sistema de sonido envolvente. Durante estos últimos años hemos visto un avance importante en auriculares pensados en exclusiva para videojuegos, y un excelente ejemplo de ello son los Ear Force PX5 de Turtle Beach que analizamos hoy. Auténtico placer para nuestros oídos que os pasamos a describir a continuación.
Abriendo la caja y primer contacto
Quizás a muchos no os suene el nombre de Turtle Beach, pero todos aquellos que se hayan interesado en algún momento por unos buenos auriculares o tarjetas de sonido habrán tenido buenas referencias sobre esta compañía de origen estadounidense. Turtle Beach se ha ganado a pulso su buen nombre, y buena muestra de ello son los cascos que hoy analizamos, los Ear Force PX5, su dispositivo estrella en estos momentos y toda una demostración de buen hacer y de calidad. Su distribución en nuestro país corre a cargo de Herederos de Nostromo, que han tenido el detalle de facilitarnos una unidad para la realización de este artículo.

Entrando ya en materia, los Ear Force PX5 son un headset compuesto por unos cascos y un micrófono desmontable especialmente diseñados y pensados para videojuegos, ofreciendo compatibilidad con PlayStation 3 y Xbox 360, aunque también podremos utilizarlo en otros dispositivos como, por ejemplo, reproductores Blu-ray e incluso un smartphone, como veremos más adelante. Conexión inalámbrica, diferentes preconfiguraciones y soporte para los estándares Dolby Digital 7.1 y Dolby ProLogic IIx son otras de sus características más destacables.
Hechas las presentaciones, pasamos a abrir la caja en la que viene el dispositivo, en la que nos encontramos con lo siguiente:
- Los cascos Ear Force PX5
- El transmisor PX5
- Cable USB
- Cable USB de alimentación
- Cable Óptico
- Cable de enlace para mando de Xbox 360
- Un par de pilas AA
- Manual
- Una pegatina de Turtle Beach
Cogiendo los cascos con las manos destaca su gran acabado, su textura suave, un peso poco elevado para sus dimensiones y, sobre todo, su elasticidad, pues se pueden estirar y encoger con suma facilidad, adaptándose así de forma sencilla a la forma de cabeza que tenga el usuario. Cada uno de los auriculares cuenta con un buen número de botones y conexiones, aunque recordar nuevamente que son inalámbricos, por lo que no habrá ningún cable entre el dispositivo y nuestra consola. Ya por último, el auricular derecho tiene un hueco para colocar las dos pilas AA, mientras que del izquierdo cuelga el micrófono, desmontable, muy flexible y que cuenta en su punta con una espuma para evitar ruidos.
Por su parte, el transmisor luce unas reducidas dimensiones y un elegante color negro, por lo que no quedará mal si lo situáis al lado de vuestro televisor. Cuenta con una base de plástico bastante firme, un soporte de metal para colocar encima los cascos cuando no los utilicemos, una serie de leds indicadores y conexión para unos segundos cascos en su parte frontal, y el resto de conexiones y el botón de encendido en la parte posterior.
Instalación y ajustes
A pesar de que se incluye un buen número de cables dentro de la caja de los Ear Force PX5, la instalación no es excesívamente complicada, aunque si tenemos cualquier duda siempre podemos recurrir al manual. Lo primero será conectar el transmisor al puerto USB de nuestra consola, imprescindible para que éste reciba la alimentación necesaria para funcionar. A continuación se conecta el cable óptico a la salida correspondiente de la consola y a la entrada del transmisor, y ya tendremos todo listo para sincronizar los auriculares y el micrófono.
Este proceso de sincronización seguramente os obligue a mirar el manual, pues requiere de realizar algunos pequeños ajustes en el menú de vuestra consola. De todas formas, el proceso es sencillo, e incluso los propios cascos nos confirman que hemos realizado correctamente algunos pasos a través de una voz (en inglés). Hecho esto, ya tenemos los auriculares configurados para audio Dolby Digital 5.1 o Dolby Digital 7.1, según sea el contenido que queramos disfrutar. Y si queréis descansar de sonido envolvente, basta con pulsar un botón en la parte frontal del transmisor y los cascos pasarán a funcionar en estéreo.

Lo explicado en los dos párrafos anteriores sería el proceso para sincronizar el dispositivo con una PlayStation 3. Si lo que posees es una Xbox 360, el proceso sería exactamente el mismo, pero con la diferencia de tener que hacer uso del cable de enlace para el mando de Xbox 360, que conecta a éste con los auriculares. Se trata de una particularidad de la consola de Microsoft, pero al venir el cable junto con los cascos, el único inconveniente es tener este cable a mayores, todo lo demás es igual.
Una vez tengamos todo conectado, la gracia, lo genial y lo que realmente define a estos PX5 como un headset de gama alta, está en la gran cantidad de opciones existentes para ajustar el audio según el videojuego o contenido que estemos disfrutando en ese momento. Los propios cascos, simplemente pulsando un botón en el auricular izquierdo, nos permite cambiar entre 8 pre-configuraciones que vienen almacenadas en su memoria interna. Este número ya es considerablemente amplio, pero hay más, porque podremos conectar el dispositivo a un PC a través de un cable USB y, a través de un software que se puede descargar desde la página de Turtle Beach, se nos permite configurar una cantidad de parámetros realmente amplia, o bien cargar alguna configuración preparada por la propia compañía, alguna ya pensada en exclusiva para según que juegos.
Las posibilidades de configuración son realmente altas y, si jugamos habitualmente a determinados juegos va a ser algo realmente útil. Por poneros un ejemplo, si jugáis al multijugador de un Call of Duty os será de mucha utilidad darle mayor prioridad al sonido de pisadas o la dirección en la que nos llegan las balas, mientras que si lo que queremos es disfrutar de la campaña quizás nos compense darle más prioridad a las explosiones. Tal es el grado de configuración que se permite, que incluso podremos tocar opciones del micrófono para modificar la voz que llegue a otros usuarios. El único problema que le hemos encontrado a este software es que no es compatible con Mac.
Y ya para terminar con este apartado, un detalle que nos ha encantado y que es buena muestra de la calidad del dispositivo, es su posibilidad de conexión con smartphones. La idea es que si estamos jugando y recibimos una llamada, podremos usar el headset como manos libres. En cuanto nos llamen, basta con pulsar un botón y el sonido del juego se quitará al mismo tiempo que se cierra el chat. Hablamos con la persona en cuestión (le decimos que no moleste, que andamos ocupados) y según colgamos volvemos a escuchar el sonido del juego además de volver a activarse el chat. Una gozada, que puede parecer una opción anecdótica, pero basta usarla un par de veces para darte cuenta de cómo podías haber vivido hasta ahora sin algo así. Y esto también puede ser montado con un reproductor de música con conexión Bluetooth, aunque es algo que no hemos podido probar. |