Aún tengo en la retina el vídeo del E3 2005 en el que se mostró Killzone 2 y todas las noticias que han surgido en torno a él, pero por fin me puedo abstraer de toda esa información superflua y centrarme en lo realmente importante: Disfrutar de uno de los mejores FPS de consola que ha pasado por mis manos. Olvidaos de ese apodo (Halo killer), puesto que Killzone 2 tiene calidad y personalidad suficiente como para valerse por si mismo sin tener que justificarse ante nadie.
Helghan, tierra de Helghast
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No voy a extenderme mucho en la historia de los anteriores Killzone, pues tanto la entrega de PS2 como la entrega de PSP fue bastante bien acogida por el público español, asentándose como una de las sagas que más han gustado dentro del catálogo de Sony (y eso que solo ha habido dos entregas). Eso sí, para aquellos que no hayan jugado a los anteriores decir que en el futuro el hombre conquistará el espacio, creando colonias en diversas partes del sistema solar. Entre ellas está Helghan, donde residen los Helghast, que un buen día decidieron invadir Vekta y casi consiguen hacerse con él, aunque las unidades especiales ISA consiguieron detener sus malvados planes (esto ocurría en el primer Killzone y la entrega de PSP). Tras las tropas Helghast se encontraba la figura de Scolar Visari, cuyos maquiavélicos planes parecen no terminarse con la fallida conquista de Vekta, así que les tocará a los miembros de la ISA invadir el planeta Helghan para acabar con su líder y poner paz por fin entre los hombres.
Los que disfrutaron del original verán aquí un montón de referencias que hacen alusión al título de PS2, pues las tropas de asalto Helghast, algunas armas o ciertos personajes como Jan Templar (que ahora es comandante y dirige las tropas desde la nave) vuelven a hacer acto de presencia. En esta ocasión nos meteremos en la piel de “Sev” (apodo que viene de Sevchenko, como el futbolista del Milan), aunque lucharemos codo con codo junto a Natko (especialista en demoliciones), Garza (francotirador) y Rico (típico soldado bruto al que no le cuesta nada darle al gatillo). En definitiva, todos ellos formarán un buen equipo (el pelotón Alpha) que se verá envuelto en los acontecimientos más importantes del enfrentamiento contra los Helghast.
Jugabilidad
Uno de los elementos en los que más me gustaría detenerme es la genial sensación de guerra que Killzone 2 aporta, ofreciendo un punto de vista cinematográfico que nos hará disfrutar de algunas secuencias de acción impagables tales como la emboscada en el “asentamiento chabolista” que veremos en la tercera misión del juego o los combates aéreos desde una torreta. Siempre se dijo que lo mejor que un juego de acción podía ofrecer era una muy buena variedad de situaciones en las que la acción no se detuviese, y parece ser que los chicos de Guerrilla Games han tomado buena nota para aplicarlo a su propio juego. De hecho, si miro hacia atrás para encontrarme con un FPS de ambientación bélica que me haya transmitido estas mismas sensaciones encuentro pocos juegos, aunque los hay (Call of Duty 4: Modern Warfare es un claro ejemplo). Eso sí, no quiero entrar en comparaciones odiosas, pues el título de Activision puede que sea superior al de Guerrilla en algunos aspectos, pero también resulta vencido en muchos otros.
En Killzone 2 veremos que las fases de vehículos no son un simple añadido para hacer el juego más largo, pues son muy emocionantes y divertidas, e incluso echaremos de menos la inclusión de alguna fase más de conducción o disparo desde una torreta para colmar todas nuestras ansias destructivas.
En el repertorio armamentístico destaca el protagonismo que tienen los rifles de asalto, pues estas especies de ametralladoras potentes serán la solución para mil y una situaciones. También hay pistolas, cuchillos, granadas, rifles de francotirador, lanzallamas, lanzacohetes, etc., pero parece ser que la mejor solución de terminar con todos los combates es con el rifle de asalto. Es una lástima que no se nos haya forzado más para “tener que usar determinadas armas”, pues esto hará que muchos decidan avanzar sin miramientos y atacando a todo bicho viviente…aunque para detener a estos kamikazes está la currada IA enemiga.
Como decía, la IA enemiga hará un gran trabajo gracias a las coberturas, técnicas de flanqueo y apoyos. No es la mejor que hemos visto nunca, ni tampoco se observan grandes novedades al respecto, pero aún así cumplen con nota. Con respecto a la IA aliada, hay que comentar que se comporta de manera ejemplar, lo cual es un alivio ya que casi siempre estamos acompañados de algún miembro de nuestro pelotón.
El sistema de control escogido funciona muy bien, aunque en un principio tendremos que habituarnos al sistema de apuntado. Por otra parte, Guerrilla Games ha incluido algunas funciones para el sensor de movimiento del Sixaxis, y es que para colocar una carga explosiva tendremos que mantener apretados L1 y R1 y mover el mando hasta que la carga esté totalmente operativa.
Dentro de los movimientos que Sev podrá hacer en Killzone 2 nos encontramos con un sistema de cobertura muy inteligente, que consiste en que podremos ocultarnos tras ciertos objetos, pudiendo apretar el botón R1 (botón de disparo) para salir de la cobertura y realizar tiros con precisión. Me ha gustado mucho porque así nos evitamos una exposición mayor a las balas enemigas, aunque también es cierto que cuesta algo más apuntar (si fuese más sencillo perdería su gracia).
Por último querría hablar de dos aspectos de los más criticados del primer Killzone. Al recordar el juego de PS2 me viene a la cabeza el “ejército de clones” que había por enemigos, lo que unido al desarrollo “sobre raíles” hizo que el juego no destacase tanto como prometía. En esta ocasión vemos que la variedad de situaciones es mucho mayor, habiendo una gran cantidad de enfrentamientos en escenarios más abiertos que nos permitan idear diferentes estrategias. Por otra parte, también vemos cómo se han incorporado nuevos tipos de enemigos, lo cual no hace más que ayudar para que Killzone 2 consiga todo lo que se propone.
Aún así, y a pesar de todas las excelencias que tiene, le falta esa pizca de genialidad que solo contados juegos consiguen, pues a pesar de ofrecer una gran experiencia jugable, no termina por ofrecer esa novedad “definitiva y rompedora” que le habría hecho merecedor de las más altas puntuaciones. Por cierto, sé que a muchos les interesará saber la duración del modo campaña. No lo sé a ciencia exacta, pero sí que puedo decir que me ha dejado bien satisfecho.
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