Square-Enix tenía una cuenta pendiente con PlayStation 3. Todavía no había lanzado una entrega de Final Fantasy, y eso que la consola ya lleva unos cuantos años entre nosotros. Por fortuna, la espera ha valido la pena, pues Final Fantasy XIII es una aventura épica, majestuosa y, por qué no… sublime.
Salvemos el Nido
La primera secuencia de vídeo de Final Fantasy XIII nos muestra la grandiosidad de su apartado gráfico y los vistosos escenarios. Poco tardaremos en empezar a disfrutar de la acción, pues enseguida conoceremos a dos de los protagonistas de esta épica aventura: Lightning y Sazh. Ambos van en un tren junto a más personas siendo todas elegidas para participar en La Purga. Este fenómeno parece consistir en el exilio de los menos afortunados de El Nido y otras localidades hacia Paals. Evidentemente, Lightning no dejará escapar la oportunidad de enfrentarse a los guardias e iniciar una revuelta en el Nido que acabará enfrentando al ejército PSICOM y a los rebeldes que pretenden escapar de su negro futuro.
En este contexto conoceremos a otros tres personajes: Snow, Vanille y Hope. El primero es un miembro del equipo NORA que intenta liberar de la opresión a aquellos que iban a participar en La Purga, mientras que Vanille y Hope son dos adolescentes que se verán envueltos en esta trama sin comerlo ni beberlo.
Más adelante se descubrirá que Lightning y Snow tienen una importante persona en común, que dará pie a toda la aventura. En su búsqueda, terminarán metiéndose con el Fal’Cie de Paals (que vendría a ser algo así como una deidad con presencia terrenal). Tras este enfrentamiento, todos los protagonistas tendrán que afrontar un destino nuevo que les llevará a vivir mil y una aventuras con un simple objetivo: salvar el Nido.
La trama argumental es mucho más densa, compleja y madura de lo que habíamos visto hasta este momento. Nos puede recordar en parte a otras aventuras de carácter más serio como Final Fantasy VII, aunque en esta ocasión se puede apreciar un toque más próximo a la fábula por el entorno en el que se desarrolla. Buena parte de la mayor madurez de la historia se debe al definido carácter de cada uno de los personajes, cuyas inquietudes y motivaciones son algo más profundas de lo visto en otras entregas. Lightning y Snow parecen moverse únicamente para salvar a esa persona tan especial; Sazh simplemente intenta sobrevivir, aunque también ha perdido a alguien especial; Hope intenta mostrarse lo más duro posible para sobrevivir a la dura aventura y a la pérdida de su madre; y Fang, que viene a ser la “hermana mayor” de los más débiles. Sin embargo, Vanille es un personaje despreocupado, que tiende a trivializar sobre alguno de los acontecimientos más importantes de la trama y que no aporta mucho a la carga emocional del título. Personalmente, es el personaje que menos me ha atraído de todos ellos.
Para completar, hay una nómina de personajes secundarios estupenda, tanto en lo referente a aliados nuestros como al bando enemigo. Además, con el paso de las horas iremos profundizando más en los héroes de Final Fantasy XIII, conociendo más detalles de su pasado, que nos terminarán por resolver algunas dudas sobre su personalidad o motivaciones.
Jugabilidad
Para un servidor, Final Fantasy XIII comparte el título de mejor Final Fantasy junto al endiosado Final Fantasy VII, aunque son muy diferentes entre sí. De hecho, me atrevería a decir que la entrega que hoy nos ocupa se aleja en bastantes conceptos de los habituales en la saga. Esto puede provocar cierta confusión o desconcierto entre la comunidad de fans de Final Fantasy, pues seguro que todos se esperan un nuevo sistema de combate y un nuevo sistema de habilidades… pero que se sustente bajo los mismos pilares de siempre. Esto querría decir que se ofreciese un mundo libre para explorar a nuestro gusto, un sistema de progresión de los personajes que los lleven desde el nivel 1 hasta el 100, algún que otro minijuego atractivo y la historia de un héroe despreocupado o ensimismado que acabe salvando el mundo.
Todo esto se pudo ver en anteriores Final Fantasy, pero la edición número 13 pasará de buena parte de estas convenciones para labrarse el camino por sí mismo. Muchos dirán que para haber hecho esto, mejor le hubieran cambiado el nombre, pero también es de recibo comentar que hay un montón de referencias al universo Final Fantasy (chocobos, muchos de los enemigos son ya míticos en la saga, algún que otro personaje que se llama igual que los héroes de pasadas entregas, etc.).
Vamos a empezar. Lo primero que os chocará es que los héroes de la aventura no recibirán puntos de experiencia. No hay niveles para su desarrollo, así que id olvidándoos de intentar llegar al nivel 100 con todos ellos, pues no existe dicha opción. En Final Fantasy XIII la única forma de mejorar a nuestros personajes es mediante el Cristarium, una especie de árbol tecnológico que nos permitirá ir desbloqueando mejoras para nuestros atributos (del estilo Fuerza +4 ó Vitalidad +20) y obteniendo nuevas habilidades (como Piro, Escudo, Ataque Ruina, etc.). Para avanzar en el Cristarium, bastará con utilizar los puntos de cristal que obtenemos al final de cada combate.
A su vez, vemos que cada personaje puede optar por diferentes caminos para su desarrollo, pues existen diferentes roles que varían las habilidades de cada uno de ellos. A continuación os dejo una breve descripción de cada uno:
- Castigador: El personaje que adquiera este rol se centrará en los ataques físicos al enemigo. Ideal para aturdir lo más rápido posible a los rivales. - Fulminador: Tiene una función similar al castigador, aunque los ataques que realiza son mágicos. - Protector: Provoca a los enemigos para que éstos se centren en atacarle a él, desviando la atención sobre el resto de miembros del equipo, que podrán desenvolverse a placer. - Sanador: Como su propio nombre indica, su faceta se centra más en la curación del resto de miembros del equipo que en atacar…aunque también puede hacer algo de daño. - Obstructor: Su función es la de alterar el estado de los enemigos con hechizos, para que así sean un blanco más sencillo de matar. - Inspirador: Su acometido es el de potenciar los atributos y habilidades del resto de compañeros.